Unirisco recibe el premio del FEI por 25 años de transferencia tecnológica
Unirisco Galicia ha sido reconocida por el Foro de Empresas Innovadoras (FEI) «por su trayectoria al servicio de la innovación y la transferencia de conocimiento». El galardón se entregará el 20 de octubre en CaixaForum Madrid, dentro de la XIV edición de los Reconocimientos FEI.
Los números detrás del premio: desde 2001 la sociedad ha colaborado en más de 40 proyectos empresariales que, en conjunto, suman 40 millones de euros de facturación, más de 500 empleos y más de 150 patentes. Para un founder que intenta convertir un resultado de laboratorio en un producto vendible, ese es el mapa de una ruta que en España todavía recorren pocos.
¿Qué es Unirisco y por qué su modelo es diferente?
Unirisco es la primera sociedad de capital riesgo vinculada a proyectos procedentes de las universidades y autorizada por la CNMV, en 2001. Su accionariado combina empresas del tejido productivo gallego: Abanca, Inditex, San José, Gadisa e Hijos de Rivera, según recogió Economía Digital.
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👥 Probar 7 díasInmaculada Rodríguez Cuervo, directora general de la entidad, atribuyó el reconocimiento a las universidades gallegas que hace 25 años «tuvieron la visión de apostar por un modelo de transferencia pionero en España» y a los socios que «contribuyen a crear empresas y empleo cualificado, impulsando el desarrollo económico de Galicia».
Su tesis de inversión se resume en una frase suya: «Actuamos como primer capital privado en el que la ciencia deja de ser ciencia para convertirse en un producto o servicio». Es decir, entra antes de que exista facturación recurrente, el punto exacto donde el capital riesgo convencional se retira.
Néboda: agricultura vertical de interior con capital paciente
Entre las participadas actuales está Néboda, startup con sede en Vigo especializada en agricultura vertical de interior. La compañía cerró en 2025 una ronda seed de 1,84 millones de euros con la participación de Clave Capital (a través del fondo Mondragon Fondo de Promoción II), Unirisco, Xesgalicia, Eatable Adventures y el CDTI mediante su instrumento de coinversión Innvierte, según El Correo Gallego.
Fundada en 2019 por Iván García Besada y Roberto Estévez Quintela, Néboda cultiva albahaca y otras hierbas aromáticas con una plataforma tecnológica propia que integra hidroponía, visión artificial y un enfoque de lean manufacturing. Sus cifras declaradas: un consumo de agua más de un 90% inferior al de la agricultura tradicional y un rendimiento por metro cuadrado cuatro veces superior al de los métodos convencionales. Opera una planta preindustrial de 200 m² en Vigo con capacidad de 8.000 kg al año.
El detalle interesante para un founder es cómo se usó ese dinero. La ronda no se destinó a construir la planta industrial, sino a afianzar la producción a escala preindustrial, validar las métricas clave del modelo de negocio y avanzar en acuerdos comerciales con grandes distribuidores hortofrutícolas de la península ibérica. La planta industrial quedaba para una futura Serie A que la compañía situaba en 2026.
Hifas da Terra: biotecnología de hongos en Pontevedra
El otro caso que menciona la fuente es Hifas da Terra, compañía biotecnológica de la provincia de Pontevedra que desarrolla productos basados en hongos y que también pasó por el portfolio de Unirisco. Encaja en la misma tesis: ciencia aplicada, propiedad intelectual propia y un mercado donde España tiene investigación de base pero poca industria desarrollada.
¿Por qué importa el capital paciente en el ecosistema hispanohablante?
La definición que da Rodríguez Cuervo es precisa: capital paciente es inversión con horizonte mínimo de 3 a 5 años, pensada para el tramo que «no cubren los fondos públicos ni el capital riesgo convencional», que entre otras garantías necesita que exista facturación recurrente.
Ese tramo es el que suele matar a las spin-offs universitarias. Un equipo de investigación con una patente y un prototipo no tiene ingresos recurrentes, así que no pasa el filtro de un fondo tradicional; y no encaja del todo en los instrumentos públicos, que financian I+D pero rara vez la constitución y el arranque comercial de una empresa. Unirisco se define como el actor que ocupa ese hueco, y lo hace con una estructura poco común: capital privado de empresas locales, no de fondos institucionales.
El reconocimiento del FEI se suma a una lista de premiados en ediciones anteriores que incluye al CDTI, Enisa, el Barcelona Supercomputing Center, la Federación Española de Centros Tecnológicos (FEDIT) y el Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO). El último precedente gallego fue la Axencia Galega de Innovación (GAIN), en 2023, según Economía Digital.
Qué significa esto para tu startup
- Busca capital paciente antes de tener ingresos. Si tu proyecto nace de un grupo de investigación, el momento de levantar no es cuando ya facturas: es cuando tienes prototipo, patente y una hipótesis de negocio. Los fondos vinculados a universidades y los vehículos regionales están diseñados exactamente para ese hueco, y no compiten con un fondo de venture capital tradicional.
- Usa la coinversión público-privada como palanca. El caso de Néboda muestra el patrón que funciona en España: un fondo privado lidera, y entidades como Xesgalicia y el CDTI (vía Innvierte) coinvierten. Identificar esos instrumentos antes de salir a levantar te da un argumento fuerte frente a inversores privados, porque reduce su riesgo percibido.
- Reserva la ronda para validar, no para construir. Néboda destinó su seed a validar métricas y cerrar acuerdos comerciales, y dejó la planta industrial para una ronda posterior. Escalar infraestructura antes de tener métricas y contratos es la forma más rápida de quemar capital.
- Trata la transferencia tecnológica como un activo comercial. Más de 150 patentes generadas por proyectos apoyados por Unirisco indican que la propiedad intelectual es parte central del relato ante inversores. Si tu startup viene de la universidad, ten claro quién controla la licencia y cómo se refleja en el cap table.
Conclusión
El premio del FEI a Unirisco es, en el fondo, un reconocimiento a un modelo de financiación que en España sigue siendo minoritario: capital privado dispuesto a esperar de 3 a 5 años a que la ciencia se convierta en producto. Los 40 millones de facturación, los más de 500 empleos y las más de 150 patentes de sus participadas son la evidencia de que la fórmula funciona cuando alguien acepta cubrir el tramo que ni el dinero público ni el venture capital convencional quieren tocar.
Para un founder hispanohablante con tecnología propia, la lección práctica es que ese capital existe y está mapeado: fondos universitarios, vehículos regionales y programas de coinversión pública. Encontrarlo a tiempo puede ser la diferencia entre una spin-off que llega al mercado y una patente que se queda en un cajón.
Fuentes
- Atlántico: Unirisco apoya la nueva agricultura como Hifas da Terra y Néboda (fuente original)
- Economía Digital: El Foro de Empresas Innovadoras premia a Unirisco en sus bodas de plata
- El Correo Gallego: La gallega Néboda cierra una ronda de 1,84 millones para impulsar su agricultura vertical industrial
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