La deuda de los hyperscalers ya equivale al 68% de la emisión neta del Tesoro de EEUU
El boom de inteligencia artificial dejó de ser una historia solo de acciones. En 2026, los hyperscalers y Nvidia emitieron deuda corporativa a un ritmo que ya supera la mitad de lo que coloca el Tesoro estadounidense a 10 años. J.P. Morgan estima que el grupo emitió cerca de US$320.000 millones en deuda investment-grade de largo plazo hasta fines de agosto de 2026, lo que representa aproximadamente entre el 68% y el 70% de la emisión neta de bonos del Tesoro de EEUU en ese plazo. Hace dos años, esa proporción era inferior al 10%, según el análisis del estratega Michael Cembalest citado por Crypto Briefing.
Ese cambio reconfigura el precio del dinero en todo el mundo. Cuando emisores de alta calidad crediticia inundan el mercado con bonos, compiten directamente con el Tesoro por el mismo pool de capital. El Tesoro necesita pagar tasas más altas para colocar su deuda. La pregunta deja de ser técnica: para una startup, significa que el costo del capital —tanto deuda como equity— se vuelve estructuralmente más alto.
¿Por qué las tasas de los Treasuries suben si la inflación no se disparó?
El mercado de bonos de EEUU atraviesa un cambio de régimen. El broker local Quinto, citado por Cronista, señala que la tasa del Treasury a 10 años alcanzó 4,8%, el de 20 años 5,28% y el de 30 años 5,31%. La particularidad es que el movimiento no responde a un salto equivalente en inflación esperada: los breakevens subieron apenas 10 puntos básicos y explican solo 10% de la suba. El resto se concentró en las tasas reales.
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👥 Aplicarla en la comunidadEl rendimiento real del TIPS a 10 años llegó a 2,45%, mientras el de los títulos a 30 años se aproximó a 3%, su nivel más alto en 18 años. Lo que el mercado exige hoy es una prima mayor para prestar dinero a plazos largos, no una cobertura contra inflación. La tasa forward 10y10y —el rendimiento esperado para un bono a 10 años dentro de una década— pasó de 1,5% a comienzos de 2023 a casi 3,5% en 2026, según Quinto. Esa medición excluye inflación esperada y refleja una prima por duration estructuralmente más alta.
Citi coincide con el diagnóstico. Entre las causas menciona el boom de inversión en inteligencia artificial, la falta de consolidación fiscal visible, la incertidumbre sobre el sendero de la Fed bajo Kevin Warsh y la pérdida gradual de la "prima de seguridad" de los Treasuries.
El boom de la IA no compra solo chips: compra duration
La construcción de centros de datos, la compra de chips y la capacidad energética asociada demandan volúmenes crecientes de capital. Citi proyecta que la emisión de deuda corporativa estadounidense con grado de inversión llegará a US$1,85 billones durante 2026, liderada por el sector tecnológico. Los hyperscalers y SpaceX emitieron US$157.000 millones durante 2026, frente a US$93.300 millones en todo 2025 y apenas US$16.800 millones en 2024, según los datos reproducidos por Cronista.
El problema no es solo cuánto dinero puede absorber el mercado, sino cuánto riesgo de tasa está dispuesto a asumir. Un bono corporativo a 30 años consume capacidad de duration de manera similar a un Treasury del mismo plazo. J.P. Morgan, según Crypto Briefing, estima que los hyperscalers podrían absorber cómodamente US$1,5 billones adicionales sin que su apalancamiento supere el promedio del mercado. Mientras tanto, el sector ya representa cerca de 5% del índice de bonos investment-grade de EEUU, el doble que hace dos años.
La IA ocupa así un papel doble: su financiamiento presiona actualmente sobre las tasas, pero el eventual aumento de productividad representa una de las principales esperanzas de los gobiernos para mejorar el crecimiento y estabilizar sus deudas.
Japón deja de financiar al mundo y se reduce la base de compradores
Mientras aumenta la cantidad de deuda disponible, también se reduce la base de compradores tradicionales. La Fed disminuyó sus tenencias mediante el ajuste cuantitativo y los organismos oficiales extranjeros dejaron de acumular Treasuries al ritmo de la década pasada. Quinto identifica a Japón como el principal foco de atención.
Con el bono soberano japonés a 30 años cerca de 4% y el título a 10 años en máximos de tres décadas, las aseguradoras, los fondos de pensión y los bancos regionales encuentran rendimientos suficientes dentro de su propio país. Durante aproximadamente dos décadas, el bajo costo del dinero japonés impulsó el carry trade y ayudó a financiar la compra de Treasuries, bonos franceses y deuda australiana. Ahora, esos inversores tienen menos incentivos para salir al exterior y asumir riesgo cambiario.
