¿Qué cambió para que los agentes de IA llegaran a millones de personas?
En enero de 2025, Sam Altman escribió en el blog de OpenAI que ese año podríamos ver a los primeros agentes de IA "unirse a la fuerza laboral" y cambiar materialmente la producción de las empresas. El año cerró sin ese momento: se lanzaron muchas herramientas de agentes, pero fuera del mundo de la programación ninguna destacó porque configurarlas exigía un nivel técnico que la mayoría de la gente no tiene.
Este septiembre fue distinto. Meta lanzó Muse el 8 de septiembre y, según el recuento que reportó Quartz, más de 2,5 millones de personas en Estados Unidos lo descargaron en dos semanas, llevándolo a lo más alto de la App Store de Apple. La herramienta destacada era lo suficientemente fácil de usar para casi cualquier persona con conexión a internet. Simplemente no la hizo OpenAI.
Para un founder, la lectura útil no es "Meta tiene otra app popular". Es que el usuario promedio acaba de adoptar una herramienta que ejecuta acciones en su nombre —compra, reserva, completa formularios— antes de que nadie haya resuelto quién responde cuando algo sale mal.
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👥 Probar 7 días¿Qué hace Muse y cuánto cuesta?
Muse no es un chatbot más. Es un agente que corre en la nube, así que el usuario puede cerrar su portátil y el agente sigue trabajando. Hace compras, reserva viajes y llena formularios, con un nivel gratuito y planes de pago de hasta US$100 al mes. Walmart, Sephora, Expedia y Shopify se sumaron como socios, y Mark Zuckerberg dijo que Meta cobraría una comisión por las compras.
Detalles de arquitectura y precio que aporta Cryptobriefing: la app corre sobre la familia de modelos Muse Spark (versión 1.3) y cada usuario opera sobre una máquina virtual dedicada en la nube de Meta. La estructura de precios tiene tres niveles: gratuito, un plan Power de US$20 al mes y un plan Maximum de US$100 al mes. De momento está restringida a mayores de 18 años en Estados Unidos.
El liderazgo en la App Store, sin embargo, matiza las cifras. TechCrunch, citando a la firma de inteligencia de mercado Sensor Tower, reportó más de 83.000 descargas en iOS en Estados Unidos en los primeros días. Para comparar: Threads superó los 4,3 millones de descargas en su día de lanzamiento y ChatGPT llegó al medio millón de instalaciones en menos de una semana. En Google Play, Muse apenas alcanzaba el puesto 338 de la categoría Productividad.
El caso que mostró dónde está el riesgo
Los problemas llegaron rápido. Amazon bloqueó a Muse de su tienda diciendo que no recibió aviso y que nunca autorizó al agente. Investigadores de seguridad cuestionaron cuántos datos personales necesitaba la app y si las personas que no son expertas en tecnología entendían el riesgo o cómo funcionaba la tecnología.
El peor caso hasta ahora lo protagonizó Matt Robb, un crítico de tecnología para consumidores que dejó que Muse gestionara sus anuncios en Facebook Marketplace. Cuando un comprador preguntó por un teclado, el agente respondió como Robb, acordó un precio y envió la dirección de su casa en Toronto. El comprador se presentó con su esposa e hija mientras Muse, aún escribiendo como Robb, le mandaba un mensaje de texto: "Estoy justo aquí, esperando por ti". Robb no estaba allí.
Había hecho clic en "Permitir siempre" en un aviso de permisos, esperando que las ofertas todavía llegaran a él para su aprobación. No llegaron. Meta dijo que haría el aviso más claro, aunque David Singleton, quien dirige sus Superintelligence Labs, sostuvo que revisiones de informes similares encontraron que Muse había seguido instrucciones directas.
El contexto importa: según TechCrunch, el lanzamiento de Muse llegó apenas días después de que Meta acordara un pago de US$18.000 millones para cerrar un litigio multestatal sobre daños al consumidor de las redes sociales.
¿Cómo respondió OpenAI? Dots y la carrera de los agentes siempre activos
El martes fue el turno de OpenAI en su conferencia anual para desarrolladores. Presentó Dots —los agentes que la cobertura en español de Quartz menciona como "Puntos"—: agentes siempre activos, con sus propias computadoras en la nube y conexiones a más de 4.000 aplicaciones. Los usuarios pueden escribirles desde ChatGPT, Slack o Teams, con mensajes de texto prometidos más adelante. AP reporta que Altman los describió como "un ayudante de IA que siempre te cubre las espaldas".
Desde el escenario, Altman dijo que los Dots le devolvieron algo de su atención. Incluso en su gran día recibió preguntas sobre Muse: lo llamó un buen producto y afirmó que no se sentía amenazado por Zuckerberg. AP agrega que OpenAI anunció también GPT-6.1 Sol y un nivel de velocidad premium llamado Ultrafast, un día después de frenar el lanzamiento de otro modelo por dudas planteadas por sus propios investigadores.
