Centros de datos pierden en 40 localidades de EEUU

Los centros de datos se presentaron a las urnas y perdieron

El 3 de noviembre, en plena ola demócrata de las elecciones de medio mandato en EEUU, al menos 40 localidades de 13 estados votaron medidas sobre centros de datos en sus municipios, según el recuento del periodista de Semafor J. D. Capelouto. El resultado fue inequívoco: con la excepción de una ciudad de Dakota del Norte, la industria perdió en casi todas partes. Para un founder que construye con IA, no es una anécdota política: es el primer cuello de botella que no se resuelve con más capital.

Mashable cifra en 41 las medidas votadas ese día sobre permisos, construcción o regulación de centros de datos, y Ballotpedia contabilizó 28 iniciativas restrictivas frente a 13 favorables. Según The Washington Post, unas 30 jurisdicciones aprobaron normas para frenar o prohibir estas instalaciones, y al menos seis votaron prohibir construcción futura y detener proyectos ya planificados.

Los márgenes no fueron ajustados. En El Dorado, Kansas, los votantes aprobaron una prohibición de diez años para centros de "alto impacto" —los que consumen más de 100.000 galones de agua al día, según Mashable—, una de las normas más estrictas del ciclo. En Urbana, Ohio, se aprobó una moratoria general. En Sunbury, también en Ohio, Amazon tenía en pausa un campus de 2.000 millones de dólares que ahora queda en el aire. En Janesville, Wisconsin, los residentes exigieron un voto público antes de aprobar cualquier proyecto de entre 450 millones y 8.000 millones de dólares. Donde hubo contestación, el consenso fue abrumador: 60%, 70% y hasta 80% de los votos. En Trenton, Ohio, la prohibición pasó con casi el 80%, según Inman.

¿Y esto cómo se aplica en tu negocio?

Dueños de negocio de Latinoamérica y España usan un agente de IA para ganar más y recuperar su tiempo. El Kit «tu mano derecha con IA» te muestra cómo en un video de 11 minutos, con una ficha para armar el tuyo. CAR está cerrada por ahora; al anotarte, te avisamos cuando abra.

👥 Quiero el Kit →

Ohio y Texas: los dos frentes que redefinen el mapa de la IA

Ohio fue el epicentro. Allí se votaron 21 de las 41 medidas del país, repartidas en 18 municipios, según Fortune. Al menos 19 pasaron, según el tracker Data Centers on the Ballot citado por Inman. El estado acumula más de 200 centros de datos operativos y ocupa el quinto puesto nacional en proyectos, con planes de inversión de hasta 40.000 millones de dólares en infraestructura de IA para 2030, según datos estatales recogidos por Inman.

No era terreno virgen: según el Ohio Capital Journal, los gobiernos locales ya habían adoptado más de 125 moratorias antes de las elecciones. La fórmula más común fue una enmienda ciudadana que limita las instalaciones a 25 megavatios, lo que en la práctica prohíbe los campus hyperscale. Nueve comunidades de Ohio votaron versiones de esa norma.

Texas es el otro golpe. Gina Hinojosa, demócrata, ganó la gobernación con una campaña explícita a favor de una moratoria y de un impuesto estatal a los proyectos de centros de datos. "Estos centros de datos hyperscale están teniendo impactos hyperscale en nuestras comunidades, y nos quedamos sin protección", dijo Hinojosa antes de la elección, según Mashable. El estado concentra alrededor del 27% de la potencia planificada en EEUU para el próximo año y cerca del 30% de la capacidad que entra en servicio en 2028. Alberga unos 300 centros operativos y 173 obras planificadas, según Mashable.

Por qué los votantes dicen no

El rechazo no es ideológico, es de proximidad. Una encuesta a pie de urna de NBC encontró que para el 23% de los votantes la IA y los centros de datos fueron un factor "crucial" en su decisión, y otro 33% lo calificó de "importante". Cuestionados específicamente por tener un centro de datos en su pueblo, el 76% se mostró en contra.

El dato que debería preocupar a la industria es otro: un sondeo del Pew Research Center de septiembre encontró que solo el 4% de los estadounidenses cree que los centros de datos tienen efectos positivos para su zona. Y el 38% vive a menos de cinco millas de uno operativo, según el mismo centro.

Las razones se repiten: ruido, consumo de agua, presión sobre la red eléctrica, pérdida de valor de las propiedades. En Hazle Township, Pensilvania, un pueblo de 10.000 habitantes, NorthPoint ofreció 10.000 dólares por domicilio y 165 millones para proyectos y becas a cambio de aceptar un complejo para Amazon. La comunidad lo rechazó y el proyecto sigue en los tribunales, según ABC. "En esta zona, el 90% de los vecinos son republicanos. Pero van a votar a quien sea que esté en contra del centro de datos", dijo un vecino a ese medio.

