HarperCollins, S&S y Hachette usan IA en secreto

Tres de las cinco grandes editoriales de EE.UU. usan IA sin avisar

HarperCollins, Simon & Schuster y Hachette —tres de las cinco editoriales más grandes de Estados Unidos— incorporaron herramientas de inteligencia artificial generativa a su operación diaria sin divulgarlo públicamente ni pedir consentimiento a sus autores. Lo revela una investigación de Wired basada en entrevistas con más de dos docenas de trabajadores que pidieron el anonimato para no arriesgar su empleo.

El uso no es marginal. Según esos testimonios, los equipos emplean modelos como Claude y ChatGPT para redactar correos a agentes literarios, escribir textos de contratapa y materiales de marketing, diseñar portadas y producir videos publicitarios. En HarperCollins, además, se sumaron licencias de Jasper, una plataforma que promete ejecutar campañas de marketing de punta a punta.

Para un founder, el caso es un espejo incómodo. No porque las editoriales sean startups, sino porque el patrón —comprar licencias, empujar la adopción desde arriba y no contarle nada al equipo— es el mismo que se repite en cientos de empresas tecnológicas pequeñas. La diferencia es que aquí el conflicto ya explotó, y hay lecciones concretas en cómo lo hicieron mal.

Leíste lo que hace la IA. ¿Y en tu negocio?

En CAR, dueños de empresa arman en 7 días su primer sistema funcionando: que ningún cliente se les escape, o que el informe del lunes salga solo. Con otros emprendedores al lado.

👥 Probar 7 días

El doble discurso: demandan a la IA mientras la usan puertas adentro

El contraste es lo que vuelve la historia incómoda. Durante el último año, esas mismas editoriales demandaron a empresas de inteligencia artificial por infracción de derechos de autor y cancelaron contratos de libros sospechados de haberse escrito con asistencia de modelos de lenguaje, como la novela de terror Shy Girl de Hachette o el thriller Call Me, I'll Hide the Body de Macmillan.

Ese litigio no es un gesto aislado. Según CryptoBriefing, la demanda por derechos de autor de The New York Times contra OpenAI y Microsoft se presentó en diciembre de 2023 y, hacia septiembre de 2026, unas 160 publicaciones regionales se habían sumado al caso. El Departamento de Justicia de EE.UU. presentó un escrito apoyando la defensa de uso legítimo (fair use) de OpenAI.

El detalle que más incomoda a los editores es otro: según Wired, varios agentes literarios empezaron a sospechar a principios de año que algunos editores usaban IA para redactar cartas de rechazo a manuscritos. "Comparamos correos sobre distintos libros de los mismos editores, y todos tenían las mismas marcas clásicas de escritura con IA", contó uno de ellos. Empleados de las tres compañías dijeron creer que esas sospechas eran correctas.

Los "campeones de IA" y el costo de hacer negocios

En HarperCollins, los directivos compraron licencias de Claude a Anthropic y muy rápido se dieron cuenta de que no sabían cómo implementarlas, según un empleado actual. La respuesta fue designar a decenas de trabajadores —sin pedirles opinión— como "campeones de IA", con la tarea de encontrar nuevos usos en sesiones mensuales de lluvia de ideas.

Cuando algunos plantearon dudas legales, éticas y ambientales en una de esas reuniones, la persona a cargo las descartó calificándolas de "el costo de hacer negocios". "Fue una cachetada", dijo un empleado. Poco después se agregó una nota al portal interno que minimizaba el impacto ambiental de la IA.

El malestar tiene una base material. El salario promedio de un puesto inicial en editoriales de Nueva York era de US$47.583 en 2023, según los datos citados en el reportaje. Varios trabajadores vincularon su frustración con esa brecha frente al gasto en licencias de software que, según ellos, nadie había pedido.

En Simon & Schuster, propiedad del fondo KKR, la compañía organizó en mayo de 2024 un concurso interno con un premio de US$10.000 para quien propusiera el mejor uso de IA, y luego moderó el impulso después de que el personal se quejara en asambleas internas. La tensión se reavivó este mes cuando empleados juntaron firmas para una carta abierta dirigida al director ejecutivo Greg Greeley, en rechazo a una posible incorporación de Blueprint, un producto de la firma Skan AI que analiza flujos de trabajo y detecta tareas automatizables.

El 6 de octubre, Greeley respondió en un memo interno que la compañía no había tomado ninguna decisión sobre adoptar Blueprint ni otra herramienta similar de monitoreo. La plataforma de detección de texto generado por IA Pangram señaló que parte de ese mismo memo parecía escrito con IA.

