El problema que nadie quería resolver: el polietileno
Solo el 9% del polietileno (PE) producido globalmente se recicla. El resto termina en vertederos, incineradoras u océanos. No es casualidad: las bolsas de supermercado, los envoltorios de alimentos y los plásticos agrícolas son notoriamente difíciles de procesar mediante el reciclaje mecánico tradicional, que simplemente no puede separar ni purificar estos materiales con la eficiencia necesaria para darles un segundo uso de valor real.
Ahí es donde entra Novoloop, una startup fundada en 2015 en Estados Unidos, que decidió atacar este problema desde la química, no desde la logística. Su apuesta: transformar residuos de polietileno de baja y alta densidad (LDPE y HDPE) —las bolsas de plástico, los films de embalaje, los plásticos agrícolas— en materiales de alto rendimiento para sectores industriales exigentes como el calzado, la automoción y los textiles técnicos.
LifeCycling™ y ATOD™: la ciencia detrás del suprarreciclaje
El proceso central de Novoloop se denomina ATOD™ (Accelerated Thermal Oxidative Decomposition), una tecnología patentada que trabaja a bajas temperaturas y presiones para romper los enlaces moleculares del polietileno. El resultado no es un plástico reciclado de menor calidad, sino bloques químicos que se transforman en poliol y, posteriormente, en poliuretano termoplástico (TPU) con calidad equivalente al material virgen.
A este enfoque integral de valorización del residuo plástico, la compañía lo llama LifeCycling™: un ciclo completo donde el residuo no se degrada, sino que asciende de valor. El TPU resultante —comercializado bajo la marca Oistre™— tiene aplicaciones directas en suelas de zapatillas deportivas, componentes de automóviles, artículos deportivos y electrónica de consumo.
La cifra más llamativa: el proceso de Novoloop genera hasta un 46–50% menos de emisiones de CO₂ en comparación con la producción de TPU convencional a partir de combustibles fósiles. Para founders que trabajan en soluciones climáticas, eso no es marketing verde; es una propuesta de valor medible y comparable.
Del laboratorio a la planta piloto en India
Una de las críticas más frecuentes al deeptech climático es que las soluciones brillan en el laboratorio pero no escalan. Novoloop ya superó esa primera barrera crítica.
En 2024, la empresa puso en marcha su planta piloto en Surat, India, diseñada para convertir residuos de polietileno en componentes químicos que luego son procesados por socios en China para producir TPU de uso final —en particular, suelas de zapatillas deportivas. Este modelo de planta sirve como blueprint replicable para futuras instalaciones comerciales a escala global.
La elección de India no es arbitraria: el país genera enormes volúmenes de residuos de PE con infraestructura de recolección en desarrollo, lo que convierte a Surat en un campo de pruebas realista de lo que ocurre cuando la tecnología se enfrenta a cadenas de suministro complejas y materiales heterogéneos.
Rondas de inversión: de Serie A a Serie B
El respaldo financiero de Novoloop refleja una trayectoria sólida de validación tecnológica y tracción comercial:
- Serie A (2022): 11 millones de dólares captados para avanzar en la tecnología de suprarreciclaje de residuos plásticos.
- Serie B (junio de 2025): 21 millones de dólares, liderada por Taranis, que elevó el financiamiento total acumulado de la empresa a más de 50 millones de dólares. Estos fondos están destinados a acelerar la expansión comercial, profundizar programas con clientes industriales y financiar la construcción de la primera planta comercial a escala.
Para founders en etapas de crecimiento, la progresión de Novoloop es un caso de estudio sobre cómo estructurar el camino de validación antes de levantar capital para escala industrial: primero el proceso, luego la planta piloto, luego los clientes tractores, y finalmente el fundraising para escalar.
El mercado objetivo: 175.000 toneladas de plástico sin reciclar
La oportunidad de mercado que persigue Novoloop es el enorme volumen de polietileno flexible que hoy no tiene destino de reciclaje viable. Bolsas de supermercado, envoltorios de alimentos, films agrícolas y empaques multicapa representan 175.000 toneladas anuales de residuo que, con la tecnología correcta, pueden convertirse en materia prima industrial de alto valor.
Los sectores compradores —calzado deportivo, automoción, textiles técnicos— tienen incentivos crecientes para incorporar materiales con menor huella de carbono, tanto por regulación (especialmente en Europa y California) como por demanda del consumidor final. Eso convierte a Novoloop en un proveedor B2B con viento regulatorio a favor.
