El caso que puede redefinir las reglas del juego para la IA
El 13 de marzo de 2026, Encyclopedia Britannica, Inc. y Merriam-Webster, Inc. presentaron una demanda formal contra OpenAI ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York (Caso 1:26-cv-02097). La acusación es directa: OpenAI habría incorporado sistemáticamente el contenido protegido por derechos de autor de ambas instituciones en el entrenamiento de sus modelos de IA —incluyendo GPT-4— sin autorización ni compensación alguna.
Este no es un caso más. Britannica atiende a más de 150 millones de estudiantes en 150 países y Merriam-Webster es considerada la principal autoridad lingüística de los Estados Unidos. Si estas organizaciones logran una sentencia favorable, el impacto sobre cómo se desarrollan, entrenan y comercializan los modelos de IA será enorme, especialmente para startups que construyen productos sobre estas bases tecnológicas.
¿Qué acusa exactamente la demanda?
Según el texto de la demanda —disponible en el expediente judicial oficial— los demandantes alegan dos tipos de infracciones:
👥 ¿Quieres ir más allá de la noticia?
En nuestra comunidad discutimos las tendencias, compartimos oportunidades y nos ayudamos entre emprendedores. Sin humo, solo acción.
👥 Unirme a la comunidad- Infracción de derechos de autor: OpenAI habría utilizado los corpus completos de Britannica y Merriam-Webster para entrenar sus modelos sin haber obtenido licencias ni pagado regalías. El resultado: ChatGPT es capaz de reproducir texto casi idéntico al original cuando se le consulta sobre temas cubiertos por estas enciclopedias.
- Infracción de marca registrada: Los modelos de OpenAI generarían respuestas que aparentan estar respaldadas, patrocinadas o aprobadas por Britannica o Merriam-Webster, cuando en realidad no existe ninguna relación comercial ni editorial entre las partes. Esto confundiría a los usuarios sobre el origen y la autoridad del contenido.
Los demandantes argumentan que financian su creación de contenido a través de suscripciones de usuarios y publicidad, y que el uso no autorizado de sus obras por parte de OpenAI representa un daño económico directo y continuo.
El fenómeno de la ‘memorización’: cuando la IA copia casi literalmente
El concepto técnico central de esta demanda —y de muchas otras similares— es la llamada memorización de contenido. Los grandes modelos de lenguaje (LLMs) no solo aprenden patrones del texto con el que son entrenados: en muchos casos, almacenan fragmentos completos que pueden reproducir con altísima fidelidad cuando son consultados.
Los datos son reveladores. Según análisis independientes citados en investigaciones recientes:
- GPT-4 produjo contenido protegido por derechos de autor en el 44% de las consultas evaluadas en estudios especializados, siendo el modelo con mayor tasa de infracción entre los principales competidores.
- El modelo Llama 3.1 70B de Meta llegó a memorizar el 42% del primer libro de la saga Harry Potter, frente al 4,4% de su versión anterior.
- Modelos como Claude 2 de Anthropic mostraron tasas notablemente menores, aunque tampoco están exentos del problema.
Este fenómeno no es un bug: es una consecuencia directa del proceso de entrenamiento con enormes volúmenes de texto de calidad. Y es precisamente esa calidad —la de las enciclopedias, diccionarios, periódicos y libros— la que hace que los modelos sean útiles… y también la que genera el conflicto legal.
El contexto legal más amplio: no es la primera ni la última demanda
La demanda de Britannica y Merriam-Webster se enmarca en una ola creciente de acciones legales contra los principales desarrolladores de IA:
- The New York Times ya demandó a OpenAI y Microsoft por reproducción literal de artículos, incluso de aquellos protegidos por muros de pago.
- Un tribunal europeo dictó una sentencia histórica en noviembre de 2025 condenando a OpenAI, estableciendo que la memorización de obras protegidas constituye una reproducción ilícita, independientemente de que el texto no se almacene en un formato identificable convencional.
- Paralelamente, Britannica también había interpuesto una demanda separada contra Perplexity AI por cargos similares de copia de contenido.
La postura de OpenAI hasta ahora ha sido argumentar que el uso de material protegido está amparado por la doctrina del fair use bajo la ley de copyright estadounidense. Sin embargo, los tribunales europeos ya han rechazado este argumento, y el avance de la jurisprudencia en EE.UU. sugiere que la defensa de fair use está lejos de ser inexpugnable.
¿Qué significa esto para founders que construyen con IA?
