Disney pone US$20 millones sobre la mesa en la quiebra de Character.AI
Disney ofreció US$20 millones por una licencia no exclusiva y perpetua de parte de la propiedad intelectual de Character Technologies, la empresa detrás de Character.AI, que se declaró en quiebra esta semana. Para cualquier founder, el dato relevante no es el monto: es que una compañía que hace poco más de un año amenazaba con demandar a esta misma startup ahora sea la primera postora en su subasta. Eso es lo que pasa cuando el talento y la tecnología terminan valiendo más que el pleito.
Character.AI presentó una solicitud de Capítulo 11 ante la Corte de Bancarrota de Estados Unidos para el Distrito de Delaware, con el objetivo de vender "la totalidad o sustancialmente la totalidad" de sus activos bajo supervisión judicial, según reportó Gizmodo. La empresa estimó sus activos y sus pasivos en un rango de US$50 millones a US$100 millones, y espera cerrar el proceso a fines de noviembre o principios de diciembre.
¿Qué es un "stalking horse" y por qué define esta subasta?
Disney Worldwide Services, subsidiaria del gigante del entretenimiento, firmó como "stalking horse" antes de la presentación. En una subasta de bancarrota, el stalking horse es el postor inicial que fija el piso: cualquier otra oferta tiene que superarlo. Disney tiene además derecho a igualar una oferta mejor, según The Hollywood Reporter.
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👥 Probar 7 díasEl detalle clave para entender el negocio: Disney no está comprando la empresa. Está comprando una licencia no exclusiva y perpetua de cierta propiedad intelectual y de ciertos reclamos legales. "No exclusiva" significa que Disney puede usar esa tecnología para siempre, pero quien gane la subasta también. Es una apuesta relativamente barata por tecnología ya probada, sin asumir el pasivo completo.
Y el pasivo no es menor. El mayor acreedor de Character.AI es Google, a quien la compañía le debía más de US$4 millones, según el expediente judicial que revisó The Hollywood Reporter.
De la carta de cese y desista a comprar los activos
El giro es difícil de exagerar. En septiembre de 2025, Disney envió a Character Technologies una carta de cese y desista acusándola de usar sus personajes "de una manera que podría dañar su marca a largo plazo", según Axios. La carta, citada por Ars Technica, era explícita: los chatbots "son conocidos, en algunos casos, por ser sexualmente explotadores y de otro modo dañinos y peligrosos para los niños".
El episodio terminó con Character.AI eliminando todos los personajes de Disney de su plataforma. Un año después, Disney contrató al ex CEO de Character.AI, Karandeep Anand, como su primer director de tecnología (CTO) de su historia, reportó Deadline. Según TechCrunch, Anand fue elegido por el nuevo CEO de Disney, Josh D'Amaro, y varios empleados técnicos de la startup lo acompañaron.
Ese movimiento explica la oferta actual: los ex empleados de Character.AI aportarían "servicios de transición" para mantener la plataforma operativa durante el proceso de venta, según el comunicado citado por The Hollywood Reporter.
¿Por qué Disney quiere esta tecnología?
Después de que su sociedad con OpenAI —que permitía crear videos con personajes de Disney usando Sora— se deshiciera tras el cierre abrupto de esa herramienta, Disney quedó buscando otra vía para "entrar en el juego de la IA y lucrar con su auge", según Deadline. The Information reportó que OpenAI planea revivir Sora sin Disney.
Para un gigante de medios, comprar tecnología de chatbot ya validada por su propia fanbase es más rápido que construirla desde cero. Character.AI llegó a tener millones de usuarios creando y conversando con personajes, y ese comportamiento es exactamente lo que Disney quiere replicar dentro de sus propias plataformas.
El contexto de mercado acompaña. Grand View Research estima el mercado global de compañeros de IA (AI companions) en US$48.000 millones para 2026, con proyección de US$318.000 millones en 2033 y una tasa de crecimiento anual compuesta del 31% entre 2026 y 2033. Es una categoría que sigue atrayendo capital incluso cuando algunos de sus protagonistas quiebran.
El otro lado de la historia: el costo legal y reputacional
Character.AI no llegó a la quiebra solo por competencia. La compañía enfrentó una ola de demandas de familias que alegaron daño psicológico a menores. Una demanda en Florida sostuvo que la app contribuyó al suicidio de un adolescente de 14 años; otra en Texas alegó que los chatbots animaron a un joven de 17 años a autolesionarse. Character.AI y Google acordaron resolver varios de esos litigios, según Gizmodo.
En octubre de 2025 la empresa anunció verificaciones de edad y prohibió los chats abiertos para menores de 18 años. Y en septiembre de 2025 la Comisión Federal de Comercio (FTC) de Estados Unidos le ordenó explicar cómo protege a los menores, junto a otras seis empresas tecnológicas, según Yahoo Finance. Una demanda del estado de Pensilvania sigue abierta, reportó WDWNT.
¿Qué significa esto para tu startup?
Tres lecciones concretas que puedes aplicar esta semana.
1. La propiedad intelectual se puede licenciar aunque la empresa quiebre. Disney no necesita comprar Character.AI para acceder a su tecnología: le basta una licencia no exclusiva. Si tu startup tiene activos de IA valiosos, estructurar licenciamientos separados del resto del negocio te da opciones incluso en un escenario de estrés financiero. Es la diferencia entre vender la empresa entera y vender solo el derecho de uso.
2. El talento se mueve antes que los activos. Disney contrató al CEO y a parte del equipo técnico meses antes de ofertar por la tecnología. En el ecosistema tech, el "acqui-hire" —comprar el equipo sin comprar la compañía— es hoy una ruta habitual, como mostró el acuerdo de Google con Character.AI en agosto de 2024, valorado en unos US$2.700 millones, según Yahoo Finance. Si estás construyendo un equipo técnico fuerte, ese es tu activo más líquido y el que conviene documentar y proteger contractualmente.
3. La seguridad de menores ya no es opcional. La categoría de chatbots con personajes creció rápido y la regulación la alcanzó. Si tu producto conversa con usuarios jóvenes, define políticas de edad, límites de conversación y mecanismos de reporte antes de que un regulador te los pida. El costo de hacerlo tarde no es solo legal: es reputacional, y en este caso le costó a Character.AI su independencia.
Para founders en LATAM y España que construyen con IA, la señal es clara: el capital sigue entrando a la categoría, pero la ventana para crecer sin gobernanza se cerró. La subasta de Character.AI se resolverá a fines de noviembre o principios de diciembre, y si nadie presenta una oferta que mantenga el servicio en pie, la plataforma podría cerrarse.
Fuentes
- Ars Technica: Disney offers $20M for Character.AI's scandal-plagued chatbot tech (fuente original)
- Gizmodo: Character.AI Files for Bankruptcy Weeks After Disney Hired Its Former CEO
- Yahoo Finance: Character.AI Files for Bankruptcy as Disney Bids $20 Million
- The Hollywood Reporter: Disney Circles Character.ai as Chatbot Company Files For Chapter 11 Bankruptcy
- TechCrunch: Disney's first CTO led an AI startup it once accused of copying its characters
- WDWNT: Disney Bids $20 Million for AI Company Accused of Having 'Inappropriate Conversations' With Children
- Grand View Research: AI Companion Market Size & Research Report, 2026-2033
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