Elewit, de Red Eléctrica, filtra startups de IA real

El 40% de las startups «de IA» apenas usa IA

El 40% de las startups europeas que se presentan como compañías de inteligencia artificial tiene una capacidad de IA mínima o nula, según un análisis de MMC Ventures sobre 2.830 empresas emergentes recogido por El Español. La cifra explica por qué Blanca Sastre, asociada de inversiones de Elewit, la plataforma de innovación vinculada a Red Eléctrica, pidió en el Valencia Digital Summit (VDS) aprender a separar el grano de la paja antes de firmar un cheque.

«Hay que también aprender a filtrar un poco porque al parecer ahora todas las startups son de inteligencia artificial», señaló la directiva durante el evento.

Para un founder, la lectura es doble. Primero: etiquetar el producto como «potenciado por IA» ya no abre puertas por sí solo. Segundo: si tu tecnología resuelve un problema concreto de un cliente corporativo, tienes un argumento más sólido que cualquier claim tecnológico.

Leíste lo que hace la IA. ¿Y en tu negocio?

En CAR, dueños de empresa arman en 7 días su primer sistema funcionando: que ningún cliente se les escape, o que el informe del lunes salga solo. Con otros emprendedores al lado.

👥 Probar 7 días

¿Qué distingue a una startup de inteligencia artificial real?

Sastre traza la línea entre dos tipos de compañías: las que desarrollan soluciones basadas en IA y las que utilizan modelos existentes para resolver problemas concretos. No se trata de descalificar a las segundas —buena parte del valor del sector está ahí—, sino de que el inversor sepa qué está comprando.

El problema es de verificación. Según el análisis publicado por El Español, tres fuerzas alimentan el fenómeno: la opacidad de la tecnología, que impide a un inversor no técnico comprobar las afirmaciones; el hype de los pitches; y un mercado que premia anunciar innovación más que innovar. El resultado es lo que la investigación de Nelly Elsayed, publicada el 10 de enero de 2026, llama «legitimidad digital falsa».

Los números del sector respaldan la cautela: entre el 72% y el 88% de las empresas globales declara usar IA en alguna función, pero solo el 5% o 6% puede acreditar un impacto real medible, según datos de McKinsey y BCG citados por El Español.

La estrategia de Elewit: de pre-seed a Serie A y un sandbox con Red Eléctrica

Elewit concentra su inversión en startups entre pre-seed y Serie A, con tecnologías que puedan aportar valor a las actividades del grupo. Sastre describe un doble objetivo: «Buscamos un retorno financiero, pero también por otro lado buscamos aportación de valor a negocio».

Ese segundo componente cambia las reglas para una startup. Elewit opera un sandbox que permite a las empresas desarrollar proyectos con Red Eléctrica sin afrontar todos los procedimientos habituales de contratación de una gran compañía. En la práctica, es una vía para validar comercialmente con un cliente corporativo sin pasar por un proceso de compra que puede durar meses.

Para una startup de España o LATAM que vende a utilities, industria o infraestructura, ese acceso suele valer más que el capital. El cuello de botella del sector lo confirma: según el informe Technology Trends Outlook 2026 de McKinsey, hay 2.500 GW de proyectos de generación bloqueados en colas de espera técnicas por falta de capacidad de red, y los plazos de entrega de transformadores superan los dos años en varios mercados. Las tecnologías que desatascan esa red tienen un comprador natural.

El «AI-washing» ya tiene damnificados

La advertencia de Sastre no es teórica. El caso más recordado es el de Builder.ai, la startup británica que llegó a estar valorada en 1.500 millones de dólares con Microsoft entre sus inversores y que prometía crear aplicaciones sin programar. En 2024, una investigación reveló que detrás de la plataforma «impulsada por IA» había cientos de ingenieros trabajando manualmente en India.

