Spinellis: la IA convertirá el pensar en un hobby

Qué dice el artículo que reabrió el debate

El blog de Dimitri Spinellis publicó «Thinking Will Become a Hobby», un texto que su propio autor abre admitiendo que le costó escribirlo porque siente que «cava su propia tumba». La tesis es incómoda para cualquiera que gane dinero pensando: para la mayor parte del trabajo cognitivo actual, la IA terminará asumiendo el control.

El autor no parte de una corazonada. Recuerda que el ChatGPT de principios de 2022 no sabía contar cuántas letras «a» tenía su nombre —decía que eran dos— y contrasta ese punto de partida con el presente: OpenAI publicó papers matemáticos en los que un modelo interno resolvió cientos de problemas que llevaban años abiertos. Entre esos dos extremos hay apenas unos pocos años.

Para un founder, la pregunta relevante no es filosófica sino operativa: si el trabajo de conocimiento se vuelve commodity, ¿qué se vende y qué se construye?

Leíste lo que hace la IA. ¿Y en tu negocio?

En CAR, dueños de empresa arman en 7 días su primer sistema funcionando: que ningún cliente se les escape, o que el informe del lunes salga solo. Con otros emprendedores al lado.

👥 Probar 7 días

Los tres factores que empujan el reemplazo del trabajo cognitivo

Spinellis identifica tres fuerzas que actúan al mismo tiempo:

  • Mejor desempeño. Los modelos mejoran en percepción, procesamiento y creación de conocimiento, razonamiento, juicio y acción autónoma. Mientras tanto, la proficiencia humana en habilidades clave de procesamiento de información —ya baja en promedio entre adultos— está cayendo incluso entre estudiantes.
  • Menor costo. Cada generación de modelos ofrece más rendimiento a menor precio, y las anteriores se mantienen solo por compatibilidad. Eso hace que reemplazar o aumentar trabajo humano sea cada vez más racional en términos financieros.
  • Mayor disponibilidad. Los sistemas operan sin descanso ni pausas, y ayudan a cubrir la escasez de mano de obra derivada de la demografía y de brechas de habilidades.

El autor suma un dato de escala: hay billones de dólares proyectados en inversión en centros de datos hasta 2030, lo que pondrá en línea capacidad de cómputo adicional muy superior a la actual.

¿Realmente la IA está reemplazando trabajadores hoy?

Acá conviene frenar el entusiasmo apocalíptico. La evidencia de campo no acompaña del todo la tesis. TechTarget relevó a cuatro CIOs y un analista de la industria y la conclusión fue bastante menos dramática: la IA está aumentando a los empleados, no reemplazándolos.

Chris Campbell, CIO de DeVry University, lo dijo sin vueltas: «La retórica no coincide con el estado actual de la realidad. ¿Todas estas empresas están despidiendo gente por la IA? No tanto. Están despidiendo gente para hacer lugar en su línea de gastos para la IA». Y agregó que no ve reducción en la cantidad de posiciones abiertas.

Gill Haus, CIO de JPMorgan Chase, plantea el marco que probablemente importe más a un founder: no se trata de si la IA reemplaza a una persona, sino de que quienes usan IA serán los que se queden. Los equipos se van a reorganizar, algunos roles van a cambiar o desaparecer, y la capacitación pasa a ser el cuello de botella real.

Es decir: la tesis de Spinellis describe una dirección, pero el ritmo es más lento y más desigual de lo que sugiere el titular.

¿Cuánto capital hay detrás de esta transición?

Si el trabajo cognitivo se automatiza, alguien está pagando la infraestructura. Los números son enormes y explican por qué la presión de costos va a seguir bajando.

Según MarketsandMarkets, el mercado global de colocation de centros de datos pasará de USD 124.470 millones en 2026 a USD 222.970 millones en 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 12,4%. Los workloads de HPC —empujados por IA, machine learning y analítica— son el segmento de mayor crecimiento.

Del lado del cómputo, AMD elevó su pronóstico de mercado total direccionable para 2030 de USD 2 billones a USD 3 billones, según declaró su CFO Jean Hu en la conferencia Global TMT de Citi. La compañía reportó ingresos de su segmento de data center por USD 6.700 millones en el segundo trimestre de 2026, un 58% de sus ingresos totales y un 107% más que el año anterior.

Y hay un límite físico que empieza a morder. Morgan Stanley estima que la demanda de energía IT de los centros de datos en Estados Unidos pasará de 9,19 GW en 2025 a 78,57 GW en 2029, y proyecta un déficit potencial de 57 GW entre lo que se necesita y lo que la red puede entregar. La restricción ya no son los chips: son los megavatios.

Qué significa esto para tu startup

La lectura útil no es «la IA me va a reemplazar». Es que el costo marginal de producir trabajo cognitivo está cayendo y va a seguir cayendo, y eso redefine qué es defendible.

Primero, separa tu negocio de la ejecución cognitiva genérica. Si tu propuesta de valor es «escribimos, analizamos o resumimos mejor que nadie», estás compitiendo contra un costo que baja cada trimestre. Lo que no baja tan rápido es la relación con el cliente, el acceso a datos propietarios, la responsabilidad legal sobre una decisión y el conocimiento de un contexto regulatorio específico. Ahí es donde conviene anclar el producto.

Segundo, trata la adopción interna como un problema de capacitación, no de herramientas. Los CIOs consultados por TechTarget coinciden en que el cuello de botella son las personas que saben usar la tecnología, no la tecnología en sí. Si en tu equipo nadie tiene un flujo de trabajo real con IA medido en horas ahorradas, la herramienta no está haciendo nada.

Tercero, planifica la transición con el mismo rigor que un cambio de modelo de negocio. Spinellis cierra su texto con una recomendación que suena personal pero es estratégica: mantener el ritmo de los avances, ser flexible, adaptable y resiliente, y construir una vida con propósito más allá del trabajo. Traducido a una startup: no apuestes toda la compañía a una habilidad que la IA va a abaratar, y no apuestes tu identidad profesional a lo mismo.

El largo plazo no es lineal

Vale una advertencia final. La analogía que usa Spinellis —la caza después de la domesticación, la caligrafía después de la tipografía, la carpintería después de la industrialización, la equitación después de la motorización— describe siglos, no trimestres. Las revoluciones tecnológicas anteriores también tuvieron resistencia feroz, y el autor anticipa que esta será más dura porque toca a trabajadores del conocimiento con poder económico y organizacional.

Para un founder hispanohablante, eso abre una ventana concreta: en LATAM y España, donde la adopción tecnológica suele llegar con retraso, hay espacio para construir durante varios años con ventajas de costo y de contexto local que un modelo global no cubre. La pregunta no es si el trabajo cognitivo se va a automatizar, sino qué vas a construir mientras eso pasa.

Fuentes

¿te gustó o sirvió lo que leíste?, Por favor, comparte.

Leíste lo que hace la IA. ¿Y en tu negocio?

En CAR, dueños de empresa arman en 7 días su primer sistema funcionando: que ningún cliente se les escape, o que el informe del lunes salga solo. Con otros emprendedores