Lachy Groom apostó US$2.5M a Alteon en una ronda relámpago
Alteon es la startup india que quiere mantener un avión en el aire más de un año sin combustible ni paneles solares, usando la misma técnica de vuelo del albatros: dynamic soaring. Su fundador, Samay Sanghvi — de 20 años — levantó una ronda pre-semilla de US$2.5 millones liderada por el inversor estadounidense Lachy Groom, con participación de Together Fund. La decisión de Groom llegó apenas 30 minutos después de la primera reunión, según reportó TechCrunch en la cobertura recogida por Cadena 3.
En el ecosistema tecnológico, Groom se ha vuelto conocido por firmar cheques rápido y personales. Su patrón reciente es claro: cuando le gusta el fundador, escribe. A principios de 2026 invirtió US$20 millones en la Serie B de la india Pronto tras 20 minutos de conversación con su fundadora Anjali Sardana, llevando la valoración a US$200 millones post-money — el doble que apenas dos meses antes, según el mismo reporte de TechCrunch. Groom es además cofundador de Physical Intelligence y junto a Glade Brook ha respaldado al quick-commerce Zepto.
Cómo pretende volar Alteon
La propuesta rompe con el modelo convencional de aviación: en lugar de cargar combustible o baterías pesadas, sus pequeñas aeronaves de alas fijas y unos 3 metros de envergadura extraen energía directamente del viento. Imitan al albatros, que aprovecha el gradiente vertical de velocidad del aire — más lento cerca del mar y más rápido a unos 10 metros de altura — para ganar altura en la capa rápida y descender lanzado en la capa lenta, repitiendo el ciclo.
🚀 Antes de buscar capital, valida el negocio
Una comunidad de emprendedores construyendo con IA como apalancamiento — sin humo de startup, con foco en lo que funciona.
👥 Construir en la comunidadCon el tiempo, la idea es usar las hélices como turbinas para convertir parte de la energía cinética del viento en electricidad y recargar las baterías a bordo. El primer mercado objetivo es vigilancia marítima: dar a los gobiernos visibilidad en tiempo real sobre sus aguas. Si funciona, Sanghvi lo resumió así: «Una vez que construyas aviones que puedan permanecer en el aire durante más de un año, hay millones de cosas que puedes hacer con ellos».
De 1883 a 2026: por qué el dynamic soaring sigue siendo difícil
El concepto no es nuevo. El físico Lord Rayleigh lo teorizó en 1883 para explicar cómo los pelícanos vuelan largas distancias, y los biólogos llevan décadas confirmándolo en albatros. En 2013, un equipo de la Universidad Técnica de Múnich liderado por Gottfried Sachs rastreó 16 albatros errantes en el Océano Índico con GPS de alta precisión y documentó el ciclo de cuatro fases (subida contra viento, giro superior, descenso a favor y giro inferior), según publicó New Scientist. Philip Richardson, oceanógrafo del Woods Hole Oceanographic Institute, lleva desde 1997 intentando traducir esa física a planeadores no tripulados.
Lo que Alteon intenta — replicar el ciclo de forma autónoma con un avión pequeño — no se había logrado fuera del laboratorio ni de los planeadores radiocontrolados de alta performance. Estos últimos han alcanzado 800 km/h aprovechando gradientes de viento en colinas del sur de California. Extrapolarlo a un ambiente oceánico hostil (turbulencia, olas, rocío, luz cambiante) es otro problema.
Qué ya probó Alteon y qué falta
A fines de agosto de 2026, Alteon había completado una prueba sobre la Bahía de Bengala: su avión autónomo realizó siete ciclos en forma de O a más de 100 km/h, volando a 1 metro sobre la superficie del agua. No es dynamic soaring aún, según los expertos consultados por TechCrunch.
El próximo hito que persigue Sanghvi es lo que llama «dynamic soaring energéticamente neutral»: que el avión vuele con la propulsión apagada, extrayendo del viento la energía justa para mantenerse en el aire de forma indefinida. Aterrizar ese hito, dicen los ingenieros, es lo que separa un experimento vistoso de un producto.
Dr. Gabriel Bousquet, ingeniero aeroespacial formado en el MIT y doctorado precisamente sobre dynamic soaring, calificó el vuelo a baja altura como un «primer resultado prometedor», pero advirtió que el desafío real es demostrar extracción confiable de energía del viento durante períodos prolongados. Volar lo suficientemente bajo para cosecharla con seguridad es particularmente difícil, señaló: el avión tendría que lidiar con turbulencia, olas, rocío, lluvia y luz cambiante mientras detecta y reacciona a una superficie oceánica en movimiento.
Dr. Bharath Swaminathan, doctor por el IIT Madras con estudios de estabilidad del dynamic soaring, dijo a TechCrunch que la física subyacente está bien establecida y calificó el esfuerzo de Alteon como encomiable. Mantener un avión en el aire varios días con esta técnica sería «un gran paso y un gran logro», pero agregó que el cizallamiento y la turbulencia local varían sustancialmente, y muchos retos sólo aflorarán en pruebas de campo.
Groom, consciente del riesgo técnico, fue directo: «Los problemas ambiciosos siempre conllevan riesgos. Para mí, se trató de creer que Samay y el equipo de Alteon son los indicados para resolverlos», dijo al mismo medio.
¿Qué significa esto para tu startup?
Tres lecciones operativas para founders, más allá del airspace:
- La I+D verificable acelera el cheque. Sanghvi arrancó a construir prototipos en 2023, después de la secundaria. Fundó Alteon formalmente en 2025, recibió apoyo temprano de Emergent Ventures y 1517 Fund, y antes de levantar la pre-semilla ya había producido 4 a 5 aviones por semana en una planta de 10.000 pies cuadrados en Bengaluru, con un equipo de 20 personas y más de 200 vuelos de prueba en los últimos 30 días. Esa cadencia le permitió a Groom escribir el cheque a los 30 minutos.
- Inversores como Groom compran tesis, no spreadsheets. Su dueña anterior Anjali Sardana contó a TechCrunch que la regla de Groom es que 95% del criterio es el fundador, y el 5% restante la escala del negocio. Si apuntas a leads de su perfil, el trabajo técnico debe estar adelantado y la ejecución tiene que hablar sola en la primera reunión.
- El hardware profundo es un negocio paciente. Sanghvi lleva 3 años desde los prototipos y todavía no ha demostrado dynamic soaring energéticamente neutral. Bousquet y Swaminathan coinciden en que los problemas reales sólo aparecerán en pruebas de campo, no en simulaciones. Founders de deeptech deben presuponer R&D multianual antes de pensar en revenue, y diseñar rondas en consecuencia (capital paciente, leads técnicos, milestones verificables en lugar de métricas SaaS).
Fuentes
- Cadena 3 — Lachy Groom apoya a startup india que busca mantener aviones en el aire durante un año
- TechCrunch — A 20-minute pitch wins Indian startup Pronto backing from Lachy Groom
- New Scientist — Wind riders: Amazing albatross flight inspires drones
🚀 Antes de buscar capital, valida el negocio
Una comunidad de emprendedores construyendo con IA como apalancamiento — sin humo de startup, con foco en lo que funciona.
👥 Construir en la comunidad













