La startup penquista que eligió Laja para su despegue
Walmart Chile realizó su primer vuelo experimental de entrega con drones en la comuna de Laja, Región del Biobío, con una orden preparada en el supermercado Líder de Los Ángeles, trasladada por tierra hasta una estación de despegue cinco kilómetros al sur de Laja y enviada por aire hasta el domicilio de una familia. El plan piloto durará tres semanas, contempla a una decena de familias y vuelos dos días por semana, con rutas evaluadas, cargas limitadas y verificación meteorológica previa a cada despegue, según reportó Diario Financiero y recogió EMol.
El dron no es de Walmart. La operación la ejecuta Osiris Experience, una startup nacida en Concepción en 2023 y autorizada por la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) para vuelos experimentales. Sus fundadores son Alfonso Rojas y el ingeniero aeroespacial Marcos Elgueta. Según EMol, ambos llevan desde 2025 trabajando con el equipo de innovación de Walmart Chile para validar la tecnología bajo condiciones controladas. La propia startup afirma como meta operaciones de menos de 15 minutos y a un costo inferior a US$1 por entrega, con una plataforma propia llamada Osiris X que gestiona despacho, rutas, supervisión y atención al cliente mediante agentes de inteligencia artificial.
La ronda inicial fue modesta: US$50.000 de inversionistas ángeles y US$150.000 de Fusen Fund, según declaró el fundador a Diario Financiero. Bastante para validar hardware propio en Biobío, poco para escalar una flota nacional. Por ahora, la prioridad es probar.
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👥 Unirme a la comunidadPor qué Walmart eligió a un proveedor local y no a Wing o Zipline
Walmart ya superó el millón de entregas con drones en Estados Unidos mediante alianzas con Wing (filial de Alphabet) y Zipline. Según Supermercado al Día, la compañía proyecta expandir esa alianza con Wing a 270 tiendas en EE. UU. hacia 2027, con cobertura potencial sobre unos 40 millones de personas, mientras Uber y Zipline anunciaron una sociedad para llegar a un millón de entregas diarias con drones hacia 2029 en ese país.
En Chile, en cambio, eligió a una startup de 2 a 10 empleados con sede registrada en Sunnyvale y raíces en Concepción. La razón práctica es operativa: la regulación chilena todavía no autoriza de forma masiva vuelos más allá de la línea de visión (BVLOS), y un socio local con autorización experimental de la DGAC es, por ahora, más rápido de desplegar que un gigante extranjero. Osiris Experience llega con la licencia, el hardware propio y la capacidad de iterar vuelo a vuelo con un cliente accesible.
Para el ecosistema startup chileno, es una señal: cuando un corporativo global necesita innovar en LATAM, todavía puede ganar un equipo pequeño si ese equipo entiende el marco regulatorio local mejor que cualquier Big Tech.
El muro real: regulación, no tecnología
Un académico de la Universidad del Desarrollo resumió el diagnóstico en una frase que cualquier founder latinoamericano debería grabar: "La tecnología de entrega con drones ya es totalmente viable, pero el marco regulatorio aeronáutico en Chile aún no está diseñado para un modelo logístico masivo". Una académica del Centro de Estudios en Derecho Informático de la Universidad de Chile complementó: "En Chile no hay una regulación legal para operar drones. Lo que existe es regulación reglamentaria administrada por la DGAC".
El camino actual exige a un operador comercial obtener un Certificado de Operador Aéreo (AOC), presentar un proyecto ante la autoridad, acreditar documentación de la operación y las aeronaves, pasar inspecciones, mantener un manual de operaciones, personal responsable y un sistema de gestión de seguridad operacional. Es un proceso pensado para aerolíneas, no para una flota de 50 drones repartiendo tortillas en una comuna rural.
El cuello de botella concreto es doble: (1) volar más allá de la línea de visión del operador sin autorización caso a caso, y (2) gestionar múltiples drones en simultáneo sin una plataforma de gestión de tráfico aéreo a baja altura. En EE. UU., según Reason, sólo ocho compañías operan entregas con drones y la FAA sólo propuso un cambio normativo un año después de una orden ejecutiva de Trump para habilitarlas. Chile está, regulatorsiamente, más atrás que EE. UU., aunque con la ventaja de copiar sin reinventar.
Qué dice el contexto global sobre el tamaño de la oportunidad
El mercado global de drones de reparto, según la consultora MarketsandMarkets citado por Supermercado al Día, pasaría de unos US$2.880 millones en 2026 a US$7.650 millones en 2031, con una tasa de crecimiento anual cercana al 22%. La cifra confirma que el retail aéreo dejó de ser un demo de laboratorio y se está convirtiendo en infraestructura logística competitiva.
En Chile, la presión competitiva no viene sólo del cielo. PedidosYa opera PedidosYa Market, un supermercado 100% digital con 28 tiendas entre Iquique y Puerto Montt que despacha más de 5.000 productos en minutos, y cadenas como Cencosud respondieron con formatos exprés como Jumbo Ahora y Spid. La promesa de entrega en menos de una hora en ciudad ya es el estándar; los drones son la respuesta para zonas donde ese estándar deja de ser rentable, empezando por las áreas rurales donde Walmart ya está probando.
¿Qué significa esto para tu startup?
Para founders logísticos, de hardware o de IA aplicada en LATAM, este piloto deja tres lecturas concretas:
- La regulación es el producto, no el obstáculo. Osiris Experience no gana por tener mejor dron que Wing o Zipline; gana por tener la autorización DGAC y el know-how para moverla. En mercados con marcos regulatorios inmaduros, quien traduce regulación en proceso operativo cobrable está construyendo una ventaja que el software por sí solo no iguala.
- El cliente corporativo grande es accesible si hablas su idioma. Osiris trabajó 12 meses con Walmart antes de cualquier vuelo público. Eso es un ciclo normal cuando el comprador es retail serio. Founders con tecnologías duales (civil/militar, software/regulada) deberían presupuestar 12-18 meses para el primer piloto con un corporativo y diseñar su runway en consecuencia.
- Los “agentes de IA” ya vuelan. Osiris X se promociona como "agentic workflow" para logística de última milla. Si tu startup construye agentes verticales, el caso de uso ya no es hipotético: hay un cliente chileno que está cobrando por usarlo. La pregunta ya no es si las IAs agentes llegan a operaciones reales, sino qué verticales regulares son los próximos.
Dos acciones inmediatas para founders:
- Auditar qué regulación sectorial de tu industria tiene un cuello de botella similar al DGAC en Chile (salud, agro, construcción, energía). Quien escriba el "cómo se hace bajo la norma actual" gana el primer contrato.
- Si tu producto combina hardware + IA + regulación, mapear 3 corporativos medianos con mandato de innovación rural antes de pensar en venture. Los grandes retailers tienen presupuesto para pilotos que los VC ángeles no quieren financiar.
Fuentes
- Detrás de los primeros "drones de entrega" en Chile: quiénes son y qué dice la regulación — Urgente
- ¿Drones delivery podrían ser una realidad en Chile?: Cadena hace pruebas para entregas en el Bíobío — EMol
- La carrera del retail chileno por entregar más rápido — Supermercado al Día
- Walmart Chile realiza primer vuelo experimental para entregar pedidos usando drones — Pisapapeles
- Government Regulations Are Keeping Drone Delivery Grounded — Reason
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