Adam Schiff: "regular la IA es inevitable, pero el Congreso no está listo"
El senador Adam Schiff (D-CA) se sienta en tres de las subcomisiones más relevantes para la industria tecnológica — propiedad intelectual, antimonopolio y privacidad — y aun así su diagnóstico es demoledor: el Congreso de EE.UU. no está en condiciones de regular la inteligencia artificial al ritmo que exige la tecnología. Lo dijo en una entrevista reciente con el podcast Decoder de The Verge, donde repasó el pacto voluntario firmado por los CEOs de IA en la Casa Blanca, la pelea por la propiedad intelectual de los datos de entrenamiento y un obstáculo legal que, según Schiff, podría dejar cualquier agencia reguladora nueva atrapada en litigios durante años.
La conversación ocurre en un momento clave. La semana pasada, según reportó WIRED, los líderes de Google, Anthropic, Meta, OpenAI, xAI y Nvidia firmaron en la Casa Blanca el llamado White House Accord on Super Intelligence, un acuerdo no vinculante que el propio presidente Donald Trump describió como un acto de "tremendous self-regulation". Jensen Huang, Sundar Pichai, Mark Zuckerberg, Elon Musk, Dario Amodei y Greg Brockman fueron los firmantes, según reportó SiliconANGLE. Schiff no se lo cree.
El pacto de la Casa Blanca: un apretón de manos con CEOs que Schiff llama "vacío"
El acuerdo pide a los desarrolladores de modelos frontera cuatro cosas: controles internos robustos, un equipo dedicado a la seguridad, un auditor externo y un comité de supervisión en el consejo. Schiff lo resumió con una palabra: "meaningless" — vacío. La periodista Nilay Patel le preguntó si el pacto tenía dientes, y el senador respondió que "ciertamente" carece de fuerza vinculante.
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👥 Aplicarla en la comunidadLa crítica de Schiff tiene dos capas. Primero, los propios CEOs, fuera de la Casa Blanca, llevan meses diciendo en público que necesitan regulación dura. "Confía en nosotros, haremos lo correcto" no les sirve ni a ellos. Segundo, el acuerdo llega en paralelo a movimientos de la FTC, que según WIRED está preparando una "investigación amplia" sobre Anthropic, OpenAI y otros laboratorios frontera. Neil Chilson, ex chief technologist de la FTC, apuntó que ese tipo de promesa pública podría ser ejecutable si una compañía la incumple materialmente, pero la acción real de la agencia es, por ahora, opaca.
Para una startup que entrena o despliega modelos, la señal es mixta: el voluntary pledge no te protege de la FTC, y tampoco te da un marco claro. La política sigue siendo de diente suelto.
Propiedad intelectual: la pregunta que puede tumbar a los modelos
Schiff arrancó por la IP porque, dijo, "es existencial para estas compañías". El entrenamiento de los grandes modelos absorbió una cantidad de material con derechos de autor que es, en muchos casos, el activo central de productoras y editoriales. La lógica de los frontier labs, según el senador, fue: "Estamos en una carrera, vamos a absorberlo todo, sí probablemente viola leyes de IP, pero si no lo hacemos lo harán otros. Resolveremos la legalidad después".
El senador trabaja con el republicano John Curtis en un proyecto que obligaría a las empresas a conservar el registro de qué material protegido usaron para entrenar sus modelos. Solo con esa base se puede discutir qué es fair use y qué no. Mientras tanto, los acuerdos extrajudiciales y los juicios siguen marcando el ritmo: algunas compañías están llegando a settlements, otras pelean en los tribunales. La pregunta que toda startup tech debe hacerse ya es: ¿estás documentando tus datasets de entrenamiento con el nivel de detalle que probablemente exigirá la regulación en 12-24 meses?
Chevron y Loper Bright: el muro legal que nadie sabe saltar
Aquí Schiff se pone técnico, y el matiz importa para cualquier regulatorio en tech. La Corte Suprema, en el caso Loper Bright de 2024, eliminó la llamada Chevron deference, el principio según el cual los tribunales se inclinaban a favor de las agencias federales cuando una ley era ambigua. Ahora los jueces deciden, y la industria ya tiene dinero y abogados para llevar cualquier regulación nueva a los tribunales.
