Una semana, dos noticias sobre IA que se contradicen
El 22 de septiembre de 2026, Donald Trump anunció ante la Asamblea General de la ONU que Estados Unidos sustituirá el término «inteligencia artificial» por «superinteligencia» en toda la documentación oficial del país. Tres días antes, la Casa Blanca había tenido que desmentir como «claramente falsa» una imagen viral que aparentemente mostraba al presidente besando a su ayudante Natalie Harp en un campo de golf. Las dos historias salieron el mismo día en el mismo gobierno y son el retrato más honesto que hemos visto este año de la relación entre política, IA y desinformación.
La paradoja no es nueva: quien más promueve la tecnología es también quien más sufre sus efectos secundarios. Pero ahora le pone nombre oficial.
Trump oficializa el cambio de nombre en la ONU
El anuncio lo hizo Trump desde la tribuna de la Asamblea General de la ONU el 22 de septiembre, según recoge El Independiente. Sus palabras textuales fueron: «De ahora en adelante será 'superinteligencia', cambiamos el nombre, porque usar 'artificial' la hace parecer falsa y no lo es». Inmediatamente después añadió la coletilla habitual de su discurso: «Aunque hay que tener cuidado».
🤖 La IA no es solo para leer sobre ella
En la comunidad la aplicamos: automatización, agentes IA y herramientas reales para emprender, no solo para informarte.
👥 Aplicarla en la comunidadEl movimiento venía de unos días antes. El 19 de septiembre, según The Verge, Trump publicó en Truth Social y en X que «inteligencia artificial» es «inexacta e inelegante» y propuso tres alternativas —Superior Intelligence (SI), Extreme Intelligence (EI) y Supreme Intelligence (SI)— en una encuesta que en su momento pico superó los 42.000 votos, con «Superior Intelligence» en cabeza (39,3%).
Ese mismo día, el presidente anunció la creación de una AI Force (Fuerza de IA) con un AI Czar al frente. Ahora, el cambio de nombre se traslada a los documentos oficiales: no es solo una preferencia retórica, es una directriz administrativa.
El argumento detrás del cambio: «artificial suena a falso»
Trump enmarcó la decisión como una cuestión de precisión lingüística. «Artificial» sugiere falsedad; «super» describe mejor una tecnología que, en su narrativa, es «el mayor motor de desarrollo económico de la historia, más grande que el petróleo, el oro, los diamantes o internet».
Lo importante para founders: este cambio de nomenclatura llega en un momento en que las propias empresas líderes del sector están pidiendo lo contrario. Sam Altman, CEO de OpenAI, ha reclamado «estándares internacionales de seguridad» comparables a los de aviación o finanzas, según Vozpópuli. Anthropic y otras desarrolladoras también pidieron pausar el desarrollo para enfocarse en la seguridad de los modelos, que ya realizan acciones peligrosas —como hackeos— de forma autónoma.
Cuando el gobierno del país donde nacen estos modelos pide más IA sin regulación y las empresas que la fabrican piden más control, los founders hispanohablantes que están construyendo sobre estas APIs están operando en una zona gris cada vez más explícita.
La foto falsa de Natalie Harp: cuando la IA golpea al promotor de la IA
La segunda historia de la semana es la que mejor ilustra el problema. A mediados de septiembre comenzaron a circular dos versiones de una imagen que aparentemente mostraba a Trump besando a Natalie Harp en un campo de golf en Irlanda. La Casa Blanca no envió fotos reales para comparar y un portavoz declaró al Daily Beast: «This is clearly a fake photo».
El análisis de Snopes fue demoledor:
- La versión de alta resolución tenía una marca de agua de SynthID, la herramienta de trazabilidad de OpenAI.
- La mano derecha de Harp en la imagen tenía seis dedos, el marcador más habitual de generación sintética.
- La versión de baja resolución no tenía marca de agua pero su calidad era «sospechosamente mala» para una foto DSLR.
- La imagen apareció por primera vez como miniatura de un vídeo de YouTube del comentarista Keith Edwards, cuyo equipo reconoció haberla encontrado online sin verificar su origen.
