La narrativa que nadie está cuestionando del todo
Desde hace un par de años circula con fuerza una idea que va más allá de las herramientas: «la IA va a reemplazar a los ingenieros de software». No hablamos de autocompletar funciones o depurar errores con un chat. Hablamos del relato completo: que pronto no habrá necesidad de que una persona sepa programar para construir productos digitales.
El problema es que ese relato mezcla tres cosas distintas —datos reales, intereses económicos y algo de psicología humana— y pocas veces se analizan por separado. Como founder tech, entender esa diferencia importa: define cómo contratas, cómo construyes tu equipo y cómo tú mismo te posicionas en el mercado.
¿Qué dice la data real sobre los software engineers e IA?
Antes de entrar en el análisis, vale la pena pisar tierra con números concretos obtenidos de estudios recientes:
- Casi el 30% de los desarrolladores encuestados cree que su trabajo será reemplazado por IA (SDH Global, 2025).
- Un 46% de los devs desconfía del código generado por IA, versus solo un 33% que confía en él (Sundeep Teki / datos de mercado 2025).
- Los puestos de AI Engineer crecieron un 143% desde 2024, con salarios promedio de 206.000 USD anuales —unos 50.000 dólares más que hace dos años— (Codesmith, 2025).
- El empleo de desarrolladores junior de entre 22 y 25 años cayó casi un 20% desde octubre de 2022 hasta julio de 2025 (Stanford Digital Economy Study, citado por Stack Overflow Blog).
- Sin embargo, la proyección del Bureau of Labor Statistics de EE.UU. apunta a un crecimiento del 17–18% en roles de software hasta 2033, con 140.100 aperturas anuales.
La conclusión que emerge no es reemplazo masivo: es bifurcación. Los roles tradicionales se estancan o contraen en la base, mientras que los roles con dominio de IA se disparan. El mercado no está desapareciendo; está cambiando de forma.
Por qué los founders y los inversores aman la idea de eliminar el cuello de botella
Aquí está la clave que pocas veces se nombra con claridad: los ingenieros de software son un cuello de botella. No por negligencia ni por gatekeeping. Simplemente porque construir sistemas robustos es difícil, el talento que puede hacerlo de forma confiable es escaso, y ese talento tiene precios de mercado que no están al alcance de todos.
Para un founder en etapa pre-seed, la ingeniería puede representar entre el 60% y el 80% de su estructura de costos. Para un inversor, cada trimestre que tarda un equipo en lanzar una feature es riesgo. Para un ejecutivo no técnico, depender de alguien más para hacer cambios en el producto genera una frustración muy real: quieres mover algo y tienes que pedir turno.
En ese contexto, la promesa de «la IA escribe el código» no es solo una predicción tecnológica. Es el sueño de leverage infinito sin la restricción humana. Es completamente racional que esa narrativa sea atractiva para quienes sienten ese cuello de botella todos los días.
El factor psicológico que casi nadie menciona
Hay algo más, y conviene nombrarlo sin rodeos: existe un componente de envidia legítima hacia quienes saben programar.
Un engineer competente puede, literalmente, sentarse frente a un teclado y convertir palabras en un producto, en un workflow automatizado, en un sistema que genera ingresos mientras duerme. Eso es poder real. Es leverage concreto.
Para alguien que no tiene esa habilidad —aunque sea brillante en otras áreas— la sensación es muy específica: dependencia, lentitud, pérdida de control sobre la ejecución. No es envidia mezquina; es la frustración de no poder hablarle directamente a la máquina.
Entonces cuando alguien dice «la IA va a reemplazar a los ingenieros», a veces hay una capa implícita: «finalmente, ese poder estará disponible para todos.» Es comprensible. Pero conviene separarlo del análisis técnico.
Lo que realmente están haciendo las herramientas de IA aplicada
Herramientas como GitHub Copilot, Cursor o Devin están produciendo efectos reales y medibles:
- Aumentan la productividad hasta un 55% en tareas específicas (generación de boilerplate, búsqueda de APIs, primeros borradores de código).
- Más del 50% del código en algunas compañías ya se genera con asistencia de IA.
- Según el reporte DORA 2025 de Google, la adopción de IA en desarrollo creció un 90% interanual, y sin embargo los headcounts de engineering se mantuvieron estables o crecieron.
Lo que está pasando es más parecido a lo que ocurrió con los IDEs, los frameworks o el cloud: la herramienta reduce la fricción en las partes mecánicas, lo que libera tiempo para las partes que realmente diferencian a un engineer extraordinario —arquitectura, decisiones de tradeoff, debugging de sistemas en producción, comprensión del negocio.
La brecha se amplía, no se cierra
Aquí está la parte contraintuitiva que muchos founders tech deberían internalizar: la IA no niveló el campo de juego para los ingenieros. Lo está polarizando.
