Hermanos ingenieros son los nuevos chilenos en Y Combinator
Alfonso (30) y Borja (24), fundadores de Sintropix, son la única startup chilena en el último batch de Y Combinator (YC), la aceleradora que dio origen a Airbnb, Stripe e Instacart. Tras ser rechazados tres veces por la firma, los hermanos lograron entrar tras pivotear su modelo de negocio hacia un sistema ERP diseñado para operar completamente por agentes de inteligencia artificial.
El objetivo es claro: crecer 15 veces antes del Demo Day. Pero lo que distingue a esta dupla no es solo el ingreso a la prestigiosa academia, sino cómo resolvieron un problema estructural de las empresas latinoamericanas que crecen más allá de sus capacidades contables tradicionales.
Qué hace Sintropix y por qué importa
A diferencia de los ERPs clásicos como NetSuite o SAP, diseñados para que un contador humano cuadre bancos y facture, Sintropix construyó un sistema donde el software ejecuta el trabajo. La plataforma concilia movimientos bancarios contra facturas automáticamente y consulta su historial para asignar cada gasto a la cuenta contable correspondiente.
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👥 Aplicarla en la comunidadCuando algo no calza, el software pregunta. Es 100% operable por agentes, lo que significa que el usuario puede conectar herramientas como Claude o Codex directamente al núcleo financiero de la empresa. "Al final armamos un ERP no solamente pensado para los seres humanos, sino también para los agentes de estos seres humanos", explica Alfonso.
Este enfoque responde a una tendencia global documentada por Y Combinator en su análisis reciente: la proporción de startups "full-stack" que completan procesos de negocio enteros, en lugar de resolver problemas aislados, ha aumentado de un 10% a más del 25% en los últimos lotes. A diferencia del SaaS tradicional que solo "rastrea" el trabajo, estas nuevas aplicaciones "ejecutan" tareas reales, lo que permite cobrar tarifas significativamente mayores.
El nicho de Sintropix son las empresas que ya superaron los ERPs locales pero aún no están listas para la complejidad de un NetSuite o SAP: organizaciones con múltiples sociedades o presencia internacional. Cobran una tarifa mensual basada en integraciones y sociedades, sin costo de implementación, rompiendo el modelo tradicional de consultoría.
El camino desde Puerto Varas hasta San Francisco
La historia de Sintropix es un caso de estudio sobre persistencia y pivote. Alfonso comenzó vendiendo adaptadores desde octavo básico y lideró Ruca Outlet, una pyme outdoor donde aprendió a gestionar impuestos y multas por declaraciones incorrectas. En 2021 ingresó como empleado número cuatro a Toku, donde lideró producto y vivió dos años y medio en México. Borja, su hermano menor, es ingeniero en computación de la Pontificia Universidad Católica (PUC) con diez años de experiencia programando.
En abril de 2026, Alfonso renunció a Toku sin un plan definido, solo con el nombre: Sintropix, tomado de la entropía inversa, el orden en el universo. Su primera idea fue logística; viajaron a Nueva York en diciembre de 2025 con una presentación y cero líneas de código, pero un gerente de una empresa estadounidense les dijo que construiría esa solución él mismo.
Posteriormente, detectaron un reclamo común entre contadores: balances deficientes, demoras y poca calidad informativa. A fines de abril comenzaron a trabajar como servicio de contabilidad para startups, llegando a cuatro clientes por referidos. Sin embargo, tuvieron que enfrentar tres rechazos consecutivos: de Platanus Ventures, Start-Up Chile y, crucialmente, de Y Combinator.
Gustaf Alströmer, group partner de YC, los rechazó inicialmente pero les ofreció media hora adicional. De esa conversación surgieron dos decisiones estratégicas vitales: construir su propio sistema en lugar de arrendar uno existente, y dirigirse a empresas grandes obligadas a auditar sus números, en lugar de pymes que solo buscan pagar menos impuestos.
Cómo pasaron de tres rechazos a estar adentro
La segunda postulación a Y Combinator llegó con la recomendación explícita de Alströmer. Faltaban tres días para el cierre de entrevistas cuando confirmaron dos clientes nuevos y enviaron su aplicación. Fueron citados al día siguiente, el último día de comunicación con seleccionados.
La entrevista duró apenas diez minutos con Harj Taggar, managing partner de YC, y Andrew Miklas, fundador de PagerDuty. Cuando les preguntaron por sus planes de residir en Estados Unidos, Alfonso respondió con honestidad brutal: no tenían ninguno, señalando que EE.UU. representa diez veces el mercado y diez veces la competencia. Terminaron la reunión convencidos de otro rechazo.
Sin embargo, a las 22:00 de esa noche recibieron un correo con seguimiento y un número de WhatsApp. Una llamada inmediata confirmó su ingreso a la academia. "Yo estaba en shock. Le decía que sí a todo. Después me empezó a explicar el deal y no estaba capturando nada", recuerda Alfonso.
Actualmente, Sintropix opera con diez clientes activos. Los hermanos llegaron a San Francisco el martes 8 de septiembre tras un viaje financiado con un préstamo personal, enfrentando incluso la falta de alojamiento pagado por adelantado. Todavía no realizan el flip legal a Delaware que YC exige antes de depositar los US$500 mil estándar.
Qué significa esto para tu startup
El trayecto de Sintropix ilustra tres lecciones críticas para founders hispanohablantes que aspiran a competir globalmente:
1. El pivote basado en datos reales, no en suposiciones
Los hermanos identificaron que las pymes no pagan bien por servicios contables porque priorizan la evasión fiscal sobre la organización. Las empresas medianas-grandes, en cambio, tienen auditores contratados específicamente para mantener sus números limpios. Identificar este segmento desatendido fue clave. Si tu startup está estancada, analiza si estás persiguiendo clientes que valoran tu solución o solo usuarios que buscan lo más barato.
2. Construir tu propia infraestructura vs. depender de terceros
Rechazar la idea de arrendar un ERP existente y desarrollar el sistema propio pudo parecer arriesgado, pero permitió control total sobre la arquitectura orientada a agentes de IA. Para founders técnicos, esto valida que invertir en propiedad intelectual propia suele dar mayor tracción a largo plazo que montar soluciones sobre plataformas ajenas.
3. Persistencia ante el rechazo sistemático
Ser rechazado por tres instituciones importantes seguidas hubiera detenido a la mayoría. La intervención de Alströmer demostró que incluso los rejects de YC pueden convertirse en puertas abiertas si mantienes el diálogo y mejoras tu propuesta continuamente. No veas un rechazo como un cierre definitivo.
Acciones concretas para implementar hoy
- Audita tu modelo de precios: ¿Estás cobrando por horas/herramientas o por resultados ejecutados? El modelo de Sintropix cobra por valor (integraciones y sociedades), no por tiempo invertido.
- Diseña para agentes, no solo humanos: Integra APIs que permitan que herramientas como Claude o Codex interactúen nativamente con tu producto. Esto te posiciona en la ola de sistemas que ejecutan, no solo rastrean.
- Valida con empresas más grandes: Si tu cliente ideal actual es una microempresa, evalúa si el segmento inmediatamente superior tiene presupuestos estructurados para resolver el mismo problema.
Fuentes
- Hermanos ingenieros son los nuevos chilenos en Y Combinator
- YC: The share of 'hard tech' in accepted startups has surged from 8% to 20%
- ERP.io Launches AI-Native ERP & CRM Platform Built for Modern Businesses
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