Una jugada estratégica que redefine el acceso a infraestructura de IA
La carrera por dominar la infraestructura crítica de inteligencia artificial acaba de dar un giro significativo. Brookfield Asset Management ha consolidado su apuesta en el sector mediante la fusión de su nueva unidad Radiant con la firma londinense Ori Industries, alcanzando una valoración inicial de 1.300 millones de dólares.
Esta operación no es un movimiento aislado. Se enmarca dentro de una estrategia mucho más ambiciosa: un fondo de infraestructuras de IA que podría alcanzar hasta 100 mil millones de dólares mediante cofinanciación. Para los founders que están desarrollando productos basados en IA, esto representa una noticia relevante: la democratización del acceso a capacidad de cómputo de alto rendimiento podría estar más cerca.
Qué ofrece Radiant y por qué debería importarte
El modelo de negocio de Radiant se centra en ofrecer acceso bajo demanda a chips de inteligencia artificial, combinando infraestructura física con software optimizado. Esta propuesta tiene dos objetivos claros: reducir costos operativos y mejorar el rendimiento de las cargas de trabajo de IA.
Para las startups tech, especialmente aquellas en etapas tempranas, el acceso a GPUs y TPUs de última generación ha sido históricamente uno de los mayores obstáculos. Los costos de infraestructura en la nube pueden consumir hasta el 40% del presupuesto operativo de una startup de IA. Si Radiant logra escalar su modelo, podríamos ver una reducción significativa en estas barreras de entrada.
El contexto: escasez de capacidad de cómputo
La demanda de capacidad de cómputo para entrenar modelos de IA avanzados ha superado ampliamente la oferta disponible. Google, Microsoft, Meta y otros gigantes tecnológicos están compitiendo ferozmente por asegurar acceso prioritario a chips avanzados, principalmente los de NVIDIA.
Esta escasez ha generado tiempos de espera de meses para acceder a clusters de GPUs y ha disparado los precios en el mercado secundario. La entrada de actores como Brookfield, con su músculo financiero y experiencia en infraestructura crítica, podría ayudar a estabilizar el mercado.
La expansión de centros de datos en Reino Unido
Parte de la estrategia de Radiant incluye el desarrollo acelerado de centros de datos especializados en IA en el Reino Unido. Esta ubicación geográfica no es casual: el gobierno británico ha estado promoviendo activamente inversiones en infraestructura digital y ofrece incentivos fiscales atractivos para proyectos de esta naturaleza.
El Reino Unido se está posicionando como un hub europeo para infraestructura de IA, compitiendo directamente con Irlanda y los Países Bajos. Para founders europeos o latinoamericanos que buscan expandirse al mercado europeo, tener acceso a infraestructura competitiva en esta región puede ser un diferenciador importante.
Implicaciones para el ecosistema startup
Esta operación tiene varias lecturas para quienes estamos construyendo startups tech:
Primero, confirma que la infraestructura de IA es una categoría de inversión de primer nivel. Si Brookfield está comprometiendo decenas de miles de millones, es porque anticipa retornos significativos. Esto valida la tesis de que la IA no es una moda pasajera, sino una transformación estructural de la economía.
Segundo, la competencia en el nivel de infraestructura podría traducirse en mejores condiciones para los consumidores finales. Un mercado más competitivo de proveedores de cómputo podría reducir los márgenes excesivos que actualmente cobran los grandes proveedores de nube.
Tercero, abre oportunidades de colaboración. Empresas como Radiant necesitarán socios tecnológicos para optimizar sus stacks de software, desarrollar herramientas de orquestación y crear experiencias de usuario superiores. Para startups especializadas en DevOps, MLOps o FinOps para IA, esto representa un mercado emergente.
El rol de Brookfield: más que capital
Brookfield Asset Management no es un inversor tecnológico tradicional. Es uno de los gestores de activos alternativos más grandes del mundo, con experiencia probada en infraestructura crítica: energía, telecomunicaciones, transporte. Su entrada en infraestructura de IA trae una perspectiva de largo plazo y capacidad de ejecución a escala industrial.
El fondo de 100 mil millones de dólares mencionado funcionaría mediante cofinanciación, lo que significa que Brookfield aportaría una parte y atraería capital adicional de inversores institucionales (fondos de pensiones, fondos soberanos, family offices). Este modelo ha sido exitoso en otros sectores de infraestructura y permite desplegar capital de manera más agresiva.
Consideraciones para founders que construyen con IA
Si estás desarrollando una startup que depende de modelos de lenguaje grandes, visión por computadora o cualquier carga de trabajo intensiva en cómputo, aquí hay algunas consideraciones prácticas:
Diversifica tus proveedores: No dependas exclusivamente de AWS, Google Cloud o Azure. Mantente atento a nuevos entrantes como Radiant que podrían ofrecer mejores condiciones económicas o acceso prioritario a hardware especializado.
Negocia compromisos a largo plazo: Si tu startup tiene tracción y un roadmap claro de crecimiento, los proveedores de infraestructura podrían estar dispuestos a negociar contratos plurianuales con descuentos significativos a cambio de compromiso de volumen.
Optimiza antes de escalar: Antes de buscar más capacidad, asegúrate de que estás utilizando eficientemente la que ya tienes. Inversiones en optimización de modelos (cuantización, pruning, destilación) pueden reducir tus necesidades de cómputo en 50-70%.
Considera edge computing: No todo necesita ejecutarse en la nube. Para ciertos casos de uso, desplegar inferencia en el edge puede ser más económico y ofrecer mejor latencia.
Conclusión
La fusión de Radiant y Ori Industries, respaldada por el enorme músculo financiero de Brookfield, es una señal clara de que la infraestructura de IA está madurando como sector. Para los founders, esto debería traducirse en mejores opciones, precios más competitivos y mayor disponibilidad de recursos de cómputo en los próximos 12-24 meses.
La democratización del acceso a infraestructura de IA no sucederá de la noche a la mañana, pero movimientos como este nos acercan a ese objetivo. Mientras tanto, optimizar lo que ya tenemos y mantener flexibilidad en nuestra arquitectura sigue siendo la mejor estrategia.
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