Schiff lo dijo sin rodeos: el Supremo de hoy "es una institución partidista, es, en mi opinión, una institución social de derechas, pero hay un denominador común. No es siempre pro-Trump. El denominador común es el dinero". Para una agencia de IA tipo FDA, el problema es directo: una ley habilitante vaga más una agencia que escribe reglas técnicas detalladas equivale a años de litigio antes de que la regla siquiera entre en vigor. Schiff reconoció que la salida es redactar legislación "tan específica como podamos" y delegar lo menos posible, sabiendo que el Supremo tumbará cualquier ambigüedad si conviene a los intereses corporativos.
Data centers: el primer punto donde izquierda y derecha ya coinciden
El segmento más accionable de la entrevista fue el de los data centers. Schiff reconoció que la oposición a la expansión descontrolada de centros de datos ya no es un tema de izquierda: populistas de ambos partidos están escuchando a votantes que no quieren una planta hyperscale en su condado, o que temen por su empleo. El tema dejó de ser ideológico y pasó a ser local.
En el Senado, según reportó BizPac Review, un proyecto de ley del republicano de Ohio Jon Husted que buscaba que los data centers cubrieran los costos de actualización de la red eléctrica fue bloqueado el miércoles por falta de 60 votos (57-43). El senador Demócrata de Nuevo México Martin Heinrich introdujo el GRID Savings Act of 2026 como alternativa con dientes reales, que obligaría a los grandes consumidores a pagar la infraestructura. Mientras tanto, la construcción de data centers en EE.UU. creció 57% entre julio de 2025 y julio, y los precios de electricidad al consumidor subieron 27% desde 2019, según datos citados por Consumer Reports y reproducidos por BizPac Review. Un solo hyperscaler puede consumir 100 megavatios, equivalentes al consumo eléctrico de 100.000 hogares.
Schiff presentó su propio proyecto para que los data centers paguen los costos externos en lugar de trasladarlos a los consumidores. Es, en sus palabras, el lugar donde una coalición improbable ya está en marcha.
Qué significa esto para tu startup
Lo que Schiff describe no es el fin de la regulación, sino su demora, y eso crea una ventana concreta para founders y operadores:
- Documenta tu cadena de datos desde hoy. Si la ley de Schiff-Curtis avanza, las empresas tendrán que demostrar qué material protegido usaron para entrenar. Llevar un registro de datasets, fuentes, fechas y licencias te pone por delante de cualquier auditoría que llegue, sea de la FTC, de un juez o de un cliente enterprise. Es barato hacerlo ahora y carísimo improvisarlo cuando ya hay demanda.
- Asume dos velocidades regulatorias. En EE.UU. vas a tener voluntary pledges sin fuerza y, en paralelo, acciones de la FTC que sí muerden. En la UE el AI Act ya entró en fase de aplicación. Diseña tu compliance para el caso más estricto, el europeo, y úsalo como estándar global; te ahorra reescribir políticas cada vez que California o Washington despierten.
- Prepárate para una agencia tipo FDA, pero no cuentes con ella pronto. Schiff apoya crearla, pero el obstáculo legal es real. Mientras tanto, la FTC y los fiscales estatales son los que van a marcar el ritmo. Tener un canal directo con un abogado regulatorio en Washington vale más que un comunicado de prensa sobre "uso ético de IA".
- Si operas infraestructura o hosting, mira los data centers con atención. Los proyectos como el GRID Savings Act pueden cambiar dónde y cómo despliegas capacidad. Comprar capacidad a largo plazo en mercados sin regulación clara de costos eléctricos te expone a sobrecargos retroactivos si la ley cambia.
El diagnóstico de Schiff es crudo: el Congreso no va a legislar IA al ritmo que la IA avanza. Pero la política de data centers muestra que, cuando un tema toca el bolsillo del votante, hasta el Senado se mueve. Para una startup, eso significa que el tiempo de la ambigüedad se acaba, primero en lo local, después en lo federal.
Fuentes
- Sen. Adam Schiff on AI regulation, free speech, and impeaching Trump one more time (fuente original)
- Trump's AI Safety 'Accord' Is a Fancy Pinky-Swear
- Prominent tech CEOs sign voluntary White House AI safety accord
- Why Is Alphabet (GOOGL) Signing A White House AI Safety Accord?
- Senate fails to advance GOP-led data center bill that had no teeth
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