Un problema de escala global que la ciencia argentina quiere atacar
Más de 7.000 personas esperan un órgano en Argentina y durante 2026 se concretaron apenas unos 2.500 trasplantes, según las cifras que cita Forbes Argentina. La brecha no es local: de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), menos del 10% de la necesidad mundial de trasplantes logra cubrirse con la donación tradicional.
Ahí es donde entra CrofaBiotech, una startup argentina que desarrolla cerdos modificados genéticamente para producir órganos potencialmente aptos para trasplantes humanos. En abril de 2026, el equipo logró junto a investigadores de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) el nacimiento del primer cerdo clonado de América Latina con tres modificaciones genéticas orientadas a reducir el rechazo inmunológico. Fue, según informó la UBA, el primero de la región y el tercero del mundo con esas características.
¿Qué es CrofaBiotech y cómo pasó de una llamada a una empresa de biotech?
La compañía nació de una conversación telefónica. Adrián Abalovich, médico cirujano especializado en trasplantes, buscaba a alguien con experiencia en clonación y modificación genética de cerdos. Pensó en Adrián Mutto, especialista en biotecnología con más de dos décadas trabajando en mejoramiento genético animal, clonación equina y bovina y desarrollo de animales modificados genéticamente. Ambos se conocían desde hacía unos 20 años y compartían su vínculo con la UNSAM.
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👥 Probar 7 díasEl antecedente que empujó la idea fue un ensayo clínico de 2011 en el hospital Eva Perón de San Martín, donde Abalovich participó en xenotrasplantes de islotes pancreáticos de cerdo en pacientes con diabetes. Esas células venían de Nueva Zelanda. La conclusión fue directa: en lugar de importar material biológico, había que construir capacidad nacional. "La idea era, ya no recibir células de otro país, sino hacer un desarrollo nacional y que los cerdos modificados genéticamente se desarrollen en la Argentina", explicó el fundador.
Para eso faltaba una pieza: alguien que estructurara el negocio. Entró Mariela Balbo, economista con experiencia en organización y financiación de proyectos tecnológicos, hoy a cargo de las finanzas y el desarrollo comercial. El proyecto arrancó formalmente en 2022 y se incubó en el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM.
¿Qué significa el cerdo con triple knockout?
El hito de abril de 2026 fue el nacimiento de un cerdo clonado con tres genes desactivados mediante una técnica conocida como triple knockout. El objetivo es apagar los genes responsables de las estructuras que el sistema inmunológico humano identifica como extrañas y ataca de inmediato.
El trabajo actual de CrofaBiotech se concentra en riñones y corazones porcinos. El laboratorio produce entre 200 y 300 embriones semanales de cerdos clonados y modificados genéticamente, y ya envió muestras de ADN y células a un centro de referencia en Estados Unidos para verificar que las ediciones se hayan realizado correctamente.
Mutto es claro sobre la dificultad del camino: los animales deben estar libres de determinados patógenos y retrovirus, además de contar con las modificaciones previstas. "Los argentinos somos tenaces y la tenacidad es un factor clave en este tipo de desarrollos porque es muy frustrante, del 100% de las veces vas a fallar el 99%", resume el investigador.
Vale la pena dimensionar lo que esto implica. Un cerdo donante no es un insumo industrial: cada animal debe criarse aislado de patógenos y monitoreado de forma continua. Eso convierte la capacidad de producción, y no solo la precisión de la edición genética, en el verdadero cuello de botella del sector.
¿Cuánto levantó CrofaBiotech y quién invirtió?
La compañía inició con una ronda presemilla de US$700.000 y luego captó US$6 millones en capital semilla de fondos nacionales e internacionales. Entre los inversores aparece Grupo Avalian, que a través del Instituto de Alta Complejidad (ITAC) aporta experiencia clínica y de investigación en trasplantes.
Parte de ese capital se destinará a construir instalaciones especializadas en la provincia de Buenos Aires, donde los animales podrán criarse bajo condiciones sanitarias controladas. La empresa ya cuenta con aprobación de la CONABIA (Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria) y mantiene conversaciones con el INCUCAI.
Mutto estima que los primeros ensayos clínicos podrían comenzar dentro de aproximadamente dos años, siempre sujetos a los resultados de la investigación y a las autorizaciones correspondientes. En paralelo, la empresa evalúa dos vías de crecimiento: producir órganos en Argentina y licenciar su tecnología a organizaciones internacionales. Ya tiene una patente registrada.
¿Cómo avanza el xenotrasplante en el resto del mundo?
El sector dejó de ser un tema de laboratorio. En enero de 2025, Tim Andrews, un paciente de 66 años con enfermedad renal terminal, recibió un riñón de cerdo genéticamente editado y vivió 271 días sin diálisis, el registro más largo documentado hasta ahora en un humano vivo, según un estudio de Mass General Brigham publicado en The Lancet y difundido por EurekAlert. En enero de 2026 recibió un riñón de donante humano, que funciona con normalidad.
El caso es relevante porque muestra el modelo que la propia comunidad médica está adoptando: usar el órgano porcino como puente, no como reemplazo definitivo. El primer xenotrasplante de riñón porcino a un paciente vivo se había realizado en 2024 en el Massachusetts General Hospital, con una supervivencia de 52 días.
En el mapa competitivo, Estados Unidos lidera con compañías como Revivicor y eGenesis, mientras que China y Corea del Sur también trabajan en el área. En América Latina, CrofaBiotech se posiciona como pionera. "No todos lo logran, no quiere decir que no lo intenten, pero no lo están logrando", señala Balbo.
¿Qué significa esto para tu startup?
CrofaBiotech es un caso de estudio útil más allá del sector salud. Tres aprendizajes concretos:
- La combinación de perfiles es el activo, no el producto. Un científico, un médico clínico y una economista. Ninguno de los tres habría llegado solo al hito de abril de 2026. Si estás construyendo deeptech, la pregunta no es "¿tengo el mejor equipo técnico?" sino "¿tengo a alguien que sepa convertir esto en empresa?".
- El capital semilla en deeptech compra tiempo, no tracción. US$6 millones en un proyecto que recién tendría ensayos clínicos en dos años es un recordatorio de que en biotech el inversor no compra ingresos: compra la reducción de un riesgo científico específico. Si levantas en este tipo de verticales, tu narrativa debe ser qué riesgo eliminaste, no cuánto facturaste.
- La infraestructura pública puede ser tu ventaja competitiva. Balbo describe a la empresa como "costo-eficiente" no porque producir sea más barato, sino porque Argentina ya cuenta con conocimiento, tecnología y equipos aprovechables. Antes de construir desde cero, audita qué capacidades existen en universidades y centros de investigación de tu país y qué convenio te ahorraría años.
El desafío que queda abierto es el que menciona Abalovich: si el xenotrasplante funciona, el órgano tendrá un costo de producción asociado, y los sistemas de salud —públicos y privados— tendrán que discutir cómo financiarlo. Ese debate, más que el científico, definirá si la tecnología llega a los pacientes.
Fuentes
- De una idea entre científicos a una startup argentina que busca revolucionar los trasplantes (fuente original)
- Ciencia argentina de frontera: la startup que busca producir órganos para trasplantes a partir de cerdos modificados genéticamente
- How a pig-kidney xenotransplant served as a successful bridge to human transplant
- Pig kidney xenotransplantation offers a bridge for patients awaiting human donor kidneys
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