La IA como la electricidad: pagas lo que consumes
Sam Altman, CEO de OpenAI, lleva tiempo repitiendo una idea que, cuanto más la analizas, más sentido tiene desde el ángulo del negocio: la inteligencia artificial debería funcionar como la electricidad o el agua. No pagas una suscripción plana al grifo; pagas según lo que usas. Y ese medidor, en el ecosistema IA, se llama token.
La propuesta, que ya comienza a materializarse en los planes empresariales de OpenAI, implica un cambio radical en cómo los usuarios —desde consumidores individuales hasta corporaciones— van a relacionarse con la IA. Ya no hablamos de una tarifa fija mensual de 20 dólares por ChatGPT Plus. Hablamos de un recibo a fin de mes que refleja exactamente cuánta inteligencia artificial consumiste: cuántos tokens procesaste, cuántos agentes activaste, cuántos documentos analizó tu empresa.
Para los founders tech, esta transición no es solo una curiosidad filosófica. Es una señal de mercado que define cómo se construirán —y se cobrarán— los productos de IA durante los próximos cinco años.
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👥 Unirme a la comunidadPor qué OpenAI necesita urgentemente un modelo de ingresos más robusto
Los números son brutales y Altman no los esconde. OpenAI proyecta gastar 17.000 millones de dólares en 2026, prácticamente el doble de los 9.000 millones gastados en 2025. Y aunque los ingresos superaron los 13.000 millones de dólares anuales en 2025 —con proyecciones de superar los 20.000 millones—, la compañía aún opera con pérdidas significativas.
¿A qué se destina ese dinero? Fundamentalmente a tres cosas:
- Centros de datos de nueva generación capaces de sostener la demanda de inferencia a escala masiva.
- Chips de cómputo especializado (GPUs y TPUs) para entrenar y ejecutar modelos cada vez más complejos.
- Talento de investigación en un mercado donde los mejores ingenieros de IA tienen salarios de ocho cifras anuales.
Este contexto explica la urgencia detrás de la visión de Altman: si la IA va a consumir recursos como una central eléctrica, necesita facturar como una central eléctrica. El modelo de suscripción plana, simple y predecible, se queda corto para cubrir una infraestructura de esta magnitud.
Cómo funciona el modelo de facturación por tokens
Un token es, en esencia, la unidad mínima de procesamiento de un modelo de lenguaje. Cada vez que escribes un mensaje a ChatGPT, cada palabra —cada fragmento de palabra— se convierte en tokens que el modelo procesa. La idea de Altman es que ese consumo sea medible, auditable y facturable de forma granular.
En la práctica, esto ya existe en los planes API de OpenAI para desarrolladores. Lo que se plantea ahora es extenderlo a un modelo de consumo masivo, donde:
- Un usuario casual paga por su uso real, sin desperdiciar dinero en una suscripción que infrautiliza.
- Una empresa con picos de demanda paga más en los meses de mayor actividad y menos en los de menor uso.
- Los agentes de IA autónomos —que realizan tareas largas y complejas en segundo plano— consumen tokens de forma diferente a un chat interactivo, y la facturación lo refleja.
La analogía con el agua o la electricidad no es casual: ambos servicios tienen infraestructura fija colosal, pero el modelo que los hace económicamente viables a largo plazo es el cobro por consumo. Altman sostiene que la IA seguirá exactamente el mismo patrón.
El desafío de la infraestructura: números que marean
Para sostener ese modelo de facturación por uso, primero hay que tener la infraestructura que soporte la demanda. Y aquí los números escalan a una velocidad que cuesta procesar.
OpenAI está comprometida con más de 1,4 billones de dólares en infraestructura de centros de datos y chips, financiados mediante rondas de inversión sucesivas. La valoración de la compañía ronda los 830.000 millones de dólares según las últimas rondas reportadas, lo que la convierte en una de las empresas privadas con mayor valoración de la historia.
Este nivel de inversión tiene una lógica clara: si la IA se convierte en infraestructura básica comparable a la red eléctrica, la empresa que controle esa red tiene un moat extraordinariamente difícil de replicar. Pero también implica que el modelo de ingresos tiene que escalar al mismo ritmo que los costes, algo que Altman reconoce como el mayor desafío operativo de OpenAI en los próximos años.
