El problema que nadie había cartografiado: heladas silenciosas en pleno invierno
Cuando un productor del Valle del Tulúm en San Juan pierde una cosecha de olivos o viñas, la causa visible suele ser una helada de primavera. Pero lo que este nuevo trabajo científico revela es que el daño puede ocurrir incluso en invierno —en plena latencia— y de forma irreversible. Un equipo formado por un investigador mendocino y una investigadora sanjuanina, vinculados al INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), acaba de publicar la primera guía sistemática para anticipar, mapear y reducir los daños por heladas extremas en cultivos estratégicos de la región de Cuyo.
El trabajo no es solo un paper académico: es una herramienta práctica con mapas, recomendaciones varietales y protocolos de monitoreo pensados para que productores, asesores y gestores de fincas tomen mejores decisiones antes de que el frío llegue.
Qué dice la guía y cómo fue construida
El corazón metodológico de esta investigación combina tres tecnologías que hasta ahora se usaban de forma aislada en la agricultura argentina:
- Drones con sensores térmicos para relevar temperaturas superficiales con alta resolución espacial, detectando bolsones de aire frío que los termómetros convencionales no capturan.
- Sensores de campo distribuidos estratégicamente en fincas piloto, que registran datos en tiempo real y permiten cruzar información microclimática con variables de suelo y fenología del cultivo.
- Mapas de zonas de riesgo a escala semidetallada, que clasifican cada sector productivo según su exposición al drenaje de aire frío, la altitud y la orientación del terreno.
El resultado es un atlas de vulnerabilidad térmica para olivos y viñas en San Juan que por primera vez permite tomar decisiones de diseño de finca —no solo de manejo de temporada— con base en datos objetivos.
Por qué San Juan y por qué ahora
San Juan es la primera productora nacional de aceitunas de mesa y aceite de oliva, y una de las provincias con mayor superficie de viñedos del país. Su geografía, marcada por valles encajonados como el del Tulúm, crea condiciones de inversión térmica donde el aire frío se acumula en las partes bajas durante las noches despejadas —un fenómeno que el cambio climático está intensificando con mayor variabilidad y heladas tardías más frecuentes.
Según datos del sector, la cosecha de uva en San Juan en 2024 alcanzó los 442 millones de kilogramos (+7,2% respecto a 2023), pero las proyecciones para 2025 apuntan a una caída del 15 al 20% por efectos climáticos combinados. Las heladas fuera de estación son uno de los factores que los productores señalan como los más difíciles de anticipar, precisamente porque ocurren cuando el sistema de alerta convencional no está activo.
El contexto de cambio climático agrega urgencia: los modelos regionales para Cuyo proyectan inviernos con mayor amplitud térmica nocturna, lo que eleva el riesgo de daño en tejidos vegetales incluso en momentos donde históricamente el frío no representaba una amenaza.
Recomendaciones concretas para productores y diseñadores de fincas
La guía no se limita a diagnosticar: propone un conjunto de recomendaciones accionables que cualquier productor puede comenzar a implementar:
Diseño y planificación territorial
- Evitar la implantación de cultivos sensibles en zonas de acumulación de aire frío, identificables gracias a los mapas de riesgo incluidos en la guía.
- Orientar las filas de plantación para favorecer la circulación de aire y reducir la formación de bolsones térmicos.
- Elegir variedades con mayor tolerancia al frío extremo: en olivos, cultivares como Picual, Frantoio y Coratina mostraron mejor respuesta; en viñas, la diversificación varietal permite diferir brotaciones y reducir la exposición simultánea al riesgo.
Monitoreo y alerta temprana
- Instalar sensores térmicos en puntos estratégicos de la finca —especialmente en sectores bajos y depresiones— para recibir alertas antes de que la temperatura caiga a niveles críticos.
- Complementar con imágenes satelitales de teledetección para validar el comportamiento térmico a escala de parcela.
- Integrar el monitoreo de humedad de suelo y potencial xilemático para correlacionar el estrés hídrico con la tolerancia al frío.
Gestión de la brotación
- Aplicar estrategias agronómicas que permitan retrasar o escalonar la brotación en épocas de mayor vulnerabilidad.
- Ajustar el manejo del riego por fenología para favorecer la salida del reposo en el momento más seguro desde el punto de vista térmico.
El valor de la tecnología: de la reacción a la prevención
Lo que hace disruptivo a este trabajo —desde una mirada de gestión empresarial agrícola— es el cambio de paradigma que propone: pasar de reaccionar al daño (cuando ya es tarde) a diseñar contra el riesgo desde antes de plantar. Eso requiere datos, y los datos ahora están disponibles gracias a la combinación de drones, sensores y análisis geoespacial.
Para los founders y equipos que trabajan en agtech, sensores IoT o plataformas de agricultura de precisión, este tipo de investigación señala una demanda concreta del mercado: los productores de Cuyo necesitan soluciones de monitoreo térmico continuo, interfaces amigables para interpretar mapas de riesgo y sistemas de alerta que funcionen sin depender de infraestructura de conectividad robusta.
La combinación de drones accesibles, sensores LoRa de bajo costo y modelos predictivos entrenados con datos locales es hoy una oportunidad real para startups de la región que quieran atacar el problema desde la tecnología.
Impacto potencial en la gestión agrícola regional
La olivicultura y la vitivinicultura de Cuyo representan cadenas de valor que articulan miles de pequeños y medianos productores con mercados de exportación. Cualquier herramienta que reduzca la incertidumbre térmica tiene un efecto directo en la rentabilidad de las fincas y en la planificación financiera de toda la cadena.
El INTA, con apoyo de la Fundación ArgenINTA, ha sido el paraguas institucional de este desarrollo, lo que le da validez científica y posibilidad de escala: la guía puede adoptarse a nivel provincial como estándar de planificación territorial agrícola, y eventualmente replicarse en otras provincias de Cuyo como Mendoza, La Rioja y Catamarca.
Conclusión
La primera guía para prevenir la muerte de plantas por heladas extremas en San Juan no es solo un logro académico: es una señal de que el agro argentino está comenzando a tomar en serio la intersección entre ciencia del clima, tecnología de precisión y diseño estratégico de fincas. Para founders del ecosistema agtech, representa tanto una validación de mercado como un mapa de oportunidades. Los datos están: ahora hace falta la tecnología que los haga accesibles para cada productor, en cada finca, en tiempo real.
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Fuentes
- https://www.diariodecuyo.com.ar/economia/heladas-investigadores-crearon-la-primera-guia-evitar-la-muerte-plantas-n6567301 (fuente original)
- https://enolife.com.ar/es/como-mitigar-el-impacto-de-la-sequia-y-las-mayores-temperaturas-invernales-en-los-olivos/ (estrategias INTA para olivos frente al cambio climatico)
- http://biblioteca.cfi.org.ar/wp-content/uploads/sites/2/2019/05/olivcola_valle_del_tulm_san_juan.pdf (adaptacion agroclimatica del olivo en el Valle del Tulun, San Juan)
- https://enolife.com.ar/es/en-san-juan-ya-estiman-una-cosecha-de-uva-igual-o-inferior-a-la-de-2024-por-la-peronospora/ (datos de cosecha de uva San Juan 2024-2025)
- https://centrocepa.com.ar/informes/706-desempeno-reciente-del-complejo-vitivinicola-en-el-contexto-economico-nacional-y-provincial-tendencia-y-desafios-actuales (desempeno del complejo vitivinicola argentino)