Si tu startup utiliza modelos de OpenAI, construye sobre APIs de terceros o —especialmente— si estás desarrollando o afinando (fine-tuning) tus propios modelos, este caso te afecta de manera directa. Aquí los puntos que deberías tener en el radar:
1. Transparencia en los datos de entrenamiento
Uno de los problemas estructurales del sector es que las empresas de IA mantienen en secreto la composición exacta de sus datasets, alegando confidencialidad comercial. Esta opacidad dificulta auditorías de compliance pero, a su vez, puede convertirse en un pasivo legal enorme si se comprueba que se usaron fuentes protegidas sin licencia. Si estás construyendo modelos propios, documenta meticulosamente cada fuente.
2. El riesgo de los modelos base
Usar una API de OpenAI no te hace directamente responsable de las infracciones durante el entrenamiento del modelo base. Sin embargo, si construyes un producto que reproduce o facilita la reproducción de texto casi idéntico a obras protegidas —por ejemplo, en aplicaciones educativas o de contenido— podrías enfrentar responsabilidad secundaria. Consulta a un especialista en propiedad intelectual antes de lanzar.
3. La ventaja competitiva del compliance
Paradójicamente, el endurecimiento del marco legal puede beneficiar a startups que adopten desde el inicio buenas prácticas en licenciamiento de datos. Modelos entrenados sobre datos licenciados o de dominio público serán mucho más defendibles —y atractivos para inversores institucionales— en un entorno donde la regulación siga avanzando.
4. El impacto en precios y disponibilidad de modelos
Si OpenAI pierde casos como este a gran escala, los costos de licenciamiento de datos de entrenamiento se trasladarán inevitablemente a los precios de las APIs y productos. Planifica escenarios donde el costo de los modelos fundacionales aumente en los próximos 12 a 24 meses.
El debate de fondo: ¿sintetizar es copiar?
Existe un argumento filosófico y técnico que OpenAI y otros desarrolladores han esgrimido: los modelos de IA generativa no copian, sintetizan. Aprenden patrones estadísticos del lenguaje de manera similar a como lo hace un ser humano que lee miles de libros y luego escribe con su propio estilo.
El problema es que los tribunales —especialmente en Europa— están rechazando esta distinción cuando la similitud entre el output del modelo y la obra original es lo suficientemente alta como para constituir una reproducción reconocible. Y aquí el concepto de memorización resulta clave: si un modelo puede reproducir el 40% de una obra con altísima fidelidad, el argumento de la síntesis creativa se vuelve muy difícil de sostener ante un juez.
Conclusión
La demanda de Encyclopedia Britannica y Merriam-Webster contra OpenAI no es solo un litigio entre una corporación tecnológica y dos instituciones editoriales centenarias. Es un punto de inflexión en la conversación global sobre quién posee el conocimiento que entrena a la IA, y bajo qué condiciones puede utilizarse.
Para los founders del ecosistema tech, el mensaje es claro: la era de construir sin considerar la propiedad intelectual está terminando. Los próximos 18 a 36 meses definirán el marco regulatorio bajo el cual operará la industria de la IA por décadas. Entender estas dinámicas ahora —y tomar decisiones de producto y arquitectura con esa visión— no es solo una cuestión de compliance: es una ventaja competitiva real.
Profundiza estos temas con nuestra comunidad de expertos en IA, regulación y estrategia startup
Fuentes
- https://www.theverge.com/ai-artificial-intelligence/895372/encyclopedia-britannica-openai-lawsuit (fuente original)
- https://chatgptiseatingtheworld.com/wp-content/uploads/2026/03/Encyclopedia_Britannica_Inc-v-OpenAI-COMPLAINT-Mar-13-2026.pdf (texto completo de la demanda)
- https://www.pacermonitor.com/public/case/63584655/Encyclopedia_Britannica,_Inc_et_al_v_OpenAI,_Inc_et_al (expediente judicial oficial)
- https://www.iurismatica.com/sentencia-historica-openai-condenada-por-infraccion-de-derechos-de-autor-en-el-entrenamiento-de-chatgpt/ (sentencia europea precedente)
- https://elartesano.digital/memorizacion-contenido-ia-riesgos-legales-eticos/ (análisis de memorización en modelos IA)
- https://www.safecreative.org/tips/es/gpt4-el-modelo-de-ia-que-mas-infringe-los-derechos-de-autor/ (estudio sobre infracción de copyright en GPT-4)













