Pascal cierra US$8.5 millones para refrigerar sin gases contaminantes
Pascal, la startup de refrigeración de estado sólido fundada por Adam Slavney (CEO) y Jinyoung Seo (CTO), acaba de cerrar US$8.5 millones en una extensión de su ronda seed, co-liderada por Sazze Partners y LB Investment con participación de KDB Silicon Valley, según informó TechCrunch en exclusiva.
El dato que debería llamar la atención de cualquier founder de hardware no es el monto, sino el motivo por el que la ronda se armó: la compañía firmó un contrato de piloto con una empresa multinacional de bebidas antes de lo que esperaba. «Toda esta ronda se armó originalmente porque conseguimos un contrato con un cliente antes de lo previsto», dijo Slavney. Es el recordatorio de siempre: en hardware profundo, un cliente real vale más que un deck bonito.
¿Qué hace Pascal y por qué importa?
La tecnología de Pascal promete que un refrigerador o una bomba de calor sean alrededor de un 20% más eficientes que los modelos actuales, según Slavney. Ambos aparatos usan la misma tecnología de base, así que el avance aplica a los dos mercados a la vez.
¿Y esto cómo se aplica en tu negocio?
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👥 Probar 7 díasLa compañía está en camino de entregar su primer prototipo a principios del próximo año y espera seguir con un lote de refrigeradores más pulidos en 2028.
El problema que ataca es viejo y grande. Los refrigerantes gaseosos tradicionales como el Freon abrieron un agujero en la capa de ozono; los más nuevos, como el R-134a, siguen siendo gases de efecto invernadero extremadamente potentes. «Llevamos 35 o 40 años jugando al whack-a-mole con los refrigerantes», resumió Slavney. «Es una cinta de correr sin fin».
¿Cómo funciona la refrigeración de estado sólido?
La promesa de los refrigerantes sólidos es simple: al ser sólidos, no pueden escaparse a la atmósfera, así que eliminan de raíz el problema climático y el del ozono. Funcionan de forma parecida a los tradicionales: liberan calor cuando se los comprime y lo absorben cuando se libera esa presión.
El hallazgo de Pascal nació casi por accidente. Slavney y sus colegas en Harvard University investigaban estos materiales y necesitaban medir a alta presión. «El instrumento que usábamos requería gas. Usamos un gas y después cambiamos a otro gas y nos preguntamos: ¿por qué son distintos?», contó. Tuvieron una intuición en unos tres meses, pero la prueba definitiva tardó uno o dos años.
El enfoque de Pascal se diferencia de otros refrigerantes sólidos. En lugar de comprimir un bloque sólido, sus bombas de calor comprimen dióxido de carbono dentro de un cartucho que contiene un material esponjoso de composición propietaria. Cuando el CO2 penetra en el material poroso, las moléculas de gas rebotan contra las paredes de los poros y esas colisiones transfieren energía al material, que se calienta. Un intercambiador de calor expulsa parte de esa energía. Al invertir el proceso, el material absorbe energía del intercambiador y la transfiere a las moléculas de CO2.
En un refrigerador de Pascal funcionan dos cartuchos a la vez: uno absorbe calor del interior y lo transfiere al CO2, mientras el otro toma el calor del CO2 y lo entrega al aire exterior. Cuando los cartuchos se calientan o enfrían demasiado, el flujo se invierte.
La durabilidad es la pregunta que todo inversor de hardware hace primero. Slavney afirma que el material es muy robusto: lo han ciclado hasta 300.000 veces, el equivalente a un año de operación. Y hay un detalle de ingeniería que abarata el camino: como el sistema mueve el calor de forma más efectiva que otros refrigerantes sólidos, Pascal no necesita operar a presiones altas. «Usamos sistemas convencionales para hacerlo. Eso significa que creemos que podemos fabricarlo barato, y eso significa que podemos hacerlo masivo», dijo Slavney.
¿Qué tan grande es el mercado que quiere capturar?
El contexto ayuda a dimensionar la apuesta. MIT Technology Review reportó que la Agencia Internacional de la Energía proyecta que el número de equipos de aire acondicionado se triplicará hacia 2050. El enfriamiento artificial ya representa el 7% del consumo eléctrico global y el 3% de las emisiones de gases de efecto invernadero, según el mismo medio.