Para Quinto, el desarme de esas posiciones puede convertirse en una venta estructural y sostenida de deuda internacional por parte de uno de sus compradores más relevantes. El principal peligro no sería una cesación de pagos de los países desarrollados, sino un episodio de iliquidez y desapalancamiento.
¿Qué pasa con los emergentes y por qué Argentina queda más expuesta?
La presión global no provocó hasta ahora una liquidación generalizada de los activos emergentes. Citi señala que sus bonos resistieron mejor que la deuda de los mercados desarrollados y conservaron entradas de capital hasta agosto, tanto en moneda local como extranjera. El banco atribuye esa resistencia a que muchos países llegan con mejores posiciones externas, tasas reales elevadas y mayor participación del financiamiento en moneda local.
Sin embargo, el efecto sobre los emergentes puede ser altamente no lineal. El escenario más adverso se produciría si el aumento de la prima por plazo coincidiera con una apreciación del dólar y nuevas presiones inflacionarias. Citi evalúa la fortaleza de los países a través de tres canales: posición externa y reservas, situación fiscal y costo de los intereses, y capacidad para absorber nuevos shocks inflacionarios.
Argentina muestra las dos caras del nuevo escenario. Morgan Stanley mantiene una visión favorable sobre sus bonos soberanos y recomienda aumentar exposición al Global 2041, al que asigna la mejor relación entre riesgo y retorno dentro de sus proyecciones. El banco espera que la actividad se recupere durante el segundo semestre de 2026, con una inflación mensual acercándose a 1,5%, una mejora del crédito y la entrada en ejecución de proyectos de inversión.
Pero los mismos rendimientos que vuelven atractivos los títulos para los inversores complican al Gobierno. Morgan Stanley esperaba inicialmente que Argentina regresara al mercado internacional en septiembre. Esa posibilidad ahora parece menos probable: los bonos argentinos ofrecen rendimientos cercanos a 10%, y el banco había supuesto que el Gobierno solo avanzaría con una emisión si conseguía una tasa inferior a 9%, según Cronista.
Para 2027, las necesidades de financiamiento en dólares de Argentina subirían hasta US$24.900 millones. Morgan Stanley clasifica US$13.400 millones —cerca de 54% del total— como fuentes "más inciertas", dependientes de emisiones locales, compras de dólares al BCRA, privatizaciones y otras operaciones. Una mejora de las variables locales puede no ser suficiente para reabrir el mercado internacional: si las tasas reales globales permanecen elevadas, Argentina necesitará una reducción todavía mayor del riesgo país para conseguir financiamiento por debajo de 9%.
Qué significa esto para tu startup
El nuevo régimen de tasas no es un problema solo de gobiernos. Para una startup con exposición a deuda, a una ronda de inversión o simplemente con necesidades de capital de trabajo en dólares, el efecto se traduce en decisiones concretas:
- Recalibra tu costo de capital. Si tu plan financiero asumía tasas de fondeo —deuda o venture debt— un 30-40% más bajas que las actuales, tu burn rate real va a ser mayor. Modela escenarios con tasas de referencia más altas y con menor disponibilidad de deuda corporativa para el tramo largo. Una ronda de deuda que era viable a 7% puede dejar de serlo a 9-10% sin una mejora proporcional en tus métricas.
- Cierra ventanas de fondeo temprano, no tarde. Si tu plan depende de levantar capital de deuda o emitir un instrumento en los próximos 12 meses, la lectura de Citi y Quinto apunta a que la ventana puede cerrarse. Las tasas de los Tesoros a 10 años están en máximos de casi dos décadas y la oferta de deuda corporativa sigue creciendo. Esperar a "ver si bajan" puede costarte varios puntos porcentuales.
- Si operas en Latam, vigila el cóctel "dólar + duration". Citi advierte que el efecto de las tasas de EEUU sobre emergentes es altamente no lineal: se amplifica si hay apreciación del dólar y nuevas presiones inflacionarias. Si tu startup vende en pesos o reales pero tiene costos en dólares, el cóctel "duration alta + FX apretado" reduce tu runway efectivo sin que cambie tu revenue. Tener un plan de cobertura cambiaria o al menos una simulación de estrés ya no es opcional.
- Reformula tu tesis de "productividad de IA". El boom de IA presiona las tasas hoy, pero la promesa de productividad es lo que eventualmente ayudaría a los gobiernos a estabilizar sus deudas. Si tu startup vende herramientas de IA a empresas, tu propuesta de valor se fortalece si puedes demostrar que aumentas productividad en plazos cortos. Eso te separa de los emisores de deuda de IA que están capturando savings sin retorno claro todavía.
Fuentes
- Alerta por los bonos de EEUU: cómo el boom de la IA golpea a los emergentes y complica a Argentina
- Morgan Stanley recomienda comprar bonos argentinos y aprovechar la baja: cuál es su favorito y por qué
- JPMorgan warns hyperscalers' debt issuance strains Treasury yields
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