De Accenture y Santander a un fondo con 40 inversores
Jorge Martínez-Arroyo pasó cinco años en Accenture, cinco en McKinsey y 17 en Santander, principalmente en consultoría tecnológica, estrategia y transformación. Durante esa etapa empezó a invertir como business angel, hasta que concluyó que hacerlo en solitario sale caro: exige diversificar, dedicar tiempo y contar con herramientas para analizar compañías.
En 2019 completó en Stanford el programa VC Unlocked, orientado a gestores emergentes de capital riesgo. Dejó Santander en 2021 y en 2023 ya tenía el fondo en marcha. El vehículo operó primero como COREangels EnterpriseTech y hoy trabaja con la marca EnterpriseTech34, con alrededor de 40 inversores entre directivos de banca y consultoría, empresarios y profesionales.
Su argumento a favor de invertir a través de un fondo es simple: aporta estrategia definida y análisis profesional. Decidir porque conoces al fundador o porque alguien te lo recomienda puede llevar a invertir sin información suficiente.
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👥 Probar 7 días¿Por qué dice que falta inversión privada en las primeras etapas?
Martínez-Arroyo reconoce que el ecosistema tiene una gran capacidad para compartir: los emprendedores se ayudan entre sí y los inversores comentan oportunidades y conectan empresas entre ellas. Pero eso no compensa el hueco de capital en las fases iniciales.
Las compañías necesitan financiación para arrancar y crecer hasta poder atraer a fondos de mayor tamaño. Su conclusión es que no se puede esperar a que la Administración resuelva todo y que el sector privado también tiene que implicarse.
El dato que respalda su diagnóstico: más dinero, menos operaciones
Los números del Observatorio de Startups de la Fundación Innovación Bankinter, recogidos por Revista Cloud Computing e IPMARK, confirman esa asimetría. Entre enero y septiembre de 2026 las startups españolas captaron 3.827 millones de euros, un 49% más que en el mismo periodo del año anterior, pero el capital se repartió en 274 operaciones, un 5% menos.
La concentración explica la paradoja: 16 megarrondas de 50 millones de euros o más sumaron 2.560 millones, el 67% de toda la inversión registrada. Si se excluyen esas operaciones, el volumen cae a 1.267 millones, un 8% menos, repartido entre 258 rondas con un ticket medio de 5,6 millones de euros.
Por fases, Seed creció hasta 104 operaciones (+22%) mientras PreSeed cayó un 29% hasta 55 rondas y la Serie C retrocedió un 35%. Es justo el tramo que el inversor señala: el que va de la idea a la primera ronda institucional.
¿Por qué eligió el software de marketing y ventas?
Para montar un fondo hay que buscar un sector con potencial y conocerlo bien. Martínez-Arroyo venía del mundo del marketing, las ventas y la experiencia de cliente, entre otras cosas porque fundó DEC, la asociación española de experiencia de cliente. Podía apostar por defensa o biotecnología, pero no tenía experiencia directa en esos campos.
Su apuesta fue MarTech, AdTech y SalesTech, un ámbito que, en su lectura, estaba a las puertas de una transformación que después aceleró la inteligencia artificial. Prefirió especializarse antes que lanzar otro fondo generalista o competir en un área ya saturada.
El sector lo acompaña: Software lideró la inversión en España con 931 millones de euros en 50 operaciones, un 19% más, según el mismo Observatorio.
¿Qué le pide al regulador español?
Su diagnóstico es que en la Unión Europea, y en España en particular, se regula demasiado. Considera que la Ley de Startups fue una condición necesaria pero no suficiente, y pide agilizar los procesos y facilitar que las grandes empresas prueben soluciones de startups mediante proyectos piloto.
También apunta una diferencia de cultura empresarial: en Estados Unidos muchos emprendedores salen a vender y a probar su producto de forma muy directa, mientras que aquí a veces se presta más atención a las ayudas y la financiación pública.
Como instrumento que sí funciona menciona a ENISA, por sus préstamos participativos sin garantías, que permiten financiar proyectos sin ceder parte de la empresa. Su queja de fondo es de tiempo: al crear una compañía hay que completar trámites y conseguir documentos que podrían dedicarse a validar el producto y buscar clientes.
El contexto de capital internacional juega a favor: la inversión extranjera en España alcanzó 12.446 millones de euros en el primer semestre de 2026, un 31,2% más, según el Registro de Inversiones Extranjeras recogido por 20minutos.
¿Qué está construyendo para quien parte de una idea?
Martínez-Arroyo trabaja en una iniciativa que reúne en un solo servicio varias tareas necesarias para poner en marcha un proyecto: la constitución de la compañía, una cuenta bancaria europea, un primer producto o MVP y una presentación para clientes e inversores. La idea es que el emprendedor tenga un paquete de herramientas para pasar de la idea a una empresa preparada para operar.
El equipo estudia hacerlo desde una jurisdicción europea donde algunos trámites sean más ágiles, con el objetivo de simplificar el proceso inicial.
IA en la empresa: definir el encargo antes de automatizar
Su recomendación para las compañías que incorporan inteligencia artificial es anterior a la herramienta: saber qué se le quiere pedir y cómo se va a comprobar la respuesta. La IA no debería trabajar sin supervisión, porque alguien tiene que definir el encargo y validar el resultado. Lo considera especialmente relevante a medida que las empresas incorporen agentes capaces de realizar más tareas.
¿Qué significa esto para tu startup?
- Si buscas tu primera ronda, ajusta la expectativa. El capital español crece en el agregado, pero se concentra en megarrondas y el tramo PreSeed cayó un 29%. Prepara tracción, ingresos y una ruta clara hacia la rentabilidad antes de salir a levantar.
- Mira la deuda como alternativa a la dilución. Los préstamos participativos sin garantías de ENISA permiten financiar sin ceder parte de la empresa, algo clave cuando la valoración no acompaña.
- Si eres profesional con capital, no inviertas solo. La vía del fondo o del club de business angels aporta estructura, diversificación y aprendizaje. Asume dos características del activo: riesgo alto y poca liquidez, con dinero comprometido durante años.
- Si vendes software B2B, prepara el piloto. La propuesta de facilitar pruebas con grandes empresas es una puerta concreta: llega con un caso de uso acotado y métricas de éxito definidas.
- Si adoptas IA, define quién valida. Antes de automatizar, deja por escrito qué se le pide al modelo y quién revisa la respuesta.
Conclusión
El ecosistema español vive un momento paradójico: cifras récord de inversión y, al mismo tiempo, más dificultades para el fundador que busca su primera ronda. El diagnóstico de Jorge Martínez-Arroyo apunta al punto exacto donde se rompe la cadena: falta capital privado dispuesto a entrar antes de que la compañía sea atractiva para un fondo grande.
Su respuesta es doble: más inversores profesionales organizados en vehículos con método, y menos fricción administrativa para que las startups puedan probar su producto con clientes reales. Para un founder, la lectura práctica es que el capital existe, pero llega más tarde y con más exigencias. Cuanto antes construya tracción verificable, menos dependerá de que el ciclo acompañe.
Fuentes
- El Diario de Madrid (fuente original)
- Revista Cloud Computing
- IPMARK
- 20minutos
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