Pemex proyecta una biorrefinería de 5.000 barriles diarios de SAF en Veracruz
Pemex quiere producir 5.000 barriles diarios de combustible sostenible de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) a partir de caña de azúcar en el complejo petroquímico de Pajaritos, en Veracruz, y ya arrancó el estudio de factibilidad técnica para construirlo. La cifra importa más allá de la petrolera: el SAF es hoy la principal palanca de descarbonización disponible para la aviación, una afirmación que IATA y Airbus sostuvieron en una jornada del sector recogida por Ecoticias. Para startups de agtech, biomasa y trazabilidad, lo que empieza a formarse es una cadena de suministro completa.
Qué anunció Pemex exactamente
El anuncio lo hizo Jorge García De La Cruz, subdirector de Tecnologías y Energías Alternativas de Pemex, durante el ASA SAF-MX Summit 2026 celebrado en Ciudad de México.
"Me complace informarles que en Pemex ya iniciamos el primer estudio de factibilidad técnica para una biorrefinería proyectada para construirse en el sureste del país", declaró el directivo.
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👥 Probar 7 díasLos detalles confirmados son acotados: la capacidad que la empresa pretende diseñar es de 5.000 barriles diarios de combustible limpio en Pajaritos, Veracruz, una región que concentra el 80% de la caña de azúcar del país. El estudio comenzó la semana pasada y concluirá en febrero de 2027.
El financiamiento provino de un "banco externo", según De La Cruz, con el objetivo de mitigar el riesgo financiero y estimar la inversión necesaria para asegurar el éxito del proyecto. El directivo no precisó el monto ni el nombre de la entidad. Sobre la ejecución, dijo: "A principios del próximo año la estaremos haciendo".
En el mismo evento mencionó otro proyecto: una planta de energía fotovoltaica en la refinería de Tula para producir 50 toneladas diarias de hidrógeno verde.
El contexto financiero no es menor. Pemex arrastra una deuda de US$77.500 millones y una producción en declive de 1,6 millones de barriles diarios, mientras su negocio de refinación sigue con retrasos en obras clave. Cualquier proyecto nuevo compite por capital escaso.
¿Qué es el SAF y por qué se produce con caña de azúcar?
El SAF es un combustible que reemplaza al queroseno fósil. Según Neste, el mayor productor mundial de diésel renovable y SAF, está certificado para uso comercial mezclado hasta un 50% con combustible de aviación convencional y opera en los motores y la infraestructura de carga actuales sin modificaciones.
El atractivo para un inversor está en el tamaño del mercado. Un informe de ResearchAndMarkets difundido por Yahoo Finance proyecta que el mercado global de SAF pase de US$4.860 millones en 2026 a US$31.450 millones en 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 45,3%.
La elección de la caña de azúcar responde a logística más que a capricho. CleanTechnica señala que trasladar grandes volúmenes de biomasa a una refinería central suma costos, igual que despachar después el producto terminado, y que concentrar insumos y salidas en la misma región recorta esos gastos. Veracruz, con el 80% de la caña del país, es el lugar obvio para probarlo.
¿Cuánto SAF se produce hoy y quién paga la cuenta?
Muy poco, y esa es justamente la oportunidad. Según los datos de la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (AESA) recogidos por CincoDías, de los 32,1 millones de toneladas métricas de combustible suministradas a aeropuertos de la UE en 2024, apenas 192.700 toneladas —el 0,6%— fueron SAF.
El regulador empuja en la dirección contraria. La iniciativa ReFuelEU Aviation exige elevar la proporción de SAF de forma gradual: del 2% actual al 6% en 2030 y al 20% en 2035, con una meta del 70% en los aeropuertos europeos para 2050, según el mismo reporte. La IATA denuncia que esas metas se cumplen a un costo alto: las aerolíneas pagan hasta cinco veces más que el precio del combustible convencional.
Hay otro dato que explica por qué proyectos como el de Pemex atraen capital. Siempre según AESA, el 69% de la materia prima del SAF suministrado en la UE en 2024 vino de fuera del bloque, con China aportando el 38% y Malasia el 12%. América Latina tiene biomasa y tierras; lo que todavía no tiene es capacidad de conversión.
En Estados Unidos el despliegue avanza con apoyo público. CleanTechnica reportó que el Minnesota SAF Hub busca producir 1.000 millones de galones anuales para el aeropuerto de Minneapolis–Saint Paul, y que Montana Renewables recibió una garantía de préstamo de US$1.670 millones del Departamento de Energía en enero de 2025, con una capacidad objetivo de 300 millones de galones al año.
