hackü, la edtech colombiana que empezó enviando microcápsulas de capacitación por WhatsApp, ya reportaba más de 50.000 usuarios en más de 50 empresas latinoamericanas en su anuncio de llegada a México y Estados Unidos, y ahora juega su carta más fuerte en el mercado mexicano: agentes de inteligencia artificial que no solo enseñan, sino que consultan sistemas internos, responden dudas y evalúan habilidades.
Para cualquier founder que venda software B2B en la región, la jugada es un caso de estudio: cómo un producto de nicho se convierte en una plataforma de operaciones internas, con otro comprador y otro presupuesto de por medio.
De microcápsulas por WhatsApp a agentes que consultan tu sistema de RRHH
El producto original era deliberadamente simple: microcápsulas de aprendizaje de 10 a 15 minutos enviadas por WhatsApp a colaboradores que trabajan en movimiento, sin escritorio ni computadora. Con el tiempo, ese envío de contenidos derivó, según la propia compañía, en una suerte de sistema operativo para la fuerza laboral dispersa de Latinoamérica.
Leíste lo que hace la IA. ¿Y en tu negocio?
Un agente de IA puede quedarse con parte de tu día: ordenar lo pendiente y pedirte el OK antes de actuar. El Kit «tu mano derecha con IA» trae un video de 11 minutos y una ficha para dejar al tuyo trabajando. CAR está cerrada por ahora; al anotarte, te avisamos cuando abra.
👥 Quiero el Kit →El salto llegó con los agentes de inteligencia artificial. Daniel Pascacio, Country Manager para México y Estados Unidos de hackü, cuenta que nacieron como complemento de los cursos: una especie de tutor disponible 24/7 para resolver dudas sobre el contenido. Hoy se ofrecen también como producto independiente.
El ejemplo más cotidiano es el más revelador. Un colaborador pregunta cuántos días de vacaciones le quedan; el agente consulta el software de recursos humanos, revisa la información correspondiente y le responde directamente. Sin tickets, sin correos y sin que nadie del área de RRHH intervenga.
Ese movimiento cambia la categoría en la que compite la empresa. Deja de vender capacitación y empieza a vender automatización de procesos internos: un problema distinto, un interlocutor distinto y, en general, un presupuesto mucho más grande dentro de una organización.
¿Por qué México es el mercado clave para hackü?
La compañía ya tenía presencia en Colombia, Estados Unidos y Europa. Ahora suma foco explícito en México y Brasil. Pascacio lo plantea sin matices: «hackü tiene actualmente dos grandes objetivos de crecimiento: Brasil y México».
En el caso mexicano, la meta declarada es ganar presencia y participación de mercado, y que el país pese mucho más en la facturación total de la empresa. El directivo señala que el objetivo del año es que México tenga una participación mucho mayor en los ingresos.
No es una apuesta nueva. hackü ya había anunciado su llegada a México y Estados Unidos en noviembre de 2022, de la mano del emprendedor mexicano Guillermo Jaime, cofundador y CEO de la compañía, según el comunicado de esa operación. Lo que cambia ahora es el producto: antes era capacitación móvil; hoy es capacitación más agentes de IA.
México funciona como puerta de entrada regional para buena parte de la industria. La española Mathew, especializada en IA para evaluación educativa, cerró 2025 con una facturación de 200.000 euros y más de 100 centros educativos como clientes, y fijó para 2026 una meta de un millón de euros con México como «punta de lanza» de su entrada a Norteamérica, según reportó El Español. Ignite Copilot, otra edtech española, lanzó en 2025 una ronda de medio millón de euros con Colombia, México, Chile y Perú como mercados prioritarios, según Cinco Días. El patrón se repite: México no se trata como un mercado más, sino como la plataforma desde la que se escala al resto de la región.
Grupo Modelo y la Universidad Panamericana: los casos que sostienen el giro
Dos clientes explican bien qué está vendiendo hackü hoy.
Desde 2023, la startup trabaja con Grupo Modelo en la capacitación de agricultores de cebada, que reciben contenido nuevo de manera constante. La compañía está desarrollando un agente de inteligencia artificial para ese programa, que estará disponible próximamente, para que los agricultores puedan hacer preguntas relacionadas con su trabajo y seguir recibiendo microcápsulas de aprendizaje cada semana.