El dinero no compró el relato

La industria gastó fuerte y perdió igual. Solo en Ohio, Build American AI, una iniciativa vinculada a la súper PAC de Marc Andreessen y Ben Horowitz, se dejó más de 2,5 millones de dólares en anuncios de televisión. Plataformas ligadas a la industria cripto y a la IA invirtieron 250 millones de dólares en estas elecciones, según Citation Needed. Elon Musk gastó 474 millones, casi la mitad en publicidad política en Texas, según Mashable.

En las carreras más disputadas, el bando apoyado por la industria perdió nueve de cada doce. Sherrod Brown ganó el escaño de Ohio al senador Jon Husted después de gastar millones en anuncios que lo llamaban "la cara de los centros de datos en Ohio", según Time, citado por Inman. En Georgia, Keisha Lance Bottoms ganó con la promesa de pausar la construcción de centros de datos en todo el estado. En Michigan, Abdul El-Sayed ganó prometiendo que los centros de datos paguen su propia demanda energética.

El congresista demócrata por Texas Greg Casar lo describió así en Wired: "La revuelta contra los centros de datos fue uno de los temas principales de las elecciones de 2026, y en unos años lo veremos como el primer temblor de un terremoto mucho mayor".

El fenómeno no es solo estadounidense

En España, la oposición vecinal a los centros de datos también gana terreno. En Zaragoza, la plataforma Salvemos los Pinares de Venecia reunió a más de mil personas contra el proyecto de Microsoft junto a Puerto Venecia, según elDiario.es. El manifiesto lo dice sin matices: "No queremos que nuestros recursos, como el agua y la energía, sean devorados por empresas norteamericanas que han elegido Aragón como tecnocolonia". El argumento es el mismo que en Ohio: consumo de agua y energía, ruido, movimiento de tierras y empleo escaso.

¿Qué significa esto para tu startup?

Si construyes con IA, tu costo de cómputo acaba de incorporar una prima de riesgo político. Goldman Sachs estima que alrededor del 45% de la expansión de capacidad planificada en EEUU se verá afectada por la nueva legislación, según Mashable. Brad Gerstner calcula que unos 15 GW de los 43 GW previstos para el próximo año corren el riesgo de no construirse. Antes de las elecciones ya había 145 proyectos retrasados o cancelados, y la banca trata la oposición local como un riesgo de crédito.

Tres movimientos concretos:

  • Diversifica la geografía de tu cómputo. Si tu proveedor cloud concentra capacidad en Texas u Ohio, pregunta explícitamente por su exposición a moratorias municipales antes de firmar un compromiso de gasto a 12 o 24 meses.
  • Modela el escenario de precios altos. Con menos oferta disponible, la presión sobre el precio por GPU-hora sube. Corre tu unit economics con un escenario donde el costo de inferencia no baja al ritmo que asumiste en tu plan financiero.
  • Anticipa la regulación, no la sufras. El Partido Demócrata controla ahora ambas cámaras y al menos 130 candidatos hicieron campaña contra los centros de datos o contra las tecnológicas, según Semafor. Las ventajas fiscales y los permisos exprés que hicieron atractivos estos estados están en revisión: si tu margen depende de incentivos locales, es momento de auditar cuánto.

Y hay una lección de comunicación que aplica a cualquier startup: la industria de la IA pasó años vendiendo inevitabilidad —empleos destruidos, riesgos existenciales, sacrificio— sin una respuesta clara al "¿y yo qué gano?". Ben Thompson lo resumió en Stratechery: "La restricción final es política, y puede que sea la más imponente de todas. No solo es más difícil de resolver, sino que además interfiere en la solución de las demás".

Conclusión

El boom de la IA encontró su primer límite que no se compra con capital. Durante dos años la conversación fue sobre chips, energía y memoria; ahora es sobre permisos municipales y votos. Para un founder, la lectura práctica es simple: la infraestructura de cómputo dejó de ser un supuesto y pasó a ser una variable de riesgo que hay que gestionar, igual que el tipo de cambio o la regulación de datos. Quien la meta en la hoja de cálculo va a estar mejor parado que quien la ignore.

Fuentes

¿Y esto cómo se aplica en tu negocio?

Dueños de negocio de Latinoamérica y España usan un agente de IA para ganar más y recuperar su tiempo. El Kit «tu mano derecha con IA» te muestra cómo en un video de 11 minutos, con una ficha para armar el tuyo. CAR está cerrada por ahora; al anotarte, te avisamos cuando abra.

👥 Quiero el Kit →

Daily Shot: Tu ventaja táctica

Lo que pasó en las últimas 24 horas, resumido para que tú no tengas que filtrarlo.

Suscríbete para recibir cada mañana la curaduría definitiva del ecosistema startup e inversionista. Sin ruido ni rodeos, solo la información estratégica que necesitas para avanzar:

  • Venture Capital & Inversiones: Rondas, fondos y movimientos de capital.
  • IA & Tecnología: Tendencias, Web3 y herramientas de automatización.
  • Modelos de Negocio: Actualidad en SaaS, Fintech y Cripto.
  • Propósito: Erradicar el estancamiento informativo dándote claridad desde tu primer café.

📡 El Daily Shot Startupero

Noticias del ecosistema startup en 2 minutos. Gratis, todos los días.

Share to...