El Ecosistema Startup > Blog > Actualidad Startup > La reforma científica que nadie implementa pero todos necesitan

La reforma científica que nadie implementa pero todos necesitan

El sistema que todos critican pero nadie se atreve a cambiar

Imagina un sistema donde las empresas cobran por publicar investigaciones que el gobierno financió, y luego vuelven a cobrar a universidades y científicos por leer esos mismos estudios. Suena absurdo, pero es exactamente cómo funciona la publicación científica académica hoy en día. Adam Mastroianni, investigador de psicología y reformador científico, plantea en su ensayo una pregunta incómoda: ¿por qué seguimos tolerando este modelo cuando todos estamos de acuerdo en que es problemático?

La respuesta, según el autor, es simple: nos falta el coraje para cambiarlo. Y esto tiene implicaciones directas para el ecosistema startup, donde la velocidad de acceso al conocimiento científico puede marcar la diferencia entre innovar o quedarse atrás.

Cómo llegamos aquí: breve historia de un modelo obsoleto

El sistema actual de revistas académicas comerciales no surgió con un plan maestro. Después de la Segunda Guerra Mundial, el financiamiento gubernamental a universidades se disparó, y con ello la producción científica. Las revistas académicas, antes gestionadas por los propios investigadores, no podían escalar al ritmo necesario.

Empresas privadas detectaron una oportunidad. Tomaron el control de la producción y distribución de revistas científicas, solucionando el problema logístico pero creando uno nuevo: un sistema donde los investigadores trabajan gratis (escriben, revisan por pares, editan) mientras las editoriales comerciales obtienen márgenes de ganancia superiores al 30%. Compañías como Elsevier, Springer y Wiley dominan hoy un mercado global valorado en más de 19 mil millones de dólares anuales.

El costo oculto para la innovación

Para un founder que busca validar una hipótesis con estudios científicos, acceder a investigaciones clave puede costar entre 30 y 50 dólares por artículo. Multiplica eso por docenas de papers necesarios para fundamentar una decisión de producto o tecnología, y el acceso al conocimiento se convierte en una barrera real.

Esta realidad alimenta prácticas como el uso de plataformas de acceso ilegal —Sci-Hub, por ejemplo, ha facilitado millones de descargas de artículos que deberían ser públicos— evidenciando que el problema no es de demanda, sino de un modelo roto.

Intentos de reforma: avances y retrocesos

La comunidad científica no ha estado de brazos cruzados. Durante las últimas dos décadas, se han lanzado múltiples iniciativas de open access (acceso abierto) para democratizar el conocimiento:

  • Fundación de revistas open access sin fines de lucro.
  • Publicación de preprints (versiones preliminares) en repositorios como arXiv y bioRxiv, saltándose el proceso tradicional.
  • Desarrollo de métricas alternativas de impacto para evaluar investigaciones más allá del factor de impacto.
  • En 2012, más de 10,000 investigadores firmaron el compromiso de no publicar, revisar ni editar para revistas de Elsevier.

Sin embargo, estos esfuerzos han sido insuficientes. Las grandes editoriales siguen dominando el mercado, y muchos investigadores continúan priorizando publicar en revistas de ‘prestigio’ porque sus carreras dependen de ello.

¿Qué ocurre cuando se rompe el ciclo?

Cuando instituciones y grupos de investigadores han decidido desvincularse del sistema tradicional, los resultados han sido prometedores. Estudios muestran que los científicos se vuelven más creativos y colaborativos, enfocándose en descubrir verdades útiles en lugar de producir ‘historias pulidas’ optimizadas para maximizar el impacto.

Esto resuena con el espíritu del ecosistema startup: iterar rápido, compartir aprendizajes —incluyendo fracasos— y construir sobre conocimiento colectivo. Cuando se elimina la presión de publicar únicamente resultados ‘espectaculares’, la ciencia avanza más rápido.

