Qué están pidiendo los fundadores de Anthropic
Anthropic está pidiendo a sus accionistas actuales que aprueben, en los próximos días, una estructura accionaria que daría al CEO Dario Amodei y a sus seis cofundadores el 50,1% combinado del voto sobre la mayoría de las decisiones corporativas, según reportó The Information y publicó TechCrunch este 25 de septiembre.
El movimiento es inusual por una razón aritmética simple: cada uno de los siete fundadores posee apenas alrededor del 2% de la compañía, Amodei incluido, según fuentes citadas por The Information. Sin una capa de voto diferenciado, esa participación económica se traduciría en una influencia mínima una vez que entren al capital los accionistas públicos. Las nuevas acciones con voto múltiple no otorgan valor económico adicional, pero sí blindan el control estratégico del grupo fundador mientras la empresa salga a bolsa.
La condición para mantener ese control es que al menos tres de los siete fundadores conserven una participación mínima en Anthropic. El grupo incluye a la presidenta de la compañía, Daniela Amodei, hermana del CEO. Amodei ha dicho públicamente en podcasts que el reparto entre los siete se hizo de forma equitativa, lo que deja a cada uno con un trozo modesto pero, colectivamente, suficiente para marcar la diferencia.
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👥 Aplicarla en la comunidadCómo funciona la estructura tipo Palantir
El modelo bebe directamente de la estructura de Palantir, donde los fundadores concentran el control mediante clases de acciones con voto ponderado, según Yahoo Finance. Anthropic lleva esa idea un paso más allá: no es un solo fundador quien retiene el poder, sino un bloque de siete que lo comparten.
La gobernanza interna de Anthropic añade además una segunda capa que ya existía antes de la IPO: el Long-Term Benefit Trust, un fideicomiso independiente que controla la elección de la mayoría de los siete miembros del consejo de administración mediante acciones Clase T sin valor económico pero con poder de voto estructural. Los nuevos cambios llevarían los asientos de fundadores en el consejo de dos a tres. Los empleados recibirían además su propia clase de acciones que serviría como desempate en ciertos temas corporativos, según TechCrunch.
El resultado es una arquitectura con tres niveles: voto concentrado de fundadores (50,1%), control del consejo vía Long-Term Benefit Trust, y empleados con voto en cuestiones menores. El accionista público promedio queda con participación económica pero con poca palanca real sobre las decisiones estratégicas. El fideicomiso está presidido actualmente por Neil Buddy Shah e integrado también por Richard Fontaine y Ben Bernanke, ex presidente de la Reserva Federal y premio Nobel de Economía en 2022, según la página corporativa de Anthropic.
Por qué importa: el contexto de gobernanza en tech
El recurso de las acciones con voto múltiple no es nuevo en Silicon Valley. Mark Zuckerberg retuvo cerca del 60% del poder de voto en Meta pese a poseer una fracción minoritaria del capital gracias a su estructura de super-voto, según recoge TechTimes. Evan Spiegel hizo lo mismo en Snap. La diferencia en Anthropic es que se trata de un grupo de siete personas, no un fundador único, y que el peso económico de cada uno es especialmente bajo.
La pregunta relevante para cualquier founder que esté diseñando su propia gobernanza no es si las acciones con voto múltiple son éticamente neutrales (lo son, son legales y están reguladas), sino qué compensación estás pidiendo al mercado para justificar tu retención de control. El caso Anthropic es extremo porque la diferencia entre el peso económico (2% individual) y el peso de voto (50,1% combinado) es enorme. Anthropic ha captado más de US$85.000M en venture capital desde su fundación en 2021, según TechTimes, y cada ronda diluyó proporcionalmente a los fundadores. La estructura de voto múltiple es, literalmente, la forma que han encontrado para seguir mandando en una empresa que ya no es suya en términos económicos.
También hay fricciones regulatorias previsibles. El Council of Institutional Investors, que agrupa a los grandes fondos de pensiones institucionales, se opone a estructuras duales sin cláusulas sunset, es decir, expiración temporal del voto múltiple, y aboga por plazos de siete años o menos. Anthropic no ha revelado si incluirá una. En la práctica, los fondos indexados suelen votar contra consejos que adoptan este tipo de esquemas sin mecanismos de reversibilidad.
Hay además una tensión narrativa que el propio Dario Amodei ha alimentado. En enero, anunció públicamente que donará el 80% de su riqueza y advirtió que la concentración de riqueza derivada de la IA podría desestabilizar la sociedad. Que el vehículo legal para proteger esa misión sea una estructura que concentra el 50,1% del voto en siete personas no deja de ser irónico: el mecanismo anti-concentración que predica convive con un mecanismo de concentración corporativa que practica.
El contexto financiero ayuda a dimensionar la apuesta. Anthropic fue valorada en US$965.000M en mayo de 2026 tras una ronda Serie H de US$65.000M, y en el mercado secundario ya se cotiza alrededor de US$1,5 billones. La compañía presentó ingresos por más de US$11.500M en su último trimestre cerrado, frente a US$787M un año antes, con un run rate de ingresos que superó los US$65.000M a fines de julio, según Bloomberg. La empresa reportó además operating income ajustado positivo por primera vez en su historia reciente.
Para la IPO, Anthropic trabaja con Morgan Stanley, Goldman Sachs y JPMorgan. El depósito confidencial del S-1 ante la SEC se presentó el 1 de junio de 2026 y la salida a bolsa podría concretarse en octubre, en una operación que múltiples fuentes del Financial Times han estimado cerca de los US$2 billones de valoración, lo que la convertiría en una de las mayores salidas a bolsa de la historia.
Qué significa esto para tu startup
Aunque Anthropic opera a una escala inalcanzable para la mayoría de founders hispanohablantes, su estructura de gobernanza deja tres lecciones prácticas que sí puedes aplicar desde una etapa temprana:
- Diseña tu tabla de cap table pensando en el voto, no solo en el porcentaje económico. En tu próxima ronda, antes de firmar un term sheet, modela qué pasa con el control de voto si diluyes dos rondas más. Muchas cap tables que parecen razonables al cierre de Serie A se vuelven ingobernables en Serie B porque nadie pensó en el voto.
- Documenta el propósito de cualquier estructura de voto múltiple desde el día uno. Los inversores institucionales y los fundadores que se incorporen después pedirán una razón explícita para que tu clase especial de acciones exista. Si tu respuesta es "porque sí", vas a perder valor en la siguiente ronda.
- Considera incluir una cláusula sunset incluso si te parece lejana. Una expiración a 7-10 años del voto múltiple suele ser el estándar que los fondos indexados aceptan sin pelear. Te quita poco a corto plazo y te ahorra fricción brutal en una futura IPO o secondary.
Para un founder en LATAM o España construyendo una startup SaaS o de IA, el caso Anthropic es un recordatorio de que el control corporativo es un instrumento de diseño, no un accidente. Definirlo tarde siempre es más caro que definirlo pronto. Y cuando llega el momento de salir a bolsa o levantar una ronda grande, el voto decide quién se queda con la decisión final sobre el rumbo del producto y del equipo.
Fuentes
- Anthropic's founders seek voting control ahead of IPO — TechCrunch
- Anthropic is preparing supervoting shares for its founders before the IPO — The Next Web
- Anthropic Seeks Palantir-Style Control Ahead of IPO — Yahoo Finance
- Anthropic IPO Buyers Get No Board Control — TechTimes
- Anthropic founders to hold 50% voting control ahead of IPO — CryptoBriefing
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