Qué significa esto para tu startup

El caso de las editoriales no es una historia sobre libros. Es una historia sobre qué pasa cuando la adopción de IA se gestiona como un mandato de arriba hacia abajo y no como un cambio con el equipo adentro.

Hay tres señales de alarma que cualquier founder puede reconocer en su propia empresa:

  • La herramienta llega antes que el caso de uso. HarperCollins compró licencias de Claude y recién después buscó para qué usarlas. Comprar software y después improvisar el problema es la forma más rápida de quemar presupuesto y credibilidad interna.
  • La adopción se disfraza de voluntaria. Los "campeones de IA" fueron designados, no elegidos. Cuando el equipo percibe que la participación es obligatoria pero se presenta como opcional, la resistencia se vuelve silenciosa y mucho más difícil de gestionar.
  • Las dudas se responden con eslóganes. Descartar preocupaciones legítimas con un "es el costo de hacer negocios" no cierra el debate: lo traslada a los pasillos y a las cartas abiertas.

El caso de Simon & Schuster muestra el otro extremo: cuando el equipo se organizó y firmó una carta abierta, la dirección tuvo que salir a aclarar públicamente que no había decidido nada. La transparencia llegó tarde y por presión, no por diseño.

Cómo implementar IA sin que tu equipo se te revele

Primero, define la política antes de comprar la licencia. Los agentes literarios ya están incluyendo cláusulas en los contratos que prohíben pasar el material de sus autores por un modelo de lenguaje. En HarperCollins, el equipo legal directamente les dijo a los editores que no cargaran manuscritos completos en sistemas abiertos. Si tu startup maneja datos de clientes, propiedad intelectual o información sensible, esa conversación tiene que existir antes de que alguien pegue un documento en un chat.

Segundo, separa el uso operativo del uso creativo. La postura de Hachette es un buen punto de partida: la editorial dijo que apoya el uso de IA "para fines operativos, cuando ayudan a que los libros de sus autores lleguen a más lectores", pero que no respalda "usos creativos, incluida la comunicación con autores y socios". Traducido a una startup: automatiza lo repetitivo, pero no delegues en un modelo las conversaciones donde te juegas la relación.

Tercero, mide el impacto en las personas, no solo en el costo. Los empleados de las editoriales no se quejaron solo por ética. Se quejaron porque sus equipos se redujeron por despidos y su carga de trabajo se multiplicó. "Esqueletos de equipos por todos lados", describió un trabajador. Si automatizas para recortar plantilla y luego le pasas ese trabajo extra a quien queda, la IA se convierte en el símbolo del problema, no en la solución.

Cuarto, comunica lo que ya estás haciendo. El pedido más repetido entre los profesionales del sector fue simple: claridad sobre qué se usa y cuándo. Un documento interno de una página, con los casos de uso aprobados y los prohibidos, evita la mayoría de los conflictos que estas tres editoriales están viviendo ahora.

La lección de fondo la resume Dan Sinykin, autor de Big Fiction: las cúpulas de las grandes editoriales "siempre están buscando formas de maximizar el beneficio, y ahora están viendo qué pueden hacer sin que haya una revuelta". La pregunta para cualquier founder no es si la IA va a entrar a su empresa —ya entró—, sino si va a entrar con el equipo o a pesar de él.

Fuentes

Leíste lo que hace la IA. ¿Y en tu negocio?

En CAR, dueños de empresa arman en 7 días su primer sistema funcionando: que ningún cliente se les escape, o que el informe del lunes salga solo. Con otros emprendedores al lado.

👥 Probar 7 días

Daily Shot: Tu ventaja táctica

Lo que pasó en las últimas 24 horas, resumido para que tú no tengas que filtrarlo.

Suscríbete para recibir cada mañana la curaduría definitiva del ecosistema startup e inversionista. Sin ruido ni rodeos, solo la información estratégica que necesitas para avanzar:

  • Venture Capital & Inversiones: Rondas, fondos y movimientos de capital.
  • IA & Tecnología: Tendencias, Web3 y herramientas de automatización.
  • Modelos de Negocio: Actualidad en SaaS, Fintech y Cripto.
  • Propósito: Erradicar el estancamiento informativo dándote claridad desde tu primer café.

📡 El Daily Shot Startupero

Noticias del ecosistema startup en 2 minutos. Gratis, todos los días.

Share to...