Qué dijo el IFC en la reunión anual del FMI y el Banco Mundial
El vicepresidente para Europa, América Latina y el Caribe de la Corporación Financiera Internacional (IFC) —el brazo de inversión privada del Grupo Banco Mundial—, Alfonso García Mora, lo resumió en una frase que ordena el debate: «La totalidad va a ser inversión privada en el mundo de la IA». La declaración la dio a EFE desde Bangkok, donde participa en la reunión anual del FMI y el Banco Mundial.
El corolario es incómodo para la región. Si todo el capital de la inteligencia artificial va a venir de fondos, bancos y empresas, al sector público de América Latina le queda una tarea menos glamorosa pero habilitante: «desarrollar las condiciones de infraestructura básica, conectividad, energía y agua, para que se pueda hacer».
Traducido al día a día de un founder: sin luz estable, sin banda ancha decente y sin capacidad de cómputo, ninguna ronda sirve para entrenar o desplegar modelos en serio. La IA no es solo un problema de talento o de producto. Es, antes que nada, un problema de infraestructura.
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El FMI puso números sobre la mesa esta semana en el mismo encuentro. Según destacó el organismo, la IA no ha jugado hasta ahora un rol relevante en la economía de América Latina, aunque el sector representa casi un tercio del crecimiento del comercio mundial en el último trienio. Es decir: la región está fuera del flujo donde se concentra el dinamismo global.
En su informe de Perspectivas Económicas Mundiales, el FMI rebajó las proyecciones de crecimiento de América Latina y el Caribe al 2,3% para este año, una décima menos que lo previsto en julio, y al 2,5% para 2027.
El detalle país por país es todavía más duro, según el repaso que hicieron medios como Latin Times y MercoPress: Brasil crecería 2,2% este año y 1,9% en 2027; Argentina sufrió el recorte más fuerte de la región, de 3,5% a 2,1%; Chile se ajustó 1,8 puntos hasta apenas 0,6%; Bolivia es la única economía sudamericana que el FMI proyecta en contracción, con -3,0%. En el extremo opuesto quedaron Paraguay, con 4,5%, y Perú, cuyo pronóstico fue elevado a 3,0%.
El propio informe del FMI señala una desventaja estructural: la ola global de gasto en inteligencia artificial que impulsa el crecimiento en Norteamérica y partes de Asia genera pocos derrames económicos hacia América Latina. Ese es el diagnóstico que García Mora traduce en agenda de política pública.
La brecha de inversión: dónde está realmente el dinero de la IA
Para dimensionar la asimetría, conviene mirar el reparto global del capital. Según el AI Index de la Universidad de Stanford recogido por Europa Press, la inversión privada mundial en IA alcanzó los 344.700 millones de dólares en 2025: Estados Unidos absorbió 285.900 millones (el 83% del total) y el conjunto de Europa 20.920 millones, apenas el 6%.
América Latina ni siquiera aparece en ese podio. El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA 2025), elaborado por la CEPAL y el CENIA de Chile y difundido por El Español, estima que la inversión regional en IA representa solo el 1,28% de la inversión mundial en la tecnología.
El mismo índice muestra la concentración interna: Brasil acumula más del 90% de la capacidad de cómputo regional, mientras que más de la mitad de los países evaluados no cuenta aún con infraestructura de alto rendimiento. Y la investigación en IA se concentra en apenas cinco países: Brasil, México, Colombia, Chile y Argentina.
Hay, además, una grieta de talento que afecta directamente a quien busca contratar: según el ILIA, la alfabetización básica en IA duplica a la formación profesional y cuadruplica al talento especializado. «Sin especialización, la región tiene el riesgo de convertirse en un consumidor de IA con poca incidencia en su desarrollo», advierte el informe.
¿Qué es la «small IA» y por qué es la apuesta realista de la región?
García Mora propone un cambio de ambición: «La liga de América Latina es cómo beneficiarse de la ‘small IA’, es decir, cómo atraer la inteligencia artificial a cada uno de los sectores que pueden beneficiarse especialmente en un incremento de productividad».
No es una idea menor. Mientras el mundo discute modelos frontera de miles de millones de dólares, la oportunidad regional está en aplicar IA a problemas concretos: logística, agro, minería, energía, servicios financieros para pymes, salud pública. Sectores donde la ganancia de productividad no depende de tener el modelo más grande, sino del mejor caso de uso.