Más allá de los tokens: la diversificación que nadie esperaba
El modelo por tokens no es la única ficha que mueve OpenAI en su tablero de monetización. En un giro que sorprendió a muchos —incluido el propio Altman, que había declarado públicamente que odiaba los anuncios—, la compañía comenzó a probar publicidad dentro de ChatGPT en 2026, orientada principalmente a usuarios del plan gratuito.
El objetivo declarado es capturar aproximadamente 1.000 millones de dólares adicionales monetizando el tráfico de usuarios que no pagan suscripción. Los anuncios aparecen al final de las respuestas y están contextualizados con la consulta del usuario, siguiendo un modelo similar al de Google.
Además, OpenAI ha firmado acuerdos de comisión con empresas como Etsy y Walmart, generando ingresos cuando los usuarios realizan compras a través de recomendaciones de ChatGPT. Este modelo de commerce-as-a-service representa una tercera pata del negocio que complementa las suscripciones y la facturación por tokens.
Qué significa esto para los founders tech
Si eres founder y estás construyendo un producto sobre modelos de lenguaje, la evolución del modelo de monetización de OpenAI te afecta directamente en varios frentes:
1. Costes variables que escalan con tu éxito
A medida que OpenAI refine su modelo de facturación por tokens, los costes de API para desarrolladores podrían volverse más granulares y predecibles. Buena noticia para la planificación financiera; potencial presión en márgenes si tu producto escala rápido sin optimizar el consumo.
2. La competencia también se mueve
Anthropic, Google con Gemini y los modelos open source como LLaMA de Meta están observando cada movimiento de OpenAI. Un mercado donde el líder adopta facturación por uso incentiva a los competidores a hacer lo mismo —o a diferenciarse con precios planos más agresivos—. Para los builders, esto significa que la presión a la baja en costes de inferencia continuará.
3. El diseño de producto importa más que nunca
En un modelo de facturación por consumo, la eficiencia en el uso de tokens es una ventaja competitiva real. Los mejores productos de IA de los próximos años no serán los que usen más tokens, sino los que logren más valor con menos procesamiento. Optimizar prompts, usar modelos más pequeños para tareas simples y diseñar flujos que minimicen llamadas innecesarias a la API será tan importante como el diseño de UX.
4. Una oportunidad de posicionamiento en LATAM
En mercados como los de América Latina, donde la sensibilidad al precio es mayor y los presupuestos de tecnología son más ajustados, el modelo por tokens puede ser tanto una barrera de entrada como una oportunidad. Los founders que diseñen soluciones de IA accesibles y eficientes en consumo tendrán una ventaja significativa frente a soluciones que requieren suscripciones planas en dólares.
Conclusión
La visión de Sam Altman de cobrar la IA como se cobra la electricidad no es una metáfora bonita. Es una hoja de ruta estratégica que OpenAI está ejecutando con inversiones de cientos de miles de millones de dólares. El recibo a fin de mes que llega al usuario es la consecuencia lógica de construir infraestructura que cuesta como una central eléctrica y necesita facturar como una.
Para los founders tech, el mensaje es claro: la IA está dejando de ser una herramienta de productividad de nicho para convertirse en un servicio básico de la economía digital. Quienes entiendan antes ese cambio —y construyan sus productos en consecuencia— estarán mucho mejor posicionados en los próximos tres a cinco años.
El medidor ya está corriendo. La pregunta es si tu modelo de negocio está diseñado para ese mundo.
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Fuentes
- https://www.xataka.com/robotica-e-ia/sam-altman-ha-tenido-otra-idea-estupenda-para-al-fin-cobrarle-al-usuario-todo-dinero-que-necesita-recibo-a-fin-mes (fuente original)
- https://www.lavanguardia.com/tecnologia/20260102/11406653/openai-ia-inteligencia-artificial-sam-altman.html (fuente adicional)
- https://www.lanacion.com.ar/economia/openai-se-enfrenta-a-un-ano-decisivo-en-2026-nid02012026/ (fuente adicional)
- https://legrandcontinent.eu/es/2025/10/24/a-pesar-de-los-1-000-millones-de-dolares-prometidos-en-inversiones-openai-tiene-dificultades-para-encontrar-un-modelo-de-negocio/ (fuente adicional)
- https://bitfinanzas.com/sam-altman-proyecta-mas-de-20-000-millones-de-dolares-en-ingresos-para-openai-este-ano/ (fuente adicional)
- https://andresospina.co/openai-modelo-de-negocio-2026 (fuente adicional)













