Varsavsky y su sexta gran apuesta: Certuma llega a Argentina
El 81% de los médicos estadounidenses ya usa inteligencia artificial en su práctica diaria, según la American Medical Association. Hace apenas dos años, en 2023, esa cifra era del 38%. En ese terreno de adopción explosiva se inserta Certuma, la nueva startup de Martín Varsavsky que acaba de desembarcar en Argentina con operaciones simultáneas en Chile.
La compañía fue fundada en diciembre de 2025 en Austin, Texas, y se presenta como un copiloto clínico: no diagnostica, no prescribe, no reemplaza al médico. Documenta, ordena información y acompaña el razonamiento clínico durante la consulta. La firma queda en manos del profesional matriculado, igual que el diagnóstico y la prescripción, que en Argentina son actos reservados a médicos matriculados.
El desembarco lo concretó Bruno Marino, nuevo Head of LATAM de Certuma, tras una visita de Varsavsky al país a fines de 2025 en la que se reunió con el presidente Javier Milei y expuso ante inversores locales.
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👥 Aplicarla en la comunidadQué hace exactamente Certuma (y qué NO hace)
El corazón del producto es MedCanon, un motor propio de razonamiento clínico sobre el que corre Certuma Copilot, la capa que interactúa con el médico en la consulta. El sistema registra y organiza la información, asiste en razonamiento clínico y automatiza las tareas administrativas que consumen buena parte de la jornada médica.
«Una parte importante del tiempo de los médicos se destina hoy a documentar consultas, organizar información y resolver tareas administrativas», explica Marino. «Con Certuma buscamos que la inteligencia artificial se ocupe de ese trabajo y, al mismo tiempo, asistir al profesional durante la consulta».
La idea no es nueva. The Permanente Medical Group, parte de Kaiser Permanente, ya documenta más de 2,5 millones de usos anuales de sistemas de IA en documentación. El resultado: más de 15.700 horas ahorradas, equivalentes a 1.794 días de trabajo médico recuperados según datos publicados por NEJM Catalyst. Certuma busca replicar esa palanca en hospitales y consultorios argentinos, aunque todavía sin equipo local: la tecnología se ofrece a instituciones de todo el territorio desde Austin.
Una ronda semilla de US$10M con sello Silicon Valley
Detrás del lanzamiento hay una ronda semilla de US$10 millones levantada durante 2025. La operación fue liderada por 8VC, fondo de capital de riesgo estadounidense fundado por Joe Lonsdale, quien a su vez cofundó Palantir junto a Peter Thiel. Es exactamente el tipo de inversor que mira tecnología regulada con potencial de mercado masivo, y Certuma encaja: la propia firma presume de más de una década de experiencia de Varsavsky en tecnología médica regulada por la FDA.
El plan con esa plata es agresivo: escalar la plataforma, reforzar infraestructura clínica y avanzar en dos frentes regulatorios paralelos. En Estados Unidos, la búsqueda de aprobación de la FDA. En Argentina, operar bajo la normativa vigente de salud digital y protección de datos personales con la mira puesta en la homologación de la ANMAT.
El contexto: por qué Latinoamérica necesita este tipo de tecnología
El aterrizaje no es casual. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) proyecta un déficit de entre 600.000 y 2 millones de trabajadores de la salud en la región para 2030 si nomedian nuevas intervenciones. En Argentina, la concentración de instituciones de alta complejidad en Buenos Aires y las vacantes crecientes en las residencias agravan el cuadro, según un relevamiento del organismo publicado en abril de 2026.
El mercado global, mientras tanto, crece a un ritmo que justifica el interés de los fondos. Según SNS Insider, el mercado de documentación clínica con IA pasó de US$1.230 millones en 2025 y se proyecta a US$12.780 millones en 2035, con una tasa anual compuesta del 26,41%. La demanda está empujada por el burnout médico, la proliferación de historias clínicas electrónicas y la presión por reducir tareas administrativas.
Ahora bien, el contexto regulatorio trae una advertencia que cualquier founder debe mirar de cerca. Un estudio publicado en PLOS Digital Health y reportado por Healio en agosto de 2026 revisó 1.357 dispositivos médicos con IA aprobados por la FDA y encontró que solo tres habían sido testeados contra resultados clínicos para el paciente como mortalidad o morbilidad. La mayoría se aprobó por la vía 510(k), que exige mostrar «equivalencia sustancial» con un dispositivo previo, no validación prospectiva. Para una startup que busca diferenciarse en compliance, esa brecha es a la vez un riesgo y una oportunidad.
La trayectoria detrás de Certuma: cinco unicornios antes
Varsavsky no es un recién llegado. Nació en Buenos Aires en 1960, emigró a EE.UU. a los 16 y construyó una carrera de más de tres décadas como emprendedor serial. Se licenció en Economía y Filosofía por la NYU y completó una Maestría en Relaciones Internacionales y un MBA en Columbia, donde recibió el Pickering Prize.
Su primer gran golpe fue Viatel: convirtió la firma en una red paneuropea de fibra óptica y la vendió en 1997 por US$200 millones. En 1995 fundó Jazztel y Ya.com en España, desafiando el monopolio de Telefónica, lo que le valió el título de European Telecommunications Entrepreneur of the Year. Después vinieron Eolia Renovables (energía limpia) y Goggo Network (movilidad autónoma, con Axel Springer y SoftBank entre sus inversores).
En salud reproductiva, su portafolio incluye Prelude Fertility (la mayor cadena de clínicas de fertilidad de EE.UU.), Overture Life (automatización de procesos embriológicos regulados por la FDA) y Gameto (con IND aprobada por la FDA y en Fase 3). Certuma es, en los hechos, la convergencia de esa experiencia regulada con la nueva ola de IA clínica.
¿Qué significa esto para tu startup?
El desembarco de Certuma importa más allá del propio Varsavsky. Tres señales concretas para founders que construyen en salud, fintech regulada o mercados verticales:
- El mercado de documentación clínica con IA crece al 26% anual hasta 2035, según SNS Insider. No es un nicho: es infraestructura candidata para hospitales, aseguradoras y redes de consultorios en toda la región. Si tu producto toca flujos clínicos-administrativos, hay espacio para capas complementarias, integraciones y servicios.
- La regulación es ventaja competitiva, no obstáculo. La brecha que detectó el estudio de PLOS Digital Health (1.357 dispositivos aprobados por la FDA, apenas 3 con ensayos sobre outcomes del paciente) abre una ventana para founders que ofrezcan evidencia clínica real desde el día uno. ANMAT está siguiendo esa conversación de cerca, y la inversión regulatoria temprana puede ser una barrera de entrada difícil de copiar.
- El modelo «copiloto» baja el riesgo regulatorio y acelera pilotos. En mercados donde la IA no puede firmar recetas ni diagnosticar, vender como asistente —no como sustituto— acelera la adopción institucional. Replicar el patrón de Marino: el médico firma, la IA hace el trabajo sucio. Eso reduce fricción de procurement y facilita los primeros contratos B2B.
Fuentes
- Contexto Tucumán — Un exitoso empresario trae al país su nueva startup de inteligencia artificial
- Forbes Argentina — Martín Varsavsky desembarca en Argentina con Certuma
- Yahoo Finance / SNS Insider — AI Clinical Documentation Market Size
- Healio — Most AI tools cleared by FDA were not tested on clinical outcomes
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