El desplome en números: 11,7% menos ventas y una caída de 80,2% en Risaralda
El mercado de vivienda nueva en Colombia cerró los primeros ocho meses de 2026 con 105.226 ventas, un 11,7% menos que en el mismo periodo del año anterior, según el informe de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol). Y en las zonas golpeadas por el terremoto del 10 de agosto de 2026, la caída es de otra magnitud: en Risaralda las ventas cayeron 80,2% anual durante agosto.
Para un founder con exposición al consumo de vivienda —proptech, fintech hipotecaria, remodelación, muebles, logística de última milla— esto no es una noticia sectorial más. Es una señal de demanda que se está reacomodando geográficamente.
Camacol: las tres cifras que muestran la desaceleración del sector constructor
El gremio, que preside Guillermo Herrera, reportó contracciones en los tres indicadores que anticipan la actividad futura de la construcción. Entre enero y agosto de 2026 se registraron 79.226 lanzamientos, 105.226 ventas y 70.264 iniciaciones de obra, lo que equivale a variaciones anuales de -17,5%, -11,7% y -14,1% respectivamente.
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👥 Probar 7 díasEl detalle clave está en agosto: los tres indicadores registraron contracciones anuales superiores al 25%, es decir, muy por encima del promedio acumulado del año. La desaceleración se aceleró justo en el mes del sismo.
Camacol aclara que las regiones del occidente ya venían con un desempeño inferior al del resto del país desde 2023, una brecha que se amplió en 2026. El terremoto no causó la caída: la profundizó.
¿Por qué el terremoto agravó un mercado que ya estaba débil?
El sismo, de magnitud 7,4 y con epicentro en San José del Palmar (Chocó), dejó 138.896 viviendas afectadas, según el Registro Único de Damnificados (RUD) de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con corte al 2 de octubre. Del total, 119.748 viviendas quedaron averiadas y 19.148 destruidas.
Las mayores afectaciones se concentran en Chocó, Caldas, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca. Por limitaciones en la información inmobiliaria de Chocó, Camacol enfocó parte de su análisis en los otros cuatro departamentos, donde se ubican 99.780 viviendas afectadas, equivalentes al 72% del total nacional.
El efecto sobre la actividad comercial es directo: en una región donde cientos de miles de hogares están evaluando si su casa es habitable, la decisión de comprar vivienda nueva se congela. A eso se suma que la maquinaria y la mano de obra local se redirigen a atender la emergencia.
La brecha entre el occidente y el resto del país
Camacol compara el índice de actividad con el promedio mensual de 2019 como base de 100. Los resultados de agosto de 2026 son elocuentes:
- Ventas de vivienda: 40 puntos en los departamentos afectados, frente a 84 en el resto del país.
- Lanzamientos: 24 puntos en las zonas golpeadas, frente a 47 en el resto del territorio.
- Iniciaciones de obra: 19 puntos contra 77.
En el detalle departamental, Caldas registró 429 iniciaciones en agosto, mientras que Quindío, Risaralda y Valle del Cauca no reportaron ninguna unidad iniciada ese mes. Quindío tampoco registró lanzamientos. Es un parate casi total de la oferta nueva en la región.
El precio subió mientras la actividad caía: ¿qué está pasando?
Hay una paradoja útil para entender el mercado. Mientras las ventas caían, el precio de la vivienda nueva subió 2,41% durante el segundo trimestre de 2026 frente al trimestre anterior, según datos del DANE recogidos por Infobae: 3,68% en casas y 2,37% en apartamentos.
Menos transacciones con precios al alza apunta a un mercado donde la oferta nueva se retiró más rápido de lo que cayó la demanda. Es la dinámica típica de un sector que frena por incertidumbre y por costos, no por falta de compradores.
El acceso al crédito sigue siendo la variable que mueve la aguja. Las tasas para préstamos hipotecarios en pesos parten desde el 10% efectivo anual para afiliados por cesantías del Fondo Nacional del Ahorro (FNA), según las cifras que cita Infobae. Y los topes de vivienda subsidiada para 2026 son: VIP hasta 90 salarios mínimos, VIS general hasta 135, VIS en ciudades de más de un millón de habitantes hasta 150 y proyectos de renovación urbana hasta 175.
¿Qué tan grande es el reto de la reconstrucción?
Camacol dimensiona el problema con una comparación dura: en los cuatro departamentos analizados, las viviendas afectadas equivalen a 7,4 veces las iniciaciones de vivienda de los últimos 12 meses, que sumaron 13.484 unidades. Las viviendas destruidas, por su parte, superan en 10% el volumen de obra iniciada en ese mismo periodo.
La conclusión del gremio es que atender la emergencia y el crecimiento habitual del mercado exigirá, como mínimo, duplicar la capacidad de generación de vivienda en las zonas impactadas, habilitando incentivos para nueva oferta y facilitando financiación y ejecución de proyectos.
Del lado estatal, la ejecución va lenta. Según El País, a dos meses del sismo el Fondo Milagro —creado para canalizar los recursos de la reconstrucción— seguía sin operar y el primer giro de un billón de pesos llegó más de dos meses después de la tragedia. En Cali, cada demolición de inmuebles cuesta entre $700 y $2.000 millones de pesos, de acuerdo con el mismo medio.
¿Qué significa esto para tu startup?
Si vendes a constructores, a compradores de vivienda o a hogares en el occidente colombiano, el mapa de tu mercado cambió en dos meses. Tres implicaciones concretas:
- Reasigna tu pipeline. Los índices de venta y lanzamiento de 40 y 24 puntos en Caldas, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca no son ruido estacional. Si tu equipo comercial tenía metas atadas a proyectos nuevos en esas plazas, ese lanzamiento probablemente no llega en 2026. Pesa tu capacidad hacia Bogotá, la costa Caribe y el oriente, donde los índices se mantienen cerca del doble.
- Mira la reconstrucción como un mercado de servicios, no de vivienda. El subsidio de medio salario mínimo por tres meses para arrendamiento que paga la UNGRD, y las más de 119.000 viviendas averiadas, abren demanda para inspección técnica, materiales, financiación de reparaciones y soluciones de arriendo —segmentos donde el cuello de botella es la logística y la verificación, no la construcción de obra nueva.
- Revisa tu riesgo de cartera. Con la actividad comercial frenada y el precio subiendo, cualquier modelo de crédito atado a vivienda en esas regiones necesita hoy un supuesto distinto de mora esperada al que tenías en enero.
Conclusión
El terremoto no creó la crisis del mercado de vivienda colombiano: la mostró. Las cifras de Camacol ya mostraban contracciones de dos dígitos en lanzamientos y ventas antes de agosto, y el sismo simplemente ensanchó la brecha que existía desde 2023 entre el occidente del país y el resto del territorio.
Para el ecosistema emprendedor, la lectura de fondo es que hay un mercado de más de 100.000 viviendas afectadas con capacidad de ejecución estatal comprobadamente lenta. Eso, históricamente, es donde el sector privado y las startups de servicios encuentran su espacio: donde el proceso público no llega a tiempo. La oportunidad no está en apostar a la reactivación del mercado tradicional, sino en resolver los problemas concretos que dejó la emergencia.
Fuentes
- Bloomberg Línea (fuente original)
- Infobae: La venta de vivienda nueva en Colombia tuvo una dura caída en 2026
- Pulzo: Desaceleración en el mercado de vivienda colombiano se agrava tras el terremoto
- El Nuevo Siglo: Ventas de vivienda nueva cayeron 11,7% en Colombia durante 2026
- El País: La reconstrucción por el terremoto en Colombia avanza a paso lento y sin el Fondo Milagro
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