Chile obtuvo 71,4 puntos en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2026 y se mantuvo por cuarto año consecutivo como el país mejor evaluado de América Latina y el Caribe. La otra cara del resultado es una cifra incómoda: apenas el 13,5% de las empresas chilenas utiliza inteligencia artificial. Liderar una tabla regional y aprovechar la tecnología en la operación diaria son dos cosas distintas, y esa distancia es la que le importa a quien tiene que decidir dónde va su próximo presupuesto tecnológico.
El informe lo presentaron el martes el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). Evalúa a 20 países mediante 126 subindicadores que cubren infraestructura, investigación, formación de especialistas, uso de la tecnología y políticas públicas. La cuarta edición se elaboró con financiamiento de la Unión Europea a través de la estrategia Global Gateway, según reportó Cooperativa Ciencia.
El podio lo completan Brasil (68,4) y Uruguay (67,0). Más atrás aparecen Colombia (56,8), Costa Rica (56,0) y Argentina (55,6), en la categoría de economías adoptantes, de acuerdo con la tabla difundida por América Económica. Los tres líderes tienen mercados y estructuras productivas muy distintos, algo que el propio informe lee como señal de que no existe un único camino para construir capacidades en IA.
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El hallazgo más incómodo del ILIA 2026 no está en el ranking sino en la brecha entre capacidades científicas y uso real. En Chile la adopción de IA en el sector productivo privado llega al 13,5%. En América Latina y el Caribe solo el 27,6% de las grandes empresas la utiliza; la cifra cae al 12,8% entre las medianas y a un 6,8% entre las pequeñas.
La comparación internacional es todavía más dura. El ILIA incorporó por primera vez a cinco países fuera de la región —Alemania, España, Estonia, Portugal y Singapur— y allí el uso de IA alcanza, en promedio, al 66% de las grandes empresas, al 41% de las medianas y al 24% de las pequeñas. En otras palabras: la pyme latinoamericana que no usa IA no está sola, pero su par europea sí la usa el triple de veces.
Para el director de CENIA, Álvaro Soto, el desafío es de largo plazo: hay que preparar a las nuevas generaciones para una sociedad donde la IA estará en hospitales, colegios y hogares. José Manuel Salazar, secretario ejecutivo de la CEPAL, agregó que no basta con acceder a la tecnología: su incorporación debe responder a las necesidades de desarrollo de cada país para que no se profundicen las desigualdades.
La paradoja del cómputo: Chile investiga mucho y procesa poco
Chile registra la mayor producción científica en IA de la región, con 41,9 publicaciones por millón de habitantes, según el informe. En investigación, desarrollo y adopción alcanzó 73,7 puntos, por encima de Uruguay (65,1) y Brasil (63,9), y en disponibilidad y gestión de datos llegó a 77,6 puntos, según el detalle publicado por Nuevo Poder.
El problema aparece en la infraestructura. Chile concentra apenas el 2,1% de las unidades de procesamiento gráfico (GPU) de la región, mientras Brasil reúne el 87,7%. Medida como capacidad efectiva de procesamiento, Brasil concentra cerca del 92% del total latinoamericano, seguido por Ecuador (3,2%) y Chile (2,2%).
La distancia con los países de referencia es aún mayor: Alemania, España, Estonia, Portugal y Singapur disponen, en promedio, de 29 veces más GPU por millón de habitantes que América Latina, según Cooperativa Ciencia. A eso se suma que la inversión chilena en investigación y desarrollo equivale al 0,39% del PIB, frente al 1,19% de Brasil, y que la estrategia nacional de IA del país todavía no tiene un presupuesto de implementación definido.
Pablo Barceló, investigador principal de CENIA, planteó la lectura estratégica: las capacidades están distribuidas y el partido se juega en equipo, compartiendo energías renovables, cómputo, talento y datos. Para una startup que depende de GPU alquiladas, esa recomendación no es retórica: es una advertencia sobre el costo y la disponibilidad del insumo.
¿Qué dicen otros índices sobre la adopción de IA en la región?
Hay una tensión interesante entre mediciones. El informe State of AI in Latin America de Hi Ventures, recogido por El Español, encontró que el 71% de las corporaciones consultadas ya adoptó IA en algún equipo o función, que otro 23% la usa solo para productividad individual y que apenas el 5% no la exploró. Ese mismo índice de preparación coloca a Chile primero, con 72,5 puntos, seguido de Argentina (71) y Brasil (70,2).