El propio vicepresidente del IFC señaló que los sectores más atractivos para la inversión son infraestructura y energía, por delante de agro y minería. Esta última resulta particularmente relevante en Perú, Chile, Bolivia y Argentina por sus reservas de cobre y litio. También mencionó la «seguridad energética» como uno de los temas centrales de las conversaciones recientes, en parte por el alza de los precios de los combustibles fósiles y los problemas de abastecimiento derivados de la guerra en Irán.
En esa línea, el FMI sitúa el precio promedio del petróleo en 95,74 dólares por barril en 2026, frente a 67,74 en 2025, según MercoPress. Costos de energía más altos golpean con más fuerza a las economías importadoras de la región.
El rol del IFC como puente de capital
García Mora describió la función del IFC como «puente» entre los proyectos públicos y las empresas privadas de países en desarrollo y los inversores extranjeros. Y puso una cifra: desde 2022, el capital privado movilizado por el Grupo Banco Mundial en países en desarrollo se multiplicó casi por cuatro, hasta llegar a los 112.000 millones de dólares, de los cuales alrededor de un tercio tiene como destino América Latina y el Caribe.
Su lectura del momento es optimista en cuanto al flujo: «Ningún país de América Latina se está quedando rezagado». Mencionó tanto a los mercados grandes —Argentina, Brasil, México— como a economías más pequeñas como Costa Rica o Guatemala.
Conviene, sin embargo, leer esa afirmación con el contexto completo. México, por ejemplo, crecería 1,5% en 2026 y 1,8% en 2027, según el FMI reportado por The Rio Times, con el comercio y la incertidumbre arancelaria como freno. El propio medio señala un dato llamativo para el ecosistema: México se ha convertido en un proveedor creciente de equipos de cómputo para centros de datos, un rubro que podría superar a las exportaciones de autos y autopartes.
¿Qué significa esto para tu startup?
El mensaje central es que la infraestructura llega antes que la oportunidad, y que ese desfase se puede aprovechar si se diseña con las restricciones reales sobre la mesa, no contra ellas.
- Alinea tu producto con la agenda pública de infraestructura. Si tu solución depende de cómputo intensivo, revisa dónde hay capacidad real y dónde no. El 90% de la capacidad regional concentrada en Brasil, según el ILIA, es también un mapa de decisión sobre dónde montar tu infraestructura o dónde elegir un proveedor de nube.
- Diseña para conectividad imperfecta. Si tu mercado está en ciudades secundarias o en operaciones rurales, un producto que funciona offline o con sincronización diferida tiene una ventaja competitiva estructural difícil de replicar por competidores globales que asumen banda ancha permanente.
- Mira el blended finance como fuente de capital. El rol del IFC como puente entre proyectos y capital extranjero abre una puerta concreta: proyectos de energía, agua, conectividad y aplicaciones de IA en sectores productivos pueden estructurarse con financiamiento mixto público-privado, no solo con venture capital.
- Ve a la productividad antes de ir al modelo. La tesis de la «small IA» es una guía práctica: elige un sector con procesos manuales costosos, mide el ahorro y véndelo como resultado, no como tecnología.
Conclusión
La tesis del IFC y del FMI converge en un punto: Latinoamérica no va a competir por construir los modelos de frontera, y probablemente no deba intentarlo. Su pelea es por usar IA donde genera productividad medible, con la condición de que el sector público resuelva primero lo básico: energía, conectividad y agua.
Para un founder, eso significa que el timing importa menos que la ubicación estratégica. Los proyectos que se posicionen ahora en energía, infraestructura y aplicaciones sectoriales con retorno claro estarán en el lugar correcto cuando el capital privado —ese que, según el IFC, mueve la totalidad de la inversión en IA— empiece a fluir con más fuerza hacia la región.
Fuentes
- Forbes México: El sector público de Latinoamérica tiene que crear los pilares para beneficiarse de la IA: BM (fuente original)
- ABC Paraguay: BM advierte sobre los pilares de infraestructura para la IA
- Europa Press: Europa capta el 6% de la inversión privada mundial en IA frente al 83% que acapara Estados Unidos
- El Español: Las claves del desarrollo de la inteligencia artificial en Latinoamérica
- Latin Times: IMF Cuts Latin America Growth to 2.3%
- MercoPress: IMF trims Latin America’s outlook to 2.3%
- The Rio Times: IMF Trims Mexico Growth Forecast for Next Year to 1.8%
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