El 21,1% de las empresas españolas de más de diez trabajadores ya utilizaba alguna tecnología de inteligencia artificial en 2025, frente al 12,4% en 2023, según el informe de Funcas recogido por El Periódico. El dato esconde una brecha: buena parte de esa adopción ocurre en las oficinas. En el taller, la historia es otra.
Alex Arriola, director general de Ingesea, una ingeniería de Elgoibar especializada en automatización de procesos industriales, sostiene que la automatización ya está "bastante extendida" entre las pymes de Gipuzkoa y que el verdadero salto llegará cuando la IA cruce la puerta de la fábrica. Lo planteó en el congreso Re-Think Industry, organizado por la Diputación de Gipuzkoa en el Kursaal.
Su diagnóstico importa más allá del País Vasco: describe el momento exacto en el que están miles de pymes industriales hispanohablantes, atrapadas entre una automatización que ya no diferencia a nadie y una IA que todavía no saben cómo aplicar al piso de planta.
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👥 Probar 7 díasLa automatización ya no es una ventaja: es el punto de partida
"La automatización no es algo nuevo, se lleva haciendo muchos años y está bastante extendido, porque muchos negocios pequeños tienen un robot", explica Arriola. El motivo no es solo tecnológico: responde a "una brutal escasez de personal cualificado".
Ese matiz es clave para cualquier founder industrial. Cuando la automatización se generaliza, deja de ser una ventaja competitiva y pasa a ser el estándar mínimo para competir. Lo que antes distinguía a una fábrica moderna hoy es, simplemente, el requisito para no perder pedidos.
La barrera que queda es de caja: algunas empresas pequeñas no pueden afrontar las inversiones que exige automatizar sus procesos. Arriola reconoce el problema, pero recuerda que "este esfuerzo se ve recompensado a medio plazo con un retorno de esa inversión, que se amortiza a través de un incremento de la productividad".
Qué es la IA ciberfísica y por qué Arriola la señala como el próximo salto
Arriola divide la inteligencia artificial industrial en dos capas. La de arriba, la de las oficinas, "ya ha llegado, está muy implantada": tareas administrativas, burocráticas y repetitivas. La de abajo, la del taller, está empezando.
A esa segunda oleada la llama IA ciberfísica: va "más allá del puro dato" y aparece cuando el modelo se conecta con la máquina física. Los primeros ejemplos ya se ven en la programación de robots o de células automatizadas, tareas que antes hacían programadores especializados.
Para dimensionar hacia dónde gira el sector, la referencia global es clara. Hannover Messe 2026, la mayor feria industrial del mundo, reunió a más de 3.000 expositores con la IA industrial como eje central, y solo en robótica humanoide se presentaron alrededor de 15 empresas, según recogió Interempresas. Arriola matiza el ritmo: "No es algo que entrará de un día para otro, pero también vendrá".
El talento: la IA tapa parte del agujero, no todo
La escasez de perfiles cualificados es el cuello de botella que atraviesa todo el diagnóstico. El Periódico recoge que Catalunya deja sin cubrir 15.000 empleos al año en sus industrias por falta de candidatos, una señal de un problema que afecta a todo el tejido industrial.
Arriola es optimista moderado: la IA generativa "solucionará en parte el problema del talento porque hará parte del trabajo que ahora hacen los humanos", aunque insiste en que "el factor humano siempre estará ahí, no va a desaparecer del todo, por lo menos de momento".
En su propia empresa, la innovación se organiza alrededor de tres ejes ya identificados: la inteligencia artificial, la introducción de capacidades en ingeniería mecánica y las soluciones de ultraprecisión robótica. Para definirlos, Ingesea trabaja con agentes del territorio como la agencia de desarrollo comarcal Debegesa y centros tecnológicos.
Ekia Invest: comprar pymes sin relevo antes de que se pierdan
Arriola no solo habla de tecnología. Junto al abogado madrileño Jorge Meré puso en marcha Ekia Invest, un vehículo con sede en Eibar que arrancó con la compra de Ingesea Automation, según informó Diario Vasco. La firma tiene su sede en Elgoibar y un equipo técnico de 15 profesionales, de acuerdo con los datos difundidos por el despacho BAUM, que asesoró la transacción.
La tesis responde a una realidad incómoda del tejido productivo: hay "muchísimas empresas, sobre todo pequeñas y medianas, que buscan comprador por no haber resuelto el relevo generacional". Ekia Invest nace para que "esos negocios no se pierdan, porque son viables y tienen futuro".
Los números respaldan el diagnóstico. En España hay 3,2 millones de empresas y el 99,8% son pymes, según datos del INE recogidos por Emprendedores. De las pequeñas empresas y autónomos, solo el 11% tenía establecido un plan de sucesión, según el Informe Hiscox de pymes y autónomos en España. En la industria el dato mejora —19,3%—, pero sigue dejando a cuatro de cada cinco empresas sin plan.
La estrategia del vehículo es buy & build: comprar compañías con potencial de crecimiento y equipos directivos consolidados, profesionalizar la gestión e integrar nuevas firmas para construir un grupo industrial. El foco declarado son "empresas con potencial de crecimiento y con equipos directivos consolidados para que continúen adelante".
Qué significa esto para tu startup
El mensaje de Arriola se traduce en decisiones concretas, tanto si tienes una empresa industrial como si vendes software o servicios al sector:
- Identifica tu capa. Antes de comprar herramientas de IA, define si tu cuello de botella está en las oficinas (administración, presupuestos, documentación) o en planta (programación, puesta en marcha, control de calidad). La IA de oficina ya está madura; la ciberfísica exige integración con máquinas y ahí el proveedor pesa más que el modelo.
- Empieza por un caso de taller medible. La programación de robots y células automatizadas es el uso que Arriola señala como ya visible en el mercado. Si tu equipo pierde horas configurando máquinas, ese es el piloto natural para medir retorno.
- Si vendes a la industria, el relevo generacional es tu canal. Miles de pymes viables cambian de dueño por falta de sucesión. Un comprador nuevo suele llegar con más urgencia de modernizar que un propietario que ya tiene la operación resuelta: es una ventana comercial concreta y poco disputada.
- No uses la IA como excusa para dejar de formar gente. El propio diagnóstico avisa: la IA cubre parte del trabajo, no reemplaza el criterio. Las empresas que combinen automatización con formación interna de perfiles técnicos van a estar mejor posicionadas que las que solo compren licencias.
Conclusión
La automatización dejó de ser la frontera. Lo que separará a las pymes industriales en los próximos años es la capacidad de conectar modelos de IA con la máquina y, al mismo tiempo, resolver quién va a operar y dirigir esas fábricas. Arriola pone fecha al cambio sin dramatismo: llegará, aunque no de un día para otro. Las empresas que empiecen a probarlo ahora tendrán ventaja cuando deje de ser opcional.
Fuentes
- Noticias de Gipuzkoa — Alex Arriola (IngeSEA): "El gran salto de la IA industrial será su aplicación al taller"
- Diario Vasco — Ekia Invest echa a andar desde Eibar para 'rescatar' pymes industriales
- Emprendedores — 9 de cada 10 pequeñas empresas no tienen un plan de sucesión
- El Periódico — Administrativos, contables y tareas rutinarias: los empleos más expuestos a la ola de la IA en España
- Interempresas — Hannover Messe 2026: la IA industrial como factor decisivo para la competitividad
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