Ahí está la oportunidad y también el escepticismo. MIT Technology Review recoge que expertos como Jeff Snyder, profesor de Northwestern, dudan de que los sistemas de estado sólido puedan igualar la eficiencia de los ciclos convencionales: la mayoría de los sistemas HVAC modernos opera con un coeficiente de performance (COP) de alrededor de 3, es decir, mueven tres unidades de calor por cada unidad de energía que consumen.
Lindsay Rasmussen, del acelerador climático Third Derivative del Rocky Mountain Institute, matiza: en Estados Unidos la mayoría de los aires acondicionados en uso emplean el refrigerante R410A, con un potencial de calentamiento global más de 2.000 veces superior al del CO2. Y añade un dato que a los founders les sirve como vara de medir: si la refrigeración de estado sólido capturara aunque fuera un 5% del mercado, «ese sería un impacto realmente grande».
Pascal no compite en un vacío. New Atlas reportó que Barocal, la startup del profesor de Cambridge Xavier Moya, levantó US$10 millones para comercializar su propio refrigerante sólido, sobre US$4.5 millones previos del European Innovation Council y un premio de US$1 millón en el certamen energético TERA-Award. En el mismo terreno aparecen Mimic Systems (refrigeración termoeléctrica, con un piloto en un departamento de Vancouver) y la alemana Magnotherm (magnetocalórica, en pruebas con una cadena de supermercados), según MIT Technology Review.
Del lado científico, el efecto barocalórico —el que aprovecha cambios de presión— sigue sumando evidencia. Un estudio publicado en el Journal of Materials Science y difundido por Scienmag documentó en el cristal plástico pentaglycerine un cambio de entropía de 476 joules por kelvin por kilogramo bajo 80 megapascales de presión, una de las cifras más altas reportadas para este tipo de materiales.
Qué significa esto para tu startup
Aunque no construyas refrigeradores, el caso de Pascal deja lecciones aplicables a cualquier startup de hardware o deeptech hispanohablante:
- Un cliente piloto desbloquea capital más rápido que un buen pitch. La ronda de Pascal no se cerró por una narrativa, sino porque había un contrato firmado con una multinacional. Si estás levantando para hardware, prioriza cerrar un piloto pagado o con carta de intención antes de salir a buscar inversores: ese documento cambia por completo la conversación con un fondo.
- Diseña para la manufactura desde el día uno. El argumento central de Slavney no es que su material sea el más potente del laboratorio, sino que funciona con sistemas convencionales y a presiones normales. Eso es lo que hace la diferencia entre un paper y un producto. Cuando evalúes tu propia arquitectura, pregúntate si puedes fabricarla con la cadena de proveedores que ya existe, no con la que te gustaría construir.
- Valida la durabilidad antes de escalar. El dato de los 300.000 ciclos es el tipo de métrica que convence a un comprador industrial. Si tu producto tiene componentes que se desgastan, mide el ciclo de vida temprano y ten el número listo para tus conversaciones comerciales.
- Mira los mercados regulados como oportunidad. Los refrigerantes con alto potencial de calentamiento global están bajo presión regulatoria creciente en Europa y Estados Unidos. Si tu tecnología elimina un insumo que el regulador quiere sacar del mercado, tienes viento a favor: el cumplimiento normativo se convierte en tu mejor canal de ventas.
El escepticismo sobre la eficiencia real de la refrigeración de estado sólido sigue abierto, y MIT Technology Review recuerda que los prototipos a escala de habitación probablemente estén a dos o tres años de distancia. Pero el capital sigue entrando y los pilotos siguen firmándose. Para un founder de deeptech, ese es el patrón a observar: cuando una tecnología de 170 años empieza a atraer rondas y contratos, la ventana competitiva se abre.
Fuentes
- TechCrunch: Heat pump tech is 170 years old. Pascal thinks it’s time for an update.
- New Atlas: This startup’s squeezable solid could upend cooling and refrigeration – cheaply
- MIT Technology Review: These new solid-state ACs promise a cool future. Scientists aren’t so sure.
- Scienmag / Bioengineer: Squeezing Heat: Pentaglycerine Emerges as a Powerful Solid-State Cooling Material
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