Media Party 2026: el jefe de IA de The Guardian abre el debate
Caspar Llewellyn Smith, Chief AI Officer de The Guardian, será el orador principal de Media Party 2026, el encuentro de innovación periodística que se realiza del 29 al 31 de octubre en la Ciudad Cultural Konex, en Buenos Aires. Su tesis es incómoda para cualquier organización que esté adoptando IA a las apuradas: "Este va a ser el mayor cambio que experimentarán los medios durante nuestra vida", afirma, y sostiene que la discusión real no es qué herramientas usar, sino quién fija las reglas para usarlas.
Para un founder, la advertencia aplica igual aunque no tenga una redacción a cargo. Si tu producto depende de contenido, datos o distribución que controla otro, delegar la gobernanza de la IA es delegar el control de tu negocio.
Llewellyn Smith no es un teórico del tema. Lleva más de 30 años en la industria periodística, fue Chief Product Officer de The Guardian entre 2020 y 2025 —etapa en la que la compañía reportó un crecimiento del 72% en ingresos provenientes de lectores digitales, según la propia entrevista— y desde noviembre de 2025 lidera la implementación de IA en el grupo. Su paso por Media Party llega en un momento en que los medios intentan capturar los beneficios de la IA sin perder credibilidad ni independencia editorial.
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La respuesta corta: con estructura, no con buenas intenciones. El medio publicó sus primeros principios sobre IA generativa en 2023 y los actualizó en marzo de 2026. Esos principios establecen que la tecnología debe usarse en beneficio de los lectores, de la misión periodística y de la organización, respetando a quienes crean contenidos y poseen sus derechos. También exigen supervisión humana, pruebas claras de un beneficio concreto y transparencia con la audiencia cuando se usa IA en el periodismo.
Sobre esa base funciona un Consejo de IA interdisciplinario que Llewellyn Smith preside y que reúne a colegas de las áreas editorial, tecnológica y comercial. "Nos proporciona un espacio para tomar decisiones sobre IA como organización, en lugar de dejar que cada persona tenga que negociar por su cuenta este cambio extraordinario", explica.
El marco tiene dos capas. Primero, los fundamentos que aplican a toda la organización: principios, políticas, directrices y un programa de capacitación en IA. Segundo, los requisitos para adoptar una herramienta específica: identificar un problema de negocio concreto, decidir si se construye o se compra, definir qué hace falta para que sea segura y monitorear su funcionamiento. El nivel de escrutinio es proporcional al riesgo.
Un detalle operativo que vale copiar: en The Guardian, cualquiera que quiera acceder a herramientas de IA debe completar una capacitación específica. La formación no busca que todos sean expertos, sino que puedan decidir de forma informada, incluida la decisión de cuándo no usar IA.
¿Qué tareas se pueden delegar y cuáles no?
Llewellyn Smith traza una línea clara. La IA puede transcribir entrevistas, clasificar documentos o encontrar patrones en grandes conjuntos de datos, siempre que el material se maneje de forma segura y los resultados se verifiquen. En algunos casos se trata de ahorrar tiempo; en otros, habilita investigaciones que de otro modo quedarían fuera de alcance por falta de recursos.
Los ejemplos concretos que menciona son variados: su equipo de investigaciones usa IA para analizar grandes volúmenes de datos —por ejemplo, en un trabajo sobre fondos de capital privado— y una investigación reciente sobre cómo cambió la retórica política en torno a la inmigración se apoyó en modelos especializados de aprendizaje automático desarrollados internamente. Fuera de la redacción, la IA se usa para seleccionar imágenes en el sistema fotográfico, para mejorar el inicio de sesión en el sitio y para automatizar el procesamiento de facturas con un flujo de trabajo basado en agentes que ahorra varias horas por semana.
Lo que no se delega es la responsabilidad editorial. "La responsabilidad por lo que publicamos sigue dependiendo, en última instancia, del criterio de nuestros editores", dice. Y agrega una definición útil de supervisión humana: no significa revisar todo manualmente en tiempo real, sino construir formas propias de evaluar los sistemas. En un experimento con páginas de etiquetas temáticas, un agente de IA verifica las sugerencias y alerta a editores humanos sobre posibles problemas.
