El megaproyecto que redistribuye la computación china
China está ejecutando uno de los proyectos de infraestructura digital más ambiciosos del planeta: Eastern Data Western Compute (东数西算). Esta iniciativa, lanzada oficialmente en 2022, busca redistribuir la carga computacional desde las densamente pobladas regiones costeras hacia el interior del país, donde abundan tierras, energía renovable más económica y condiciones climáticas favorables para el enfriamiento natural de servidores.
Zhangjiakou, ciudad situada a 180 kilómetros al noroeste de Beijing en la provincia de Hebei, se ha convertido en uno de los epicentros de este boom. Designada como uno de los ocho nodos nacionales de computación, la ciudad alberga ya decenas de centros de datos que procesan información para gigantes tecnológicos chinos como Alibaba, Tencent y ByteDance, además de instituciones gubernamentales.
La región fue elegida estratégicamente: sus temperaturas invernales permiten reducir costos de refrigeración hasta un 40%, mientras que su proximidad con la capital garantiza latencias aceptables para cargas de trabajo que requieren respuesta rápida. Además, Zhangjiakou cuenta con importantes parques eólicos y solares que, en teoría, podrían alimentar estos centros de datos con energía limpia.
La realidad energética: renovables vs. carbón
Aunque el discurso oficial enfatiza el uso de energías renovables, la realidad es matizada. Si bien Zhangjiakou genera importantes volúmenes de electricidad eólica y solar, la intermitencia de estas fuentes obliga a mantener respaldo con plantas de carbón. Según datos del sector, aproximadamente el 60-70% de la electricidad consumida por data centers en la región proviene aún de combustibles fósiles.
Este dilema energético es crítico para founders tech que operan con compromisos ESG estrictos o que buscan validar sus credenciales de sostenibilidad ante inversores internacionales. La infraestructura de almacenamiento en baterías y la capacidad de transmisión de energía renovable desde regiones remotas siguen siendo insuficientes para garantizar operación 100% limpia.
Para empresas latinoamericanas evaluando expansión hacia Asia o considerando proveedores cloud chinos, entender esta matriz energética es fundamental. Las etiquetas de ‘green data center’ requieren verificación rigurosa de los Power Purchase Agreements (PPAs) y certificaciones reales de origen de energía.
Inversión masiva y el fantasma de la sobrecapacidad
Entre 2022 y 2025, China ha invertido más de $150 mil millones de dólares en infraestructura de centros de datos a nivel nacional, con Zhangjiakou capturando aproximadamente el 8-10% de esta inversión. El gobierno central, gobiernos provinciales y empresas estatales como China Telecom y China Unicom lideran estos desembolsos, aunque jugadores privados también participan activamente.
Sin embargo, analistas del sector advierten sobre sobrecapacidad estructural. Las tasas de utilización promedio en algunos parques tecnológicos de Zhangjiakou rondan apenas el 45-55%, muy por debajo del 70-80% considerado saludable en la industria. Esta brecha refleja una desconexión entre planificación centralizada y demanda real del mercado.
Para founders construyendo infraestructura SaaS o plataformas de IA que requieren procesamiento intensivo, esta sobrecapacidad puede traducirse en precios competitivos a corto plazo. Proveedores chinos están ofreciendo capacidad de cómputo y almacenamiento a tarifas 30-40% inferiores a equivalentes en EE.UU. o Europa, aunque con las consideraciones geopolíticas y de compliance que esto implica.
Impacto económico local: expectativas vs. realidad
Las autoridades de Zhangjiakou proyectaron que el desarrollo de data centers generaría decenas de miles de empleos directos y un ecosistema vibrante de servicios tecnológicos. La realidad ha sido menos espectacular.
Los centros de datos modernos son instalaciones altamente automatizadas que requieren relativamente poco personal operativo. Un facility de 10,000 racks puede operar con apenas 50-80 empleados de tiempo completo, principalmente técnicos especializados que frecuentemente son trasladados desde otras regiones en lugar de contratarse localmente.
El efecto derrame hacia sectores como construcción y servicios ha sido temporal, concentrado en las fases de edificación. Una vez operativos, estos centros funcionan como ‘islas tecnológicas’ con limitada integración con la economía local tradicional.
Esta lección es relevante para founders latinoamericanos trabajando con gobiernos en proyectos de infraestructura digital: las promesas de transformación económica local deben calibrarse con realismo. Los beneficios reales suelen estar en acceso a capacidad computacional asequible más que en generación masiva de empleo directo.