¿Cómo se explica la diferencia con el 13,5% del ILIA? Por definición y por muestra. El ILIA mide adopción formalizada en el conjunto del tejido productivo, con un peso fuerte de empresas pequeñas y medianas; el estudio de Hi Ventures se concentra en compañías digitalizadas y en startups, donde la penetración es estructuralmente mayor: el 99% de las startups relevadas usa IA al menos internamente y el 78% la incorporó a su producto principal.
La conclusión práctica es que el promedio regional esconde dos realidades. Si vendes a una corporación o a una startup digital, ya compites en un mercado con IA incorporada. Si vendes a la pyme tradicional, el 6,8% de adopción regional es, al mismo tiempo, el tamaño del problema y del mercado disponible.
Formación, talento y regulación: las dos apuestas de largo plazo
En educación el avance es concreto: 11 de los 20 países analizados ya incorporan contenidos de IA en sus programas escolares, frente a solo dos que lo hacían en 2024. Todos ofrecen programas de magíster vinculados a la tecnología y 14 cuentan con doctorados. Chile tiene 14 programas doctorales en IA, aunque por debajo de los 25 de Brasil y los 21 de México, según Nuevo Poder.
El punto débil es el talento: ningún país latinoamericano alcanza un desempeño considerado alto en esa dimensión. Y la regulación avanza más rápido que las capacidades. El 85% de los países de la región ya tiene una estrategia nacional de IA vigente o en elaboración, pero solo Brasil y Colombia le asignan un presupuesto específico. Chile contempla financiamiento en su estrategia, sin precisar montos, y el Gobierno prepara modificaciones al proyecto de ley marco de IA para ingresar al Congreso en las próximas semanas.
Ese proyecto viene de atrás: según el análisis del estudio jurídico Alessandri publicado en Latin Counsel, la iniciativa se presentó en mayo de 2024 (Boletín N°16821-19) y sigue el enfoque de riesgos del AI Act europeo, con categorías que van de riesgo inaceptable a riesgo limitado y multas de hasta 20.000 UTM. Traducción para un founder: si tu producto usa IA para reclutamiento, scoring crediticio o decisiones sobre personas, conviene revisar desde ahora en qué categoría caería.
Qué significa esto para tu startup
- Empaqueta la IA para la pyme, no para el que ya la usa. El 6,8% de adopción en pequeñas empresas de la región es la señal más clara de dónde está el espacio sin ocupar. Herramientas de automatización, análisis y atención al cliente con onboarding simple y precio predecible tienen un mercado mucho más grande que las soluciones enterprise.
- Resuelve el cuello de botella del cómputo antes de que te lo resuelva el mercado. Con Chile concentrando el 2,1% de las GPU regionales, cualquier roadmap que dependa de entrenamiento propio debe contemplar alternativas de nube y acuerdos regionales de infraestructura compartida, tal como proponen CENIA y la CEPAL.
- Prepara la gobernanza de datos ahora. La discusión regulatoria del proyecto de ley marco avanza y el 78% de las corporaciones relevadas por Hi Ventures ya declara tener o estar construyendo un marco formal de IA. Tener documentado qué datos usas, con qué proveedor y cómo auditas las respuestas se está volviendo un requisito comercial, no un diferencial.
- Convierte la brecha de talento en ventaja. Si en tu ciudad escasean los perfiles técnicos en IA, la formación interna y los esquemas de aprendizaje asistido por IA son más baratos que competir por el mismo puñado de especialistas que se disputan todas las empresas del país.
Conclusión
Chile vuelve a ganar el ranking regional y sigue teniendo un problema de adopción que ningún primer lugar resuelve solo. El ILIA 2026 deja tres números que resumen el momento: 71,4 puntos de madurez, 13,5% de adopción empresarial y 2,1% de las GPU de la región. Los tres describen a América Latina entera, no solo a Chile: capacidad científica suficiente, infraestructura escasa y un mercado enorme de empresas que todavía no usan IA.
Para un emprendedor, eso es una invitación bastante poco ambigua. El liderazgo en rankings se discute en foros y ministerios; la adopción se gana empresa por empresa, con un producto que le ahorre tiempo real a alguien que hoy hace todo a mano.
Fuentes
- Chile lidera en inteligencia artificial en América Latina, pero su adopción empresarial sigue siendo baja
- Chile lidera por cuarto año consecutivo el desarrollo de Inteligencia Artificial en Latinoamérica - Cooperativa Ciencia
- Chile lidera por cuarto año índice de A.Latina en IA: brechas en inversión y tecnología - Nuevo Poder
- Chile lidera la inteligencia artificial en América Latina - América Económica
- La inteligencia artificial despierta en América Latina: el 71% de empresas ya la adoptan - El Español
- Proyecto de ley que regula la inteligencia artificial ingresó al Congreso - Latin Counsel
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