La advertencia de Babel: la próxima guerra digital será entre inteligencias artificiales
Babel, la tecnológica española especializada en transformación digital, lanzó una advertencia que cambia el marco mental con el que la mayoría de empresas mide su exposición: la próxima gran batalla de la ciberseguridad no se librará entre personas, sino entre sistemas de inteligencia artificial capaces de aprender, evolucionar y actuar en tiempo real. El diagnóstico lo formuló Juan Francisco Cornago, director de ciberseguridad de Babel, y llega respaldado por señales operativas concretas que la propia compañía cita en su análisis.
La primera es de Google Threat Intelligence Group: el 11 de mayo se identificó por primera vez a un actor estatal que habría utilizado un exploit de día cero probablemente desarrollado con IA, un salto cualitativo respecto a los usos asistenciales que se veían hasta ahora. La segunda la aporta Check Point Research, que contabilizó 47.318 nuevos dominios relacionados con viajes solo en mayo de 2026, un 33 % más que en abril y un 19 % por encima del mismo mes de 2025, con uno de cada 112 clasificado como malicioso o sospechoso. No todos esos dominios son fraudulentos, pero el volumen describe la superficie que cualquier equipo de seguridad debe vigilar en pleno verano.
Qué cambió: del phishing artesanal al ataque industrial
Babel identifica tres aplicaciones concretas que están comprimiendo los tiempos de reacción hasta volver inútil la revisión manual como primera línea:
🤖 La IA no es solo para leer sobre ella
En la comunidad la aplicamos: automatización, agentes IA y herramientas reales para emprender, no solo para informarte.
👥 Aplicarla en la comunidad- Phishing hiperpersonalizado. Un sistema puede adaptar mensajes a cada víctima, alterar su comportamiento cuando encuentra un obstáculo o generar variantes nuevas de un fraude en segundos. La escala y el realismo dejan obsoleto el viejo consejo de «fíjate en los errores ortográficos».
- Deepfakes de voz y vídeo. La IA reduce drásticamente el coste de suplantar a un directivo en una videollamada o clonar una voz para autorizar un movimiento. La verificación visual deja de ser evidencia suficiente.
- Exploración automática de infraestructuras. Modelos generativos integrados en flujos de ataque localizan vulnerabilidades, encadenan exploits y prueban caminos de intrusión sin la pausa humana de antes.
«Durante años hemos invertido en proteger infraestructuras. Ahora también tendremos que aprender a confiar -o a desconfiar- de lo que vemos y escuchamos. La inteligencia artificial ha reducido drásticamente el tiempo necesario para crear un fraude creíble y eso obliga a las empresas a replantear cómo verifican cualquier interacción digital», resume Cornago.
Qué está pasando en la defensa
La respuesta de las empresas ya no es opcionalmente tecnológica: es IA contra IA. Babel resume la nueva arquitectura defensiva en tres capas que conviene entender:
- Monitorización continua de la superficie de ataque. Localizar exposiciones antes de que sean aprovechadas. La eficacia depende de la calidad de los datos integrados con los sistemas corporativos.
- Agentes y automatización de respuesta inicial. Aislar un dispositivo, elevar una alerta, bloquear una identidad sospechosa o priorizar una vulnerabilidad en segundos. Mandiant mostró el 18 de agosto una aplicación concreta: su arquitectura agéntica ayudó a descubrir decenas de fallos y a asignar 12 identificadores CVE, combinando agentes especializados con validación humana.
- Criterio experto en las decisiones sensibles. Investigación de incidentes complejos, supervisión de los sistemas y decisiones con impacto legal, financiero o reputacional. Aquí la persona recupera el control.
Babel, que cerró 2025 con 3.550 profesionales repartidos entre nueve países de Europa, Latinoamérica y África, prevé que esa distribución del trabajo se consolide: la IA asumirá una parte creciente de la monitorización y la respuesta inicial, mientras los profesionales se concentran en supervisar y decidir.
La gobernanza como condición, no como nice-to-have
El Foro Económico Mundial señaló en mayo que la adopción empresarial de IA para ciberdefensa exige preparación organizativa, pruebas estructuradas, gobierno y supervisión humana. Disponer de un modelo o un agente no garantiza por sí mismo una mejor defensa si faltan procesos para medir errores, controlar permisos, proteger los datos utilizados y revisar las decisiones de mayor impacto.
La velocidad técnica, recuerda Babel, no elimina la responsabilidad de quien despliega las herramientas. Una orden de pago recibida por audio, una videollamada con un directivo o una solicitud urgente desde una cuenta legítima pueden requerir un segundo canal de confirmación. En los sistemas defensivos, la misma cautela obliga a registrar las acciones de los agentes, limitar su autonomía según el riesgo y dejar margen para que una persona pueda detener o revertir una respuesta incorrecta.
Qué significa esto para tu startup
Si diriges una startup o pyme, el cambio de marco importa más que cualquier tecnología concreta: la pregunta deja de ser «¿tenemos antivirus?» y pasa a ser «¿podemos verificar cualquier interacción sensible en menos de un minuto?». Tres palancas concretas:
- Mapea los procesos que aún dependen de la confianza visual o auditiva. Pagos, accesos críticos, instrucciones del CEO, cambios de proveedor. Por cada uno, define un segundo canal de verificación (callback a número conocido, aprobación en sistema, etc.). El tiempo extra que añades es el coste de operar en un entorno donde una voz o un vídeo ya no son prueba.
- Automatiza lo reversible, supervisa lo irreversible. Aplica IA y agentes en tareas de monitorización, correlación de eventos y respuesta inicial que puedas deshacer sin daño (aislar un endpoint, bloquear una sesión, elevar una alerta). Reserva la decisión humana para los puntos donde un error cuesta dinero, datos o reputación.
- Audita la autonomía de cada agente desplegado. Limita permisos por defecto, registra cada acción, mide la tasa de falsos positivos y falsos negativos, y deja un kill-switch accesible. La pregunta que debes poder responder es: «si este agente se equivoca, ¿cuánto tardamos en detectarlo y revertirlo?».
La IA no sustituye al equipo de seguridad, pero sí redefine su jornada: menos tiempo leyendo logs, más tiempo diseñando los controles que evitan que un ataque automatizado se convierta en una crisis manual.
Fuentes
- Babel alerta de una carrera de IA en ciberseguridad - La Ecuación Digital
- La próxima guerra digital ya no la librarán las personas, sino las inteligencias artificiales - Murcia Empresas
🤖 La IA no es solo para leer sobre ella
En la comunidad la aplicamos: automatización, agentes IA y herramientas reales para emprender, no solo para informarte.
👥 Aplicarla en la comunidad














