Por qué AMD habla de soberanía en América Latina
En una entrevista con Impacto TIC, Hiram Monroy, director comercial de AMD para Latinoamérica hispana, dejó clara la tesis de la compañía para la región: la IA que viene será híbrida y de código abierto, y esa combinación no es solo una decisión técnica, es una cuestión de soberanía. La frase que mejor resume su argumento: «si se deja de pagar la luz, el Internet o una plataforma de streaming, el servicio se corta», y con ciertos modelos de IA sucede algo parecido.
La conversación se publica el 9 de septiembre de 2026, en la antesala del 11° Congreso Latinoamericano IA, Tecnología y Negocios America Digital 2026, que arranca este 9 y 10 de septiembre en Santiago con más de 5.000 ejecutivos C-Level de 50+ países y un impacto económico estimado de US$500 millones para Chile, según el comunicado oficial del evento.
AMD lleva tiempo construyendo ese mensaje. En su Q1 del año fiscal 2026, la compañía reportó US$10.250 millones en ingresos y US$5.780 millones en Data Center, un salto interanual del 57% impulsado por CPUs EPYC y GPUs Instinct, según datos publicados por 247 Wall St. citando resultados de la propia empresa. La jugada estratégica apunta a posicionarse como segundo proveedor creíble en un mercado de aceleradores de IA que, según 247 Wall St., mueve más de US$200.000 millones al año.
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👥 Aplicarla en la comunidadEl giro de la «transformación digital» a la «IA agéntica»
Monroy recorre la evolución con una idea fuerza: la transformación digital y la IA no son fenómenos distintos, sino una misma búsqueda de crear valor a partir de datos. La primera ola empujó a muchas empresas a entrenar modelos propios, una ruta que hoy parece inviable para la mayoría. «Es un proceso muy caro que no forma parte del core business de muchas empresas», resumió.
Después llegó la IA generativa, con modelos como ChatGPT, Gemini o Claude operando en interacciones uno a uno. La fase siguiente, según Monroy, es la IA agéntica: agentes que se apoyan en esos modelos y los conectan con sistemas empresariales para automatizar procesos completos, siempre bajo supervisión humana. Su ejemplo es el soporte al cliente: en una misma llamada, el agente consulta el producto y agenda la orden de servicio.
La advertencia va más allá del plug and play. «Lo difícil está en resolver la seguridad y la gobernanza de los datos», apuntó Monroy, separando la promesa de marketing del coste real de adopción. En el debate europeo, voces como la de Laura Gil, Chief Data and Analytics Officer de Damm, resumieron esa misma tensión en una sesión de La Vanguardia con Accenture: «la soberanía no es tanto una cuestión geopolítica como una decisión estratégica sobre dónde se cede el control y dónde no».
Código abierto vs. lock-in: lo que AMD pone sobre la mesa
La oferta de AMD en este terreno tiene tres patas concretas:
- Interoperabilidad real con CUDA. Monroy insistió en que la plataforma ROCm permite migrar código desde la arquitectura de Nvidia y también a la inversa. «No es que cuando te migres a AMD estés ahí ya secuestrado, como si salieras de una jaula para entrar a otra. En este caso hay interoperabilidad», aseguró. The Motley Fool, en cobertura del 20 de agosto de 2026, describe a AMD en una posición intermedia entre Nvidia y Broadcom según el nuevo indicador de «AI system control share»: ya no vende solo GPUs sueltas, ofrece una plataforma capaz de definir despliegues completos, sobre todo cuando los compradores priorizan coste por token, capacidad de memoria y límites de potencia.
- Hugging Face como catálogo común. Monroy destacó que el repositorio reúne «más de un millón de modelos» para tareas que van del reconocimiento de imágenes a la síntesis de documentos. Reentrenar uno de esos modelos con datos propios cuesta menos que entrenar desde cero. Su declaración: «todos los modelos que están cargados en Hugging Face hoy corren en nuestras tecnologías sin hacerle ningún cambio».
- Modelo híbrido, no dogmático. La receta no es «todo abierto» ni «todo propietario». «No hay una cura para todos los males. Realmente depende de la naturaleza de la organización y del tipo de proceso que quiera automatizar», dijo Monroy. La tendencia es combinar nube pública + on-premise y mezclar modelos abiertos y cerrados según el caso.
