El problema que nadie quiere admitir: la ambición de la IA agente sin infraestructura
El 85% de las empresas quiere convertirse en una organización agéntica en los próximos tres años. Sin embargo, el 76% reconoce que sus operaciones actuales no pueden soportarlo. Eso no es una contradicción menor; es la brecha más costosa del ecosistema tecnológico empresarial de 2026.
Así lo revela el Celonis 2026 Process Optimization Report, una encuesta a más de 1.600 líderes empresariales globales. Los hallazgos son contundentes: la ambición por la IA agente es casi universal, pero la infraestructura operativa para ejecutarla sigue siendo, en la mayoría de los casos, un proyecto pendiente.
Para cualquier founder que esté pensando en escalar con agentes de IA, este dato debería ser la primera lectura obligada antes de elegir cualquier herramienta.
¿Qué es exactamente la IA agente y por qué necesita una capa de procesos?
La inteligencia artificial agente —o agentic AI— se refiere a sistemas de IA capaces de percibir su entorno, razonar sobre tareas complejas, tomar decisiones y ejecutar acciones de forma autónoma, con mínima intervención humana. No se trata de un chatbot avanzado: los agentes descomponen objetivos, integran herramientas externas, mantienen memoria de estado y se adaptan dinámicamente a condiciones cambiantes.
La diferencia clave con la automatización tradicional es que los agentes no siguen reglas fijas; razonan. Y para razonar correctamente dentro de una empresa, necesitan contexto: saber cómo está estructurada la organización, cómo se definen los KPIs, cuáles son las políticas internas y dónde reside realmente la autoridad de decisión.
Ese contexto no vive en un modelo de lenguaje. Vive en los procesos de negocio. Por eso, sin una capa de procesos optimizada, los agentes toman decisiones en el vacío. Y el 82% de los tomadores de decisiones ya lo reconoce: la IA fallará en generar ROI si no entiende cómo funciona realmente el negocio.
La arquitectura que falta: orquestación y proceso como capa de control
Según múltiples arquitecturas de referencia —desde Salesforce hasta Boomi y C3.ai—, los sistemas agénticos eficaces requieren una estructura en capas bien definida:
- Capa de aplicación y API gateway: punto de entrada controlado para las solicitudes.
- Capa de orquestación: el plano de control central que coordina flujos de trabajo, gestiona el estado y supervisa la ejecución entre agentes.
- Capa de agentes: roles especializados —ejecutor, revisor, planificador— que colaboran en tareas distribuidas.
- Capa de contexto y datos: memorias vectoriales, bases de conocimiento y, crucialmente, modelos de procesos extraídos de herramientas de inteligencia de procesos como Celonis.
- Capa de infraestructura: modelos de lenguaje, colas de mensajes y mecanismos de escalabilidad.
Lo que la mayoría de las empresas tiene hoy es la capa de infraestructura (acceso a LLMs) y alguna capa de aplicación. Lo que les falta —y es lo más crítico— es la capa de orquestación y de contexto de proceso. Sin ella, los agentes actúan como consultores brillantes que llegaron el primer día sin ningún onboarding.
Los números que exponen el problema de madurez operativa
El informe de Celonis no deja espacio para la complacencia:
- Solo el 19% de las organizaciones utiliza hoy sistemas multi-agente en producción.
- El 9 de cada 10 líderes ya está explorando o usando sistemas multi-agente, pero la exploración no equivale a despliegue funcional.
- Los principales bloqueadores no son tecnológicos: el 54% señala equipos en silos y el 44% apunta a falta de coordinación entre departamentos.
- Solo el 6% identifica la resistencia al cambio como barrera, pero el 93% de líderes operativos afirma que la optimización de procesos es tan humana y cultural como tecnológica.
Este patrón es común en el ecosistema startup cuando una empresa escala: las herramientas llegan antes que los procesos. Los fundadores contratan talento, adoptan SaaS y despliegan automatizaciones, pero el tejido conectivo —cómo fluye realmente la información y las decisiones— nunca se rediseña formalmente. Con la IA agente, ese déficit se vuelve bloqueante.
El contexto de negocio: lo que la IA no puede inventarse
Uno de los hallazgos más relevantes del reporte es la identificación del contexto de negocio como el activo más difícil de transferir a la IA. Este contexto incluye:
- Cómo se definen y calculan los KPIs internamente.
- Políticas y procedimientos únicos de la organización.
- La estructura real de toma de decisiones (que rara vez coincide con el organigrama oficial).
- Los lenguajes y sistemas propios de cada departamento.
Este conocimiento está fragmentado entre silos departamentales que han desarrollado sus propias lógicas a lo largo del tiempo. Introducir un agente de IA en ese entorno sin un modelo de procesos compartido es equivalente a incorporar a alguien a mitad de una conversación que lleva años en curso, sin darle acceso a ningún historial.