El segundo caso es la Universidad Panamericana, que usa un agente de hackü para automatizar, gestionar y dar seguimiento a sus programas de educación continua. Es un tipo de cliente distinto: no capacita empleados propios, sino que administra una operación educativa con estudiantes externos.
Los logotipos importan en esta fase. Pascacio lo reconoce: «algo que juega a nuestro favor es que ya trabajamos con empresas que tienen una muy buena reputación, han confiado en nosotros y con las que hemos tenido buenos resultados». En ventas B2B enterprise en Latinoamérica, un cliente ancla con reputación abre puertas más rápido que cualquier campaña de marketing.
Simuladores de IA: cuando el agente hace de cliente difícil
Entre las aplicaciones que hackü ya explora hay una que debería interesar a cualquier equipo de operaciones: simuladores de inteligencia artificial para validar habilidades.
La compañía crea agentes que actúan como un cliente difícil y ponen a prueba a los colaboradores. Funciona como una especie de mystery shopper: el agente llama a una persona del equipo de atención al cliente y arranca un roleplay para medir cómo responde. Es evaluación de desempeño automatizada, con un costo marginal muy bajo por sesión.
Para una empresa con cientos de agentes de soporte, la diferencia entre evaluar por muestreo manual y evaluar con simuladores es la diferencia entre auditar una fracción mínima de las interacciones y poder revisarlas prácticamente todas.
¿Qué significa esto para tu startup?
El caso de hackü deja lecciones aplicables incluso si no vendes capacitación.
- Empieza por el canal donde tu usuario ya vive. hackü no obligó a nadie a instalar una app nueva: usó WhatsApp. Si tu producto compite contra el hábito de un empleado, pierde; si se monta sobre ese hábito, gana adopción sin fricción.
- Busca el segundo producto dentro del primero. Los agentes empezaron como complemento de los cursos y hoy se venden solos, con otro comprador (operaciones, RRHH, TI) y otro presupuesto. Revisa qué parte de tu producto resuelve un problema que tu cliente hoy intenta tapar con personas o con tickets internos.
- Define si el país es destino o plataforma. Si vas a expandirte, decide si ese mercado es una plaza más o la puerta a una región. La respuesta cambia a quién contratas, cómo pones el precio y qué tipo de cliente persigues primero.
- Vende ahorro medible, no catálogo de contenidos. Según el comunicado de hackü de 2022, su modelo de microaprendizaje reportaba ahorros de hasta 60% en capacitación al eliminar desplazamientos y costos de viaje y alojamiento, y hasta 70% más de motivación en los colaboradores; el mismo documento indicaba que la gamificación y el microaprendizaje elevan cerca de 30% el engagement. Ese tipo de métricas, y no la cantidad de cursos disponibles, es lo que cierra un contrato corporativo.
Conclusión
hackü pasó de mandar lecciones por WhatsApp a vender agentes que consultan el sistema de RRHH y evalúan equipos con simulaciones de roleplay. El giro no es cosmético: cambia el comprador, el presupuesto y la categoría en la que compite la empresa. Con México y Brasil como prioridades declaradas y clientes como Grupo Modelo y la Universidad Panamericana en la vitrina, la pregunta ya no es si los agentes de IA tienen lugar en la capacitación corporativa, sino quién captura ese presupuesto en Latinoamérica.
Fuentes
- La edtech hackÜ refuerza su apuesta por el mercado mexicano (Contxto) (fuente original)
- Llega a México hackÜ, la EdTech considerada como una de las 100 mejores startups de LATAM (Bolsamania / PRNewswire, 30 de noviembre de 2022)
- La edtech española Mathew se lanza a la conquista de México (El Español)
- La EdTech Ignite Copilot lanza una ronda para impulsar su expansión en Latinoamérica (Cinco Días)
Leíste lo que hace la IA. ¿Y en tu negocio?
Un agente de IA puede quedarse con parte de tu día: ordenar lo pendiente y pedirte el OK antes de actuar. El Kit «tu mano derecha con IA» trae un video de 11 minutos y una ficha para dejar al tuyo trabajando. CAR está cerrada por ahora; al anotarte, te avisamos cuando abra.
👥 Quiero el Kit →