El ángulo de soberanía va más allá de lo ideológico. En el mismo debate de La Vanguardia, Pedro Cantalejo, director de Infraestructuras y Plataformas Digitales de Banco Sabadell, lo llamó «soberanía por diseño»: incorporar desde el inicio de cualquier desarrollo la capacidad de operar en múltiples entornos.
La fuga de cerebros como problema de cómputo
Una de las piezas menos obvias de la estrategia es el AMD University Program, que ofrece cursos en línea y plataformas para prototipos, incluido AMD Cloud con créditos y horas de procesamiento para estudiantes e investigadores cuando su proyecto se frena por falta de cómputo.
El caso concreto que mencionó Monroy es el de la Universidad de Sonora (México), que adoptó procesadores EPYC y aceleradores Instinct para un clúster de HPC e IA. El efecto, según Monroy, va más allá de lo técnico: «les está ayudando a evitar esa fuga de cerebros», porque ya no necesitan migrar a otros países para acceder a poder de cómputo.
En el plano gubernamental, el equipo AMD AI Global Markets asesora a varios países en programas de IA soberana. Monroy mencionó la alianza con el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) y el laboratorio de supercómputo de Chile, y un convenio en México con la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) para transferir conocimiento a más de diez universidades y centros de investigación.
Eficiencia energética: el ángulo que AMD sí puede vender
El otro frente que Monroy abordó con datos propios es el consumo. Argumentó que la familia EPYC ronda la mitad del mercado mundial de servidores, frente al dominio casi absoluto que tuvo Intel años atrás, y que la consolidación permite romper una regla que parecía fija: «por primera vez rompimos un paradigma que decía: a mayor poder de cómputo, mayor consumo energético».
Su número: al actualizar servidores de cinco o más años, aseguró alcanzar razones de 7 a 8 a 1, es decir, la capacidad de ocho equipos antiguos concentrada en uno nuevo, con menos espacio y menor huella de carbono. Su ejemplo recurrente es el de un gran minorista global con tiendas que mantienen pequeños centros de datos para punto de venta y videovigilancia, donde consolidar permitió sostener la operación con menos energía.
El contexto macro ayuda a entender por qué esto importa. Según el Latin America Data Center Report Year-end 2025 de JLL, citado por America Digital, el inventario de centros de datos de colocación en la región creció 20% en un año, con la demanda concentrada en Brasil, México, Chile y Colombia. El consumo energético dejó de ser una nota al pie: ya es parte del business case de cualquier despliegue de IA.
¿Qué significa esto para tu startup?
La conversación AMD + Impacto TIC deja varias señales concretas para founders hispanohablantes:
- No entrenes tu propio modelo desde cero a menos que sea tu core business. Descargá un modelo open source de Hugging Face, reentrenalo con tus datos y desplegalo en ROCm o CUDA según convenga. La interoperabilidad ya no es ciencia ficción; el truco está en mantener tu pipeline agnóstico al proveedor desde el día uno.
- Diseñá pensando en soberanía por diseño, como recomienda Banco Sabadell. Si tu producto depende de un único modelo o proveedor de cómputo, documentá hoy mismo el coste de salir. Esa respuesta es lo que te separa de un prototipo de un negocio defendible ante un cliente enterprise o un gobierno.
- Aprovechá créditos académicos y sandboxes. El AMD University Program, los programas de NVIDIA, los hubs de CENIA en Chile o el programa de SECIHTI en México son puertas de entrada infrautilizadas. Si tu startup tiene componente técnico fuerte, una carta de admisión a un programa académico puede valer más que un crédito bancario.
Conclusión
AMD llegó a América Latina con un mensaje que también es una venta: en la nueva fase de la IA, quien controle la pila tecnológica completa controla los costes, la gobernanza y la agenda. Para los founders de la región, la pregunta ya no es si la IA será abierta o cerrada, sino cuánto de su stack queda en sus manos cuando cambien las reglas del juego.
Fuentes
- Impacto TIC: IA de código abierto y soberanía tecnológica en la región
- 247 Wall St: How AMD Captures Significant Market Share From Nvidia
- The Motley Fool: Broadcom vs. AMD vs. Nvidia
- La Vanguardia: La soberanía tecnológica entra en el debate empresarial
- Bolsamania / America Digital: IA, data centers y dinero digital
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