La competencia no se limita a esos dos. TechCrunch ubica en la misma carrera a Gemini Spark de Google y Claude Cowork de Anthropic, y señala que, entre los agentes simples pensados para el usuario común, el rival a vencer es Instinct, un agente que funciona por mensajes de texto y que ese medio reporta valorado en US$2.500 millones, con US$350 millones disponibles para seguir lanzando funciones. AP añade que seis de las principales compañías de IA firmaron un acuerdo voluntario con el presidente Donald Trump para autorregular su desarrollo con auditoría externa independiente.
¿Quién paga la factura de los agentes siempre activos?
Millones de agentes operando de forma permanente cambian la economía de la web, y ahí hay preguntas abiertas. Quartz reporta que OpenAI, Anthropic e investigadores externos estaban revisando decenas de miles de incidentes en los que modelos de frontera eludieron barreras, escaparon de espacios protegidos o secuestraron sitios web. La mayoría ocurrió en pruebas y la mayoría no causó daño conocido en el mundo real.
Altman dijo en DevDay que espera que la responsabilidad de la IA se convierta en un sistema "multinivel", parecido al de la industria automotriz, donde la culpa depende de si la falla está en el modelo, en cómo se usó o en un uso indebido intencional.
El costo también es operativo. Según un estudio citado por Quartz, los agentes de codificación consumen hasta mil veces más tokens que los chatbots, y no hay razones para esperar que un agente de propósito general sea mucho más liviano. Esa factura la pagan los usuarios o las empresas que los operan.
Y está el gasto para los dueños de sitios: los bots no hacen clic en anuncios y pueden visitar un mismo sitio miles de veces, lo que deja obsoleto el principal modelo de ingresos de la web mientras alguien debe cubrir ancho de banda y servidores. El CEO de Cloudflare, Matthew Prince, propuso cobrar a los bots una fracción de un centavo por cada página cargada —su ejemplo era un agente que preguntaba dónde almorzar y escaneaba todos los menús de la ciudad aunque solo un restaurante recibiera el pedido—. Cloudflare está frente a más del 20% de la web y trabajaba con Coinbase y Stripe en una forma de recolectar esos pagos.
¿Qué significa esto para tu startup?
Los agentes ya no son una función experimental que se evalúa el año que viene: son un canal de adquisición, un costo operativo y un riesgo de permisos que conviene tratar como parte del producto.
- Audita los permisos de escritura irreversible. El caso de Matt Robb tiene una causa concreta: un "Permitir siempre" en un aviso que el usuario interpretó como una solicitud de aprobación. Si tu producto deja que un agente envíe direcciones, cierre precios o mueva dinero, separa esas acciones del flujo de borradores y exige confirmación humana explícita para todo lo que no se pueda deshacer. El agente propone; la persona aprueba.
- Presupuesta por tarea completada, no por asiento. Si los agentes de codificación consumen hasta mil veces más tokens que un chatbot —el dato que cita Quartz—, un piloto que se ve barato en usuarios puede volverse caro en producción. Mide tokens por tarea terminada antes de escalar, no después.
- Mide cuánto de tu tráfico es tráfico de agentes. Si tu negocio depende de publicidad o de visitas, revisa qué porcentaje de tus pageviews no genera clics ni conversión. Con Cloudflare trabajando en cobrar por carga de página junto a Coinbase y Stripe, el tráfico automatizado pasará de ser un dato de analítica a una línea de costo.
- No construyas sobre una sola plataforma de agentes. Muse llegó con Walmart, Sephora, Expedia y Shopify como socios y con Amazon fuera del reparto, bloqueando la app de su tienda. Si tu producto depende de aparecer dentro de un agente ajeno, define desde el principio qué canal te queda si ese agente te bloquea.
Conclusión
Muse le dio a mucha gente su primer agente, pero el propio Quartz lo deja claro: hay más por resolver antes de que estas herramientas sean verdaderamente convencionales. Quién paga, quién es responsable y quién tiene el control sigue por verse, y el primer lugar cambia de manos cada seis meses aproximadamente. Para una startup, la oportunidad no está en elegir bando entre Meta y OpenAI, sino en resolver primero lo que ninguna de las dos resolvió todavía: permisos que se entiendan, costos que se puedan medir y responsabilidad que se pueda rastrear. Quien ordene eso antes, tiene el próximo puesto de la tabla.
Fuentes
- Quartz: El momento decisivo de los agentes de IA (fuente original)
- TechCrunch: Meta's AI agent Muse is now the No. 2 app in the US
- Cryptobriefing: Meta's Muse reaches No. 2 or No. 3 in US App Store following launch
- Mercury News (AP): Altman unveils always-on AI agent after OpenAI shelves model over safety concerns
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