El regulador financiero estadounidense también movió ficha. En marzo de 2024, la SEC anunció sus primeras multas por AI-washing por un total de 400.000 dólares: 225.000 para Delphia y 175.000 para Global Predictions, ambas por exagerar capacidades que no existían. Y Amazon retiró su sistema Just Walk Out después de que se conociera que más de 1.000 empleados en India supervisaban en tiempo real las compras que el sistema supuestamente automatizaba.

En Europa, el AI Act añade presión regulatoria: obliga a informar al usuario cuando interactúa con un sistema de IA y a etiquetar el contenido generado, con sanciones de hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación global, y hasta 35 millones o el 7% en las infracciones más graves.

¿Qué significa esto para tu startup?

Tres movimientos concretos que puedes aplicar esta semana:

  • Documenta qué hace tu IA y qué no. Si usas modelos de terceros, dilo en el pitch. Un inversor que descubre por su cuenta que tu «motor propio» es una API externa no vuelve a la mesa. La transparencia sobre el stack se está convirtiendo en ventaja competitiva, no en debilidad.
  • Vende el problema, no la etiqueta. El argumento que funciona con un corporativo como Red Eléctrica no es «somos una startup de IA», sino «reducimos este coste o desbloqueamos esta capacidad». Elewit prioriza tecnologías que se integren con las operaciones del grupo.
  • Busca el sandbox antes que el cheque. Los programas de validación con clientes corporativos permiten llegar a una ronda con métricas de uso reales. Es la diferencia entre un piloto pagado y una demo bonita.

El otro aviso de Sastre: el criterio profesional

Sastre también se refirió al impacto de la automatización en el empleo, en especial para los jóvenes que empiezan su carrera. Aunque reconoce que numerosas tareas y puestos podrían verse afectados, su recomendación es reforzar el pensamiento crítico y la capacidad de evaluar los resultados de los sistemas inteligentes.

«Yo animaría a la gente joven a que siga teniendo y desarrollando ese punto más crítico y esa capacidad de razonar y de seguir evolucionando», afirmó.

Para un equipo fundador, eso se traduce en algo operativo: alguien tiene que poder auditar lo que produce el modelo. Delegar la decisión en la herramienta sin revisar el output es exactamente el error que el AI-washing intenta tapar.

Conclusión

El VDS 2026 —que reúne a más de 12.000 profesionales de más de 120 países, 3.000 startups y scaleups y 800 inversores que gestionan más de 300.000 millones de euros en activos, según Levante-EMV— es el escaparate donde ese filtro se pone a prueba: 25 finalistas compiten entre 1.560 candidaturas de 87 países.

La lectura para un founder es simple. El dinero sigue ahí, pero el escrutinio subió. Las startups que sobrevivan a la próxima ronda no serán las que mejor cuenten que usan IA, sino las que puedan demostrar qué cambia en el negocio del cliente cuando la usan.

Fuentes

¿te gustó o sirvió lo que leíste?, Por favor, comparte.

Leíste lo que hace la IA. ¿Y en tu negocio?

En CAR, dueños de empresa arman en 7 días su primer sistema funcionando: que ningún cliente se les escape, o que el informe del lunes salga solo. Con otros emprendedores al lado.

👥 Probar 7 días

Daily Shot: Tu ventaja táctica

Lo que pasó en las últimas 24 horas, resumido para que tú no tengas que filtrarlo.

Suscríbete para recibir cada mañana la curaduría definitiva del ecosistema startup e inversionista. Sin ruido ni rodeos, solo la información estratégica que necesitas para avanzar:

  • Venture Capital & Inversiones: Rondas, fondos y movimientos de capital.
  • IA & Tecnología: Tendencias, Web3 y herramientas de automatización.
  • Modelos de Negocio: Actualidad en SaaS, Fintech y Cripto.
  • Propósito: Erradicar el estancamiento informativo dándote claridad desde tu primer café.

📡 El Daily Shot Startupero

Noticias del ecosistema startup en 2 minutos. Gratis, todos los días.

Share to...