También hay una decisión deliberada de no avanzar: aunque desarrollaron una herramienta interna llamada Ask the Guardian, no la abrieron al público. La razón es de fondo: si un sistema de IA responde con tu contenido, ¿quién está ofreciendo la respuesta, el medio o el modelo de lenguaje subyacente?
El pulso con las tecnológicas: SPUR, licencias y el caso Meta
El punto más duro de la entrevista es el económico. Llewellyn Smith sostiene que las grandes tecnológicas no pueden gastar miles de millones en salarios de desarrolladores y billones en centros de datos, y nada en el tercer insumo que todo sistema de IA necesita: información confiable y verificada.
Sobre la extracción no autorizada de contenidos, menciona que Meta intentó modificar discretamente sus términos y condiciones para que cualquier medio con una página en Facebook o Instagram permitiera, por defecto, que la compañía extrajera todos sus contenidos para sus sistemas de IA. "Esto generó una enorme reacción en contra, pero la cuestión todavía no está resuelta", señala.
La apuesta colectiva de la industria es SPUR (Standards for Publisher Usage Rights), una coalición internacional sin fines de lucro de la que The Guardian es miembro fundador y que, según The Next Web, supera los 80 miembros en más de 20 países tras la incorporación de The New York Times, Agence France-Presse y The Economist. SPUR no licencia contenido en nombre de sus miembros —cada uno negocia sus propios acuerdos—, sino que redacta reglas compartidas y herramientas técnicas para que los editores puedan rastrear cómo los sistemas de IA usan su trabajo y cobrar por ello. Según la misma publicación, la coalición lanzó su primer estándar este mes.
El detalle regional importa: la entrevista confirma que la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) se incorporó formalmente a SPUR en octubre. Es la vía por la que un medio latinoamericano puede sentarse en la mesa donde se definen las reglas técnicas del licenciamiento.
El contexto agrava la urgencia. Según el Reuters Institute, citado por The Next Web, más de 2.500 sitios vieron caer sus referidos de búsqueda de Google en un tercio a nivel global entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025. Menos tráfico de buscadores, más dependencia de acuerdos de licencia: exactamente el escenario que SPUR busca ordenar.
¿Qué significa esto para tu startup?
Aunque tu empresa no sea un medio, el modelo de gobernanza de The Guardian es trasladable casi sin cambios. La lógica es simple: la IA se adopta con criterio, no por entusiasmo.
- Escribe tus principios antes de escalar el uso. The Guardian los publicó en 2023 y los revisa de forma permanente. Un documento de una página con cuatro reglas —qué datos no salen de la empresa, qué decisiones requieren revisión humana, cómo se avisa al usuario, quién responde si algo falla— te ahorra un problema legal y reputacional más adelante.
- Exige un problema de negocio identificado antes de aprobar una herramienta. Es el filtro que usa el Consejo de IA: si no puedes nombrar el problema concreto que resuelve, no entra. Esto evita el gasto en licencias que nadie usa.
- Proporciona el escrutinio al riesgo. No todas las herramientas necesitan el mismo nivel de revisión. Automatizar facturas y automatizar una decisión que afecta a un cliente no son lo mismo.
- Capacita antes de dar acceso. Un equipo que entiende lo suficiente para decidir cuándo no usar IA comete menos errores que uno que la usa porque está disponible.
- Revisa tus términos de plataforma. El caso de Meta es una advertencia concreta: si publicas contenido en una red social, revisa qué autorizas por defecto sobre el uso de ese material para entrenamiento de modelos.
La conclusión de Llewellyn Smith es también un buen criterio de compra para cualquier founder: cuando adoptes un agente de IA, pregúntate a quién pertenece, a quién responde y si sus incentivos están alineados con los tuyos. Si la respuesta no es clara, todavía no es el momento.
Fuentes
- La Nación: Caspar Llewellyn Smith, "La inteligencia artificial será el mayor cambio que experimentarán los medios"
- The Next Web: NYT, AFP and Economist join SPUR coalition on AI use of news
- Morningstar / Business Wire: FuzeBox AI Named Founding Co-Author of SPUR Coalition Technical Committee
- Media Party: Buenos Aires 2026
- ANSA Latina: Media Party Buenos Aires 2026, los líderes globales de la comunicación
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