La reforma que nadie implementa: financiamiento público, acceso público

La propuesta central de Mastroianni es radical en su simpleza: si la investigación se financia con dinero público, debe ser de acceso público. Los gobiernos podrían exigir que cualquier estudio financiado por fondos estatales no se publique en revistas comerciales que cobran por acceso.

Esta reforma no requiere nuevos algoritmos, tecnología compleja ni cambios culturales profundos. Solo necesita voluntad política. Y ahí está el problema: los intereses creados son enormes, y las editoriales comerciales han construido lobbies poderosos.

Implicaciones para founders y startups tech

Para el ecosistema startup tecnológico, este cambio sería transformador:

  • Aceleración en R&D: Acceso inmediato a investigación de frontera sin barreras de pago.
  • Validación más rápida: Hipótesis científicas al alcance de equipos pequeños sin presupuesto académico.
  • Democratización de la innovación: Founders en LATAM y mercados emergentes podrían competir en igualdad de condiciones con ecosistemas mejor financiados.
  • Nuevas oportunidades de negocio: Plataformas que faciliten la distribución y curación de conocimiento abierto podrían capturar valor sin cerrar el acceso.

Startups como ResearchGate y Semantic Scholar ya están construyendo infraestructura para un futuro post-paywall. La pregunta es: ¿cuánto tardaremos en llegar ahí?

Casos reales: cuando el acceso abierto funciona

Algunos gobiernos y organismos de financiamiento han dado pasos concretos. La Comisión Europea exige que todas las investigaciones financiadas por Horizon Europe (su programa de I+D con presupuesto superior a 95 mil millones de euros) sean publicadas en acceso abierto inmediato.

En América Latina, iniciativas como SciELO (Scientific Electronic Library Online) han demostrado que es posible construir infraestructura regional de publicación científica abierta, de calidad y sin depender de grandes corporaciones.

Estos ejemplos prueban que el modelo alternativo no solo es posible, sino que ya está funcionando en múltiples contextos.

Conclusión

La reforma del sistema de publicación científica no es una cuestión técnica: es una decisión de prioridades. Como founders, entendemos el valor de eliminar intermediarios que extraen valor sin aportar innovación. El sistema actual de revistas académicas comerciales es exactamente eso: un intermediario obsoleto que frena el progreso.

El cambio requiere presión colectiva —desde investigadores, universidades, gobiernos y también desde el sector privado innovador. Las startups que construyen sobre conocimiento científico tienen un incentivo directo en impulsar esta transformación. La pregunta ya no es qué hay que hacer, sino cuándo tendremos el coraje de hacerlo.

¿Quieres estar al día con debates como este que impactan directamente cómo construimos startups? Únete gratis a Ecosistema Startup y conecta con founders que están redefiniendo cómo accedemos y aplicamos conocimiento en LATAM.

Únete gratis ahora

Fuentes

  1. https://www.experimental-history.com/p/the-one-science-reform-we-can-all (fuente original)
  2. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC1114168/
  3. https://sammatey.substack.com/p/interview-adam-mastroianni-of-experimental
¿te gustó o sirvió lo que leíste?, Por favor, comparte.

Daily Shot: Tu ventaja táctica

Lo que pasó en las últimas 24 horas, resumido para que tú no tengas que filtrarlo.

Suscríbete para recibir cada mañana la curaduría definitiva del ecosistema startup e inversionista. Sin ruido ni rodeos, solo la información estratégica que necesitas para avanzar:

  • Venture Capital & Inversiones: Rondas, fondos y movimientos de capital.
  • IA & Tecnología: Tendencias, Web3 y herramientas de automatización.
  • Modelos de Negocio: Actualidad en SaaS, Fintech y Cripto.
  • Propósito: Erradicar el estancamiento informativo dándote claridad desde tu primer café.

📡 El Daily Shot Startupero

Noticias del ecosistema startup en 2 minutos. Gratis, cada día hábil.


Share to...