La inteligencia de procesos actúa como la capa de traducción: un lenguaje operativo común que ancla las decisiones de los agentes en cómo el negocio realmente funciona, no en cómo debería funcionar en teoría.
Por qué la adopción de IA es un problema de gestión del cambio
Patrick Thompson, SVP global de transformación de clientes de Celonis, lo expresa con claridad: «No puedes pegar IA sobre un proceso roto y esperar que funcione. La modernización empresarial real implica rediseñar cómo los equipos, los sistemas y las decisiones se conectan, y la IA solo funciona cuando esa modernización ocurre primero.»
Este es el punto más incómodo del debate, porque los problemas tecnológicos se sienten más fáciles de resolver. Comprar una nueva plataforma de IA es más sencillo —y más visible— que rediseñar cómo colaboran ventas, finanzas y operaciones. Pero los datos indican que el problema de fondo es estructural y cultural, no técnico.
Para los founders en etapa de crecimiento, esto tiene una traducción directa: antes de escalar con agentes, necesitas tener claridad sobre tus procesos core. No perfectos, pero documentados, medibles y con ownership claro.
Optimización de procesos como ventaja estratégica, no como proyecto de IT
El reporte también ofrece una perspectiva que reencuadra la optimización de procesos de proyecto interno a palanca competitiva:
- El 63% de los líderes usa la optimización de procesos para gestionar riesgos proactivamente.
- El 58% reporta toma de decisiones más rápida como resultado directo.
- En la industria de supply chain, el 66% ya la considera una iniciativa crítica para todo el negocio.
El entorno económico y geopolítico actual —con cadenas de suministro volátiles, presiones regulatorias y ciclos de mercado comprimidos— convierte la agilidad operativa en una habilidad de supervivencia. Las empresas que tienen visibilidad real sobre cómo operan pueden pivotar más rápido. Las que no, quedan atrapadas en análisis post-mortem de por qué sus agentes de IA no entregaron resultados.
Cómo cerrar la brecha de preparación para la IA agente
Las mejores prácticas emergentes para construir la base operativa que los agentes necesitan se pueden sintetizar en cinco acciones concretas:
- Auditar los procesos core antes de desplegar agentes: identificar cuellos de botella, inconsistencias y puntos de fricción con herramientas de process mining.
- Construir una capa de orquestación: no basta con conectar un LLM a una API; se necesita un plano de control que gestione estado, fallos, escalaciones y colaboración entre agentes.
- Crear un modelo semántico del negocio: documentar cómo se definen los KPIs, quién decide qué y cuáles son las reglas de negocio no escritas.
- Implementar gobierno y observabilidad: logs de auditoría, mecanismos human-in-the-loop, límites de acción y monitoreo continuo de los agentes en producción.
- Iterar con ownership claro: cada proceso agentizado debe tener un responsable humano que entienda qué hace el agente y pueda corregir desviaciones.
Como señala Thompson: «Los líderes que ganarán en la era agéntica no son necesariamente los que tienen la IA más sofisticada. Son los que han hecho el trabajo duro de construir una imagen compartida y precisa de sus operaciones.»
Conclusión
La IA agente no es una promesa futura; es una carrera que ya comenzó. Pero la mayoría de las empresas está corriendo con los cordones desatados: herramientas potentes sobre procesos frágiles, agentes inteligentes sin contexto de negocio, automatización sin orquestación.
El mensaje del Celonis 2026 Process Optimization Report es claro y aplicable para cualquier organización, sin importar su tamaño: comienza con visibilidad operativa, no con herramientas. Mapea tus procesos, dales contexto a tus agentes y construye la capa de orquestación que los mantenga alineados con los objetivos del negocio.
Para los founders del ecosistema tech latinoamericano, esto representa tanto un riesgo como una oportunidad: quienes construyan esa base operativa hoy tendrán una ventaja competitiva real cuando la adopción de IA agente se masifique en los próximos 18 a 36 meses.
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Fuentes
- https://venturebeat.com/orchestration/enterprise-agentic-ai-requires-a-process-layer-most-companies-havent-built (fuente original)
- https://www.celonis.com/insights/reports/process-optimization (fuente adicional)
- https://automationedge.com/blogs/ai-agent-architecture-enterprise-guide/ (fuente adicional)
- https://architect.salesforce.com/docs/architect/fundamentals/guide/agentic-enterprise-it-architecture (fuente adicional)
- https://boomi.com/blog/agentic-layers-of-ai-integration/ (fuente adicional)
- https://ctomagazine.com/agentic-orchestration-layer-enterprise-ai-stacks/ (fuente adicional)
- https://www.informatica.com/resources/articles/enterprise-agentic-automation.html (fuente adicional)