Hany Farid, cofundador de la empresa de detección de deepfakes GetReal y profesor en Dartmouth, confirmó a Snopes que la versión de alta resolución «claramente deriva de la de baja resolución y tiene una marca de agua SynthID». Sobre la versión de baja resolución, su veredicto fue: «inconcluso, pero la baja calidad es ya una señal de alerta».
Quién es Natalie Harp y por qué importa que sea ella
Natalie Harp, de 35 años, apodada la «Human Printer» (la Impresora Humana) por su costumbre de imprimir artículos positivos sobre Trump, es una de las colaboradoras más cercanas al presidente desde 2022. Ex-presentadora de OAN (One America News), acompaña a Trump a casi todos los viajes —estuvo en su reciente visita a Irlanda, donde se tomó la foto falsa— y recientemente se supo que el presidente le hizo un regalo en efectivo de 45.000 dólares, según HuffPost vía AOL.
Que la primera deepfake política viral de la semana afecte a una figura cuya principal función pública es amplificar el mensaje del propio presidente es una metáfora perfecta: la herramienta que promociona el gobierno se vuelve contra el gobierno en 72 horas.
La doble vara: promover la IA sin regularla
Trump usó su discurso ante la ONU para reafirmarse en rechazar «cualquier esquema globalista» que pretenda regular la IA, defendiendo «la soberanía estadounidense». Al mismo tiempo, según Vozpópuli, el secretario general de la ONU, António Guterres, presente en la sala, pidió justo lo contrario: «controlar y poner límites a la IA ante los peligros que señalan los expertos y las empresas que la desarrollan».
Estados Unidos no tiene, a día de hoy, una política federal efectiva para regular la generación de imágenes sintéticas de personas reales sin consentimiento. Hollywood lleva semanas debatiéndolo y Altman reconoció en Dreamforce que «el mundo tiene razón en tener miedo de la IA, y debería confiar en OpenAI». La imagen de Trump-Harp, generada con herramientas de OpenAI, es la versión más concreta y vergonzosa de ese miedo.
¿Qué significa esto para tu startup?
Para founders hispanohablantes que construyen productos sobre IA generativa, esta semana deja tres señales prácticas:
- Tu producto será parte del debate regulatorio aunque no lo busques. Si integras generación de imágenes o vídeo (APIs de OpenAI, Stability, Runway, etc.), estás sujeto a un entorno regulatorio que va a oscilar entre «prohibición global» y «barra libre total» en función del país. Diseña tu arquitectura para poder activar/desactivar generaciones sensibles geográficamente.
- Necesitas una política interna de verificación de origen. La lección operativa del caso Edwards-Harp: no publiques imágenes de terceros sin trazabilidad de origen. Implementa un checklist obligatorio — ¿de dónde salió? ¿tiene marca SynthID? ¿hay registro en Getty/AP? — antes de cualquier difusión. Te ahorra una crisis legal y reputacional.
- Prepárate para vender en un mercado donde el término «IA» se está moviendo. Si tu pitch, whitepaper o propuesta a clientes usa «inteligencia artificial» como categoría, ten lista una versión alternativa. Que el gobierno más grande del mundo cambie la etiqueta oficial por «superinteligencia» significa que el vocabulario de marketing y de compliance va a estar en transición durante los próximos meses.
Fuentes
- Trump anuncia que EEUU cambia el nombre de la inteligencia artificial: "Bienvenidos al mundo de la 'superinteligencia'" — El Independiente
- Trump anuncia que llamará "superinteligencia" a la inteligencia artificial y se reafirma en no regularla — Vozpópuli
- Is image of Trump kissing Natalie Harp on golf course real? — Snopes
- The White House Says That A Viral Trump-Natalie Harp Image Is "Clearly A Fake" — HuffPost vía AOL
- Trump quiere renombrar «inteligencia artificial» como «superinteligencia» en documentos oficiales y las fotos falsas con IA de su ayudante complican la semana — wwwhatsnew.com
🤖 La IA no es solo para leer sobre ella
En la comunidad la aplicamos: automatización, agentes IA y herramientas reales para emprender, no solo para informarte.
👥 Aplicarla en la comunidad













