Por qué Rusia apostó por su propio Starlink
En mayo de 2024, dos años después de la invasión a Ucrania, el Gobierno de Estados Unidos se alió con SpaceX para bloquear el uso no autorizado de terminales Starlink por parte del ejército ruso. Aunque la compañía de Elon Musk nunca había dado acceso oficial, las fuerzas del Kremlin equipaban drones con dispositivos comprados en el mercado negro. Tras la alerta de Ucrania, Washington definió una lista blanca que solo permite operar terminales verificados. El bloqueo se ejecutó en febrero de 2026, según el análisis de Xataka a partir del seguimiento de Jonathan McDowell.
Perdida esa baza, Rusia lo apostó todo a Rassvet, el sistema de satélites en órbita baja desarrollado por Bureau 1440 como alternativa soberana a Starlink. La primera tanda de 16 satélites despegó en marzo de 2026 y la segunda en julio. El plan oficial contemplaba 300 satélites a finales de 2027 y 924 en 2035, según recoge Euronews.
Qué falló en los primeros lanzamientos
Ninguno de los 32 satélites lanzados ha alcanzado la órbita operativa prevista de 800 kilómetros. Los datos publicados por Ars Technica y resumidos por La Razón dibujan un cuadro complicado:
👥 ¿Quieres ir más allá de la noticia?
En nuestra comunidad discutimos las tendencias, compartimos oportunidades y nos ayudamos entre emprendedores. Sin humo, solo acción.
👥 Unirme a la comunidad- 12 de los 16 satélites del primer lote se estabilizaron alrededor de los 500 km, muy por debajo del objetivo.
- 1 satélite del primer lote nunca logró maniobrar y reentró en la atmósfera en junio.
- 2 satélites más llevan semanas sin ganar altura y apuntan a una reentrada相似.
- En el segundo lote, 3 satélites dejaron de maniobrar tras el primer intento y otros 2 ni siquiera comenzaron la subida, según el analista Anatoly Zak.
En conjunto, la tasa de fallo completo ronda el 9,4 % en las primeras 32 unidades, frente al 0,01 % actual de Starlink. Para ponerlo en perspectiva: casi uno de cada diez satélites rusos contra uno de cada 10.000 de SpaceX.
McDowell, citado por Xataka, recuerda que el propio Starlink empezó fallando: el 5 % de los primeros 60 prototipos cayó de inmediato y el 13 % terminó fallando con el tiempo. La diferencia es que SpaceX aprendió rápido y hoy opera con una fiabilidad tres órdenes de magnitud superior. Rusia aún no ha recorrido ese trecho.
El tamaño real del desafío: 32 satélites contra 11.000
El contraste con la competencia es abrumador. Según el catálogo de KeepTrack a julio de 2026 y los datos publicados por 247 Wall St, la carrera por el internet satelital en órbita baja tiene un líder muy claro:
- Starlink (SpaceX): 10.783 satélites en órbita, con un total histórico de 12.444 lanzamientos desde 2019. Opera en más de 150 países y cerró el segundo trimestre de 2026 con 12 millones de suscriptores y USD 4.290 millones de ingresos en su segmento de conectividad, un 66 % más interanual.
- OneWeb (Eutelsat): 654 satélites.
- Amazon Leo: 396 satélites en órbita, tras 14 lanzamientos; empezará servicio inicial en 2026.
- Qianfan (Spacesail): 238 satélites.
- Guowang (China SatNet): 186 satélites.
- Rassvet (Bureau 1440): 32 satélites, ninguno en órbita operativa.
Para que Rassvet ofreciera cobertura casi continua sobre Ucrania, Rusia necesitaría 16 lanzamientos adicionales como los realizados hasta ahora, según el Institute for the Study of War recogido por Ars Technica. Incluso los satélites que sí funcionan solo pasan sobre el país dos veces al día y abren ventanas de comunicación de hasta 90 minutos, una capacidad militar limitada pero no descartable.
El contexto geopolítico: sanciones y ataques a la cadena de suministro
El proyecto Rassvet no opera en el vacío político. La UE incluyó a Bureau 1440 en su vigésimo primer paquete de sanciones contra Rusia, adoptado en julio de 2026, junto con más de 30 entidades vinculadas a la red de fabricación de los drones Garpiya. Según Euronews, el objetivo declarado es "privar a Rusia de capacidades militares" a medio y largo plazo, justo cuando intenta construir su alternativa a Starlink.
Ucrania, además, ha pasado a la ofensiva física. Las Fuerzas Armadas ucranianas han atacado la fábrica donde se construyen los cohetes Soyuz, indispensables para poner en órbita los satélites de Bureau 1440, y han enviado drones contra el Cosmódromo de Plesetsk, desde donde se realizarían los lanzamientos. Rusia, por su parte, ha desarrollado sistemas para interferir terminales Starlink, en una escalada que confirma que el internet satelital es hoy infraestructura bélica de primer orden.
Qué significa esto para tu startup
La historia de Rassvet parece lejana, pero es el reverso exacto de una tendencia que sí te toca: el internet satelital LEO está pasando de稀奇 a infraestructura. Grand View Research estima que el mercado global de internet satelital pasará de USD 13.300 millones en 2026 a USD 35.700 millones en 2033. Lo que hace cinco años era un proyecto experimental de un solo actor es ahora una capa más de la pila tecnológica que tu producto puede asumir como dada —o como diferencial competitivo si te mueves en mercados mal conectados.
Tres implicaciones prácticas para founders:
- Piensa en tu cliente remoto, no solo en el conectado. Si vendes SaaS, fintech, agtech o salud, el siguiente billón de usuarios no estará en ciudades con fibra. Diseñar con "funciona con Starlink" como requisito (latencia, offline-first, sincronización diferida) abre mercados rurales en LATAM, África y el sudeste asiático donde la competencia sigue pensando en fibra.
- Diversifica constelaciones si dependes del espacio. La concentración actual (Starlink ronda el 55 % de toda la masa en órbita baja) es a la vez una ventaja operativa y un riesgo geopolítico. Las APIs multi-constelación ya son una categoría de producto, y los terminales compatibles con OneWeb, Amazon Leo o Qianfan empiezan a ser una decisión de procurement relevante.
- Vigila la regulación más que el satélite. La UE ya sanciona proveedores de doble uso. Si tu startup vende hardware, conectividad o datos procesados vía satélite a clientes en zonas grises, el cumplimiento export-control puede pasar de checkbox legal a blocker existencial.
Rusia quería su propio Starlink. Hoy, con 32 satélites varados y una fábrica de cohetes bajo ataque, tiene una lección que cualquier founder debería anotar: construir infraestructura física lleva años, cuesta cientos de lanzamientos y no admite atajos regulatorsios. El espacio, como el software, se come a quien llega tarde.
Fuentes
- Rusia quería su propio Starlink. De momento solo ha conseguido 32 satélites que no llegan a donde deberían - Xataka
- Rusia lanzó 32 satélites para copiar Starlink y ninguno ha llegado a su órbita - La Razón
- De los drones Garpiya a la némesis de Starlink: Europa sanciona el poderío militar ruso - Euronews
- Elon Musk: "Starlink Now Has 11k Satellites in Orbit" - 247 Wall St
- Amazon Leo satellite internet takes on Starlink - Fox News
👥 ¿Quieres ir más allá de la noticia?
En nuestra comunidad discutimos las tendencias, compartimos oportunidades y nos ayudamos entre emprendedores. Sin humo, solo acción.
👥 Unirme a la comunidad