Los mejores ingenieros —los que ya dominan fundamentos, los que entienden sistemas, los que tienen criterio sobre qué construir y por qué— están usando la IA como herramientas de poder. Más iteraciones, menos tiempo en lo trivial, más proyectos terminados, más valor entregado por unidad de tiempo. Su output aumenta, pero su juicio sigue siendo el activo diferencial.
¿Quiénes están en riesgo real? Los desarrolladores junior que entraron al mercado sin aprender fundamentos sólidos, apostando a que el código generado automáticamente cubriría sus brechas. Los datos del Stanford Digital Economy Study son inequívocos: la caída de empleo del 20% en desarrolladores de 22–25 años entre 2022 y 2025 está concentrada precisamente en los perfiles de menor especialización.
La IA hace más fácil detectar quién realmente sabe conducir el auto y quién solo sabía seguir el GPS.
La oportunidad concreta para founders tech
Si eres founder, hay algunas implicaciones prácticas directas:
Si tienes equipo técnico
El valor de tus engineers no está en la cantidad de líneas que producen. Está en su criterio, su velocidad de decisión y su capacidad de convertir intención de negocio en sistemas confiables. Medir productividad por volumen de código en 2026 es como medir a un arquitecto por cuántos ladrillos coloca.
Si estás contratando
Busca perfiles que integren IA en su flujo de trabajo de forma nativa, no perfiles que la resistan ni perfiles que dependan de ella por completo. La diferencia entre estos tres arquetipos es enorme y hoy es detectable en una entrevista técnica.
Si eres engineer y también founder
Tu ventaja competitiva acaba de subir de nivel. La combinación de criterio técnico profundo + uso fluido de herramientas de IA + visión de negocio es el perfil más escaso y más valioso del ecosistema en este momento. No lo subestimes.
Si eres founder no técnico
Las herramientas de IA y no-code sí están acercando la capacidad de construcción a perfiles no técnicos. Pero para sistemas que escalen, que manejen datos sensibles o que soporten operaciones críticas, el criterio de un engineer experimentado sigue siendo irremplazable. Internaliza eso antes de tomar decisiones de equipo basadas en promesas de marketing.
El resultado más probable: una reconfiguración, no una extinción
La data apunta a un escenario claro para los próximos años: los ingenieros de software no desaparecen, se redefinen. El trabajo se mueve hacia arriba en la cadena de abstracción. Las expectativas aumentan. La barra de entrada sube. Y los que dominan la combinación de fundamentos técnicos + inteligencia artificial van a capturar una proporción desproporcionada del valor creado.
Los roles de AI Engineer, con un crecimiento del 41.8% año contra año y salarios de 206.000 USD promedio, son el indicador más claro de hacia dónde va la demanda real del mercado.
El relato del reemplazo masivo sirve para vender demos de herramientas y para alimentar titulares. La realidad es más matizada y, en última instancia, más interesante: la profesión está evolucionando a una velocidad inusual, y quienes la abracen en vez de resistirla van a salir mucho mejor posicionados.
Conclusión
La pregunta «¿por qué quieren deshacerse de los ingenieros de software?» tiene varias respuestas simultáneas: cuellos de botella reales, psicología de la dependencia, intereses económicos legítimos y algo de wishful thinking tecnológico. Ninguna de esas respuestas implica que la profesión esté condenada.
Lo que sí está claro es que el mercado está separando con rapidez a quienes usan la IA como multiplicador de criterio de quienes la usan como sustituto de fundamentos. Para founders tech, esa distinción —en sus equipos, en sus decisiones de contratación y en su propia práctica— puede ser una de las ventajas competitivas más concretas de los próximos años.
La magia nunca fue escribir código. Fue convertir intención humana compleja en sistemas que funcionan en el mundo real. Esa parte todavía necesita personas. Las mejores personas, ahora con mejores herramientas.
Profundiza estos temas con nuestra comunidad de founders tech que ya están navegando la era de la IA.
Fuentes
- https://jrswab.com/blog/why-do-they-want-to-get-rid-of-software-engineers/ (fuente original)
- https://sdh.global/blog/ai-ml/will-ai-replace-software-engineers-heres-what-the-data-really-shows/ (fuente adicional)
- https://www.codesmith.io/blog/is-the-software-job-market-oversaturated-in-2025 (fuente adicional)
- https://www.sundeepteki.org/advice/impact-of-ai-on-the-2025-software-engineering-job-market (fuente adicional)
- https://www.damcogroup.com/blogs/will-ai-replace-developers (fuente adicional)
- https://www.understandingai.org/p/new-evidence-strongly-suggest-ai (fuente adicional)
- https://stackoverflow.blog/2025/12/26/ai-vs-gen-z/ (fuente adicional)