Lecciones para founders en deeptech y clima
Más allá de la tecnología en sí, la historia de Novoloop ofrece varios aprendizajes accionables para founders que construyen en el espacio de materiales avanzados, economía circular o soluciones climáticas:
1. El modelo B2B industrial es más defensible que B2C en deeptech
Novoloop no vende al consumidor final; vende TPU a fabricantes de calzado y automoción. Ese posicionamiento B2B reduce el riesgo de distribución y genera contratos de largo plazo con compradores sofisticados que valoran la consistencia del material.
2. La planta piloto como activo de credibilidad
La instalación en Surat, India no es solo producción; es una demostración continua ante potenciales socios, inversores y reguladores de que el proceso funciona fuera del laboratorio. En deeptech, la planta piloto reemplaza al prototipo de software.
3. Reducción de CO₂ cuantificada como argumento comercial
El 46–50% de reducción de CO₂ frente al TPU virgen no es solo un dato de impacto; es un argumento de ventas ante compradores industriales que deben reportar sus emisiones Scope 3 bajo marcos como GHG Protocol o CDP. Los founders que cuantifican su impacto ambiental en términos comprensibles para sus clientes tienen una ventaja competitiva real.
4. La geografía de la planta importa tanto como la tecnología
Elegir India para la planta piloto fue una decisión estratégica de acceso a materias primas, cadenas de manufactura establecidas y costos operativos que permiten iterar con menor quema de caja. Para founders LATAM, hay una analogía directa con países como México, Brasil o Colombia, que combinan volúmenes significativos de residuos plásticos con ecosistemas manufactureros en desarrollo.
El contexto global: reciclaje químico como categoría emergente
Novoloop no está sola. El reciclaje químico se ha consolidado como una categoría de inversión específica dentro del ecosistema climático global. Empresas como Plastic Energy, Pyrowave o Carbios abordan distintos tipos de plástico con distintas tecnologías, pero todas comparten la misma tesis: el reciclaje mecánico no es suficiente para cerrar el ciclo del plástico, y se necesitan soluciones de química avanzada.
El Foro Económico Mundial ha destacado a Novoloop como una de las organizaciones de referencia en esta categoría, lo que le da visibilidad ante gobiernos, corporaciones y fondos de impacto que buscan soluciones escalables para la crisis del plástico.
Para el ecosistema startup en LATAM, esto es relevante porque varias economías de la región —entre ellas Chile, Colombia y México— han comenzado a legislar sobre plásticos de un solo uso y economía circular, lo que abre oportunidades para startups que adapten modelos similares al contexto local.
Conclusión
Novoloop representa exactamente el tipo de startup que define la próxima ola de innovación climática: no una app, no una plataforma, sino ciencia aplicada con un modelo de negocio B2B claro, métricas de impacto cuantificables y una hoja de ruta de escalado que ya está en ejecución. Con más de 50 millones de dólares acumulados, una planta piloto operativa en India y contratos con fabricantes de calzado y automoción, la empresa demuestra que el deeptech climático puede encontrar product-market fit si se estructura con rigor.
Para founders del ecosistema LATAM, la pregunta no es si este tipo de soluciones tienen mercado —la tienen—, sino qué versión de este modelo puede construirse con los residuos, la infraestructura y los incentivos regulatorios disponibles en nuestra región. Ese es un espacio enorme que todavía está abierto.
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Fuentes
- https://ecoinventos.com/startup-estadounidense-quiere-convertir-175-000-toneladas-de-bolsas-y-envoltorios-de-plastico-en-materiales-para-zapatillas-y-automoviles/ (fuente original)
- https://www.novoloop.com/post/novoloop-raises-11m-series-a-to-advance-upcycling-for-plastic-waste (fuente adicional)
- https://www.businesswire.com/news/home/20250624073358/es (fuente adicional)
- https://www.funiber.blog/medio-ambiente/2026/02/15/suprarreciclaje-del-plastico-la-tecnologia-atod-de-novoloop-transforma-residuos-en-compuestos-de-alto-valor-y-acerca-la-economia-circular (fuente adicional)
- https://www.areyour.org/es/2024/06/19/startups-que-revolucionan-el-reciclaje-del-plastico/ (fuente adicional)
- https://es.weforum.org/organizations/novoloop/ (fuente adicional)