Dinámica político-empresarial: permisos, subsidios y conexiones
El desarrollo de data centers en China no sigue puramente lógica de mercado. El acceso a licencias de construcción, conexiones prioritarias a la red eléctrica, subsidios en tarifas energéticas y conectividad de fibra óptica depende en gran medida de relaciones con autoridades locales y provinciales.
Empresas estatales gozan de ventajas estructurales: acceso preferente a terrenos, financiamiento bancario subsidiado y contratos gubernamentales garantizados. Jugadores privados, incluso gigantes como Alibaba, deben navegar complejas negociaciones y frecuentemente establecer joint ventures con entidades estatales para asegurar permisos.
Para startups internacionales considerando China como mercado o socio tecnológico, esta opacidad en governance representa un riesgo operacional significativo. Las reglas del juego pueden cambiar con ajustes en prioridades políticas o en relaciones geopolíticas internacionales.
Implicaciones para el ecosistema tech global y latinoamericano
El boom de data centers en China tiene ramificaciones que trascienden sus fronteras:
Para startups de IA y ML
La infraestructura computacional masiva y relativamente barata convierte a China en un hub atractivo para entrenar modelos de inteligencia artificial de gran escala. Sin embargo, regulaciones sobre flujo transfronterizo de datos y restricciones tecnológicas de EE.UU. complican este acceso para empresas occidentales o latinoamericanas con operaciones en mercados regulados.
Para founders evaluando proveedores cloud
Proveedores chinos como Alibaba Cloud, Tencent Cloud y Huawei Cloud están expandiendo agresivamente en LATAM con pricing agresivo respaldado por esta sobrecapacidad doméstica. La decisión requiere evaluar no solo costo, sino compliance con regulaciones de privacidad (GDPR, LGPD), riesgos de vendor lock-in y consideraciones geopolíticas.
Para el ecosistema de energía renovable
China está desarrollando capacidad de manufactura y despliegue de infraestructura renovable a escala sin precedentes. Startups latinoamericanas en el espacio de energía limpia pueden aprender de estos modelos de integración (y sus limitaciones), así como evaluar tecnología china para sus propios proyectos.
Lecciones para founders: qué extraer de este caso
El experimento chino en Zhangjiakou ofrece insights valiosos para el ecosistema startup tech:
1. Planificación centralizada vs. demanda de mercado: Incluso con recursos masivos, proyectos que no validan demanda real terminan con sobrecapacidad costosa. La agilidad y validación continua siguen siendo superiores a grandes apuestas sin feedback de mercado.
2. Infraestructura no es suficiente: Construir data centers no genera automáticamente ecosistemas tecnológicos. Se requiere talento, capital de riesgo, marcos regulatorios favorables y cultura emprendedora.
3. Sostenibilidad requiere verificación: Las afirmaciones de ‘green tech’ deben respaldarse con data transparente. Para startups comprometidas con ESG, la diligencia debida en proveedores y partners es no negociable.
4. Geopolítica impacta tecnología: Decisiones aparentemente técnicas sobre dónde hospedar datos o qué cloud usar tienen implicaciones estratégicas que pueden afectar relaciones con clientes, inversores y reguladores.
Conclusión
El auge de centros de datos en Zhangjiakou es un microcosmos de las ambiciones tecnológicas chinas: inversión masiva, planificación de largo plazo, capacidad de ejecución impresionante, pero también tensiones entre objetivos políticos y realidades de mercado, entre narrativas de sostenibilidad y dependencia persistente de combustibles fósiles.
Para founders tech en LATAM, este caso ofrece tanto oportunidades (acceso a infraestructura computacional competitiva, aprendizajes de implementación a escala) como advertencias (riesgos geopolíticos, limitaciones de modelos top-down, complejidad de cadenas de suministro globales).
La infraestructura digital global se está reconfigurando. Entender estas dinámicas más allá de Silicon Valley es fundamental para founders que aspiran a construir startups verdaderamente globales y resilientes.
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Fuentes
- https://sinocities.substack.com/p/chinas-data-center-boom-a-view-from (fuente original)
- https://www.chinadaily.com.cn/a/202401/15/WS65a4c3e9a3105f21a507e8f3.html
- https://www.reuters.com/technology/chinas-data-centre-capacity-forecast-double-by-2030-report-2024-03-21/
- https://www.datacenterdynamics.com/en/news/china-launches-eastern-data-western-computing-project/













