Intel compra Classiq: la mayor adquisición cuántica hasta hoy
Intel firmó un acuerdo definitivo para adquirir Classiq, la startup israelí de software de computación cuántica, en una operación que Calcalist valuó en US$2.300 millones en efectivo y acciones. El anuncio se hizo el 26 de octubre y, si se concreta, sería la mayor adquisición de una empresa de computación cuántica registrada hasta la fecha, según Ynetnews.
Para dimensionarlo: Google acordó comprar Wiz por US$32.000 millones y Palo Alto Networks adquirió CyberArk por US$25.000 millones. Frente a esos exits de ciberseguridad, la apuesta cuántica de Intel es de otra escala, pero apunta a un mercado que, según McKinsey, podría generar entre US$1,3 y US$2,7 billones en valor económico mundial hacia 2035.
La operación todavía requiere aprobaciones regulatorias y se espera que cierre en el primer semestre de 2027.
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👥 Entrar a la lista de espera¿Qué hace Classiq y por qué Intel la quiere?
Classiq, fundada en 2020 por Nir Minerbi, Amir Naveh y Yehuda Naveh, no fabrica hardware. Construye el software que traduce una descripción de alto nivel, escrita en el lenguaje Qmod, en un circuito cuántico optimizado para un procesador específico, según Forklog.
Intel compara ese rol con lo que fue el software EDA (Electronic Design Automation) para los chips: una capa de abstracción que permitió diseñar semiconductores sin meterse en la física del transistor. La plataforma de Classiq es agnóstica al hardware, es decir, funciona con distintos tipos de cúbit y distintos fabricantes.
Eso importa porque Intel apuesta a una arquitectura distinta a la de sus rivales. Mientras IBM y Google eligieron cúbits superconductores y IonQ usa iones atrapados, Intel desarrolla cúbits de spin de silicio desde 2015, fabricables en las mismas líneas de semiconductores que ya domina. La compañía sostiene que es la única capaz de producir esos chips y la electrónica de control criogénico a escala.
Con Classiq adentro, Intel pasa a ofrecer QPUs junto a sus CPUs, GPUs y ASICs. "La unión con Classiq transforma el Grupo de Computación Cuántica de Intel en un negocio integral", dijo Lip-Bu Tan, CEO de Intel.
¿Cuánto pesa esta operación en el ecosistema israelí?
Classiq tiene unos 150 empleados y levantó alrededor de US$200 millones en seis años, según Calcalist. Su última ronda relevante, en 2025, la valuó en US$600-700 millones: Intel está pagando más de tres veces eso.
Los números del exit son concretos. Los empleados poseen en conjunto cerca del 10% de la compañía, unos US$230 millones al precio de la transacción. Intel reservó además más de US$100 millones en bonos de retención, y cada uno de los tres fundadores recibiría entre US$80 y US$100 millones. El mayor accionista es Entrée Capital, con cerca del 15% (unos US$330 millones), seguido por Team8 Capital y la aseguradora Phoenix.
Para Intel es su segunda mayor adquisición en Israel después de Mobileye, por la que pagó US$15.300 millones en 2017, según Globes.
Y para el sector cuántico israelí, el efecto puede ser mayor que el monto. Un informe de la Israel Innovation Authority junto al World Economic Forum, citado por Calcalist, ubicó a Israel cuarto en inversión privada en computación cuántica a nivel global, detrás de Estados Unidos, Reino Unido y Canadá. Las empresas israelíes del sector levantaron cerca de US$500 millones en 2025, alrededor del 9% del total mundial y cerca del 15% si se excluye a Estados Unidos.
El sector pasó de unas 5 empresas en 2019 a más de 20, y el empleo de 50 a 1.000 personas. Entre 2019 y 2025 acumuló más de US$1.000 millones en financiamiento. La Iniciativa Nacional Cuántica, lanzada en 2019, invirtió US$413 millones en laboratorios e infraestructura.
El contexto global acompaña. Según Nasdaq, las startups de tecnología cuántica atrajeron US$12.600 millones en financiamiento venture y privado en 2025, más de seis veces el nivel de 2024, con cerca del 90% dirigido específicamente a computación cuántica.
¿Qué significa esto para tu startup?
Aunque tu empresa no esté en cuántica, hay tres lecturas útiles.
1. El software se come al hardware, otra vez. Classiq no tiene un solo cúbit propio y se vende por US$2.300 millones. La capa que abstrae complejidad y vuelve usable una tecnología difícil es, históricamente, donde se captura el valor. Si tu producto depende de una tecnología compleja (IA, datos, infraestructura), pregúntate si estás construyendo la capa de abstracción o solo el componente.
2. Los clientes enterprise validan antes que el mercado. Classiq ya trabaja con BMW, Rolls-Royce, HSBC y Citi, aunque su facturación anual se mantiene por debajo de los US$100 millones, según Ynetnews. Es decir, el comprador corporativo puede adoptar tecnología temprana para casos muy específicos mucho antes de que exista un mercado masivo. Para una startup de deep tech, un puñado de clientes ancla bien elegidos vale más que una narrativa de mercado total.
3. El capital profundo está mirando deep tech. La operación muestra que los grandes compradores están dispuestos a pagar múltiplos altos por equipos chicos con tecnología defendible. Si construyes deep tech desde LATAM o España, la ruta realista no es competir en hardware, sino en software, herramientas y casos de uso verticales donde el acceso a capital es menor.
Acciones concretas para implementar esta semana:
- Si vendes a enterprise, identifica un caso de uso acotado donde tu tecnología ya entregue valor medible, aunque el mercado amplio no exista todavía. Classiq lo hizo con optimización y simulación para banca y automoción.
- Si tu tesis es deep tech, diseña tu arquitectura para ser agnóstica al proveedor de infraestructura. La compatibilidad con múltiples vendors es lo que permite que un comprador grande te integre sin reescribir su stack. Intel ya anunció que mantendrá la compatibilidad de Classiq con hardware de terceros.
Conclusión
La compra de Classiq por US$2.300 millones no es la operación más grande del año en Israel ni se acerca a los exits de ciberseguridad. Pero sí marca un punto de inflexión: es la primera vez que un gigante de semiconductores paga un precio de escala por software cuántico, y lo hace integrando hardware y software en una sola oferta.
Para el ecosistema hispanohablante, la lección es de timing. La computación cuántica sigue siendo una tecnología sin adopción comercial masiva, con ingresos de industria de poco más de US$1.000 millones en 2025 según Nasdaq. Aun así, hay compradores dispuestos a pagar por la capa que la vuelve usable. Ese es el espacio donde una startup con menos capital puede competir.
Fuentes
- israeleconomico.com (fuente original)
- Forklog
- Ynetnews
- Calcalist
- Intel / Business Wire
- Nasdaq
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