La demanda tampoco es hipotética. United Airlines utilizó más de 83.000 toneladas métricas de SAF en 2025, un 104% más que el año anterior, según el comunicado de Neste que anunció la extensión de su acuerdo de suministro con la aerolínea en Chicago y Ámsterdam. Neste declara hoy una capacidad global de 1,5 millones de toneladas anuales, que subirá a 2,2 millones en 2027 con la ampliación de su refinería de Rotterdam.
¿Tiene sentido económico una biorrefinería de caña en México?
Tiene lógica industrial, pero los tiempos son largos y el riesgo es real.
El primer filtro es financiero. Pemex diseñó el estudio para que lo pagara un tercero justamente para no cargar el riesgo a su propio balance, golpeado por una deuda de US$77.500 millones. El segundo es la materia prima: la caña de azúcar compite con la industria azucarera y con la producción de etanol, y el precio del insumo manda en la estructura de costos de cualquier biorrefinería.
El tercero es la escala. Los 5.000 barriles diarios son un proyecto de tamaño medio frente a los volúmenes que mueve el mercado: Neste tiene capacidad para 1,5 millones de toneladas anuales y la UE apenas consume SAF a razón de 192.700 toneladas al año. Un solo proyecto no mueve el mercado global, pero sí puede anclar una cadena regional completa.
Para calibrar el potencial de la industria sirve la referencia europea. Un informe de BIOCIRC y PwC sobre España, presentado a finales de 2024 y recogido por Ecoticias, estima que el SAF podría movilizar inversiones de más de 22.000 millones de euros y generar 270.000 empleos directos e indirectos hasta 2050 en ese país.
¿Qué significa esto para tu startup?
1. La ventana está en la cadena de suministro, no en la refinería. Un proyecto de 5.000 barriles diarios necesita caña, acopio, logística, pretratamiento, certificación de sostenibilidad y trazabilidad de cada lote. Ninguna de esas piezas es el negocio central de Pemex. Si tienes un producto en agtech, biomasa, sensórica o software de trazabilidad, el momento de acercarte es ahora, mientras corre el estudio de factibilidad que termina en febrero de 2027.
2. Vende a la demanda regulada, no al entusiasmo verde. El comprador de SAF no es un cliente con presupuesto de responsabilidad social: es una aerolínea obligada por mandato (ReFuelEU en Europa y esquemas equivalentes en otros mercados) y expuesta a penalizaciones si no cumple. Eso se traduce en contratos de suministro plurianuales, como el que Neste y United Airlines acaban de extender. Si tu startup vende al sector aéreo corporativo, ese tipo de acuerdo vale más que cualquier piloto.
3. Prepárate para ciclos largos y procesos de compra públicos. Entre el estudio que termina en 2027, la decisión de inversión y la construcción, no habrá demanda operativa inmediata. Si tu modelo depende de venderle a Pemex en los próximos doce meses, este proyecto todavía no es tu mercado. Sí lo es como apuesta de posicionamiento: regístrate como proveedor, participa en las mesas técnicas del sector y construye el caso de negocio con datos, no con promesas.
4. Mira el mercado europeo como espejo. España quiere jugar el mismo partido de biocircularidad bajo las mismas reglas comunitarias. Las startups hispanohablantes con tecnología de conversión o de feedstocks pueden aplicar lo aprendido en un proyecto mexicano a licitaciones en la UE, donde el cuello de botella del SAF ya está diagnosticado por AESA.
5. Vuelve al dato, no al anuncio. Un estudio de factibilidad financiado por un tercero es una señal de interés, no un compromiso de inversión. La métrica que conviene seguir es la decisión de inversión posterior y el cierre del financiamiento. Si vas a dedicar recursos a este mercado, agenda una revisión de tu tesis para la primera mitad de 2027.
Conclusión
El anuncio de Pemex es, por ahora, un estudio pagado por un banco externo y una capacidad estimada, no una obra en marcha. Pero marca algo más relevante que el proyecto en sí: México se suma a una industria donde la demanda está fijada por ley y la oferta global sigue en fase temprana, con apenas 0,6% de SAF en el combustible que se carga en los aeropuertos europeos.
El dato que un founder debería anotar no es la cifra de barriles, sino el calendario: estudio que concluye en febrero de 2027, decisión de inversión después y una región, Veracruz, con el 80% de la caña del país esperando que alguien resuelva la logística y la trazabilidad. Las refinerías las construye el Estado; las cadenas de suministro que las alimentan las construyen, con frecuencia, startups.
Fuentes
- Bloomberg Línea (fuente original)
- CincoDías
- Yahoo Finance / ResearchAndMarkets
- MarketScreener / Neste
- CleanTechnica
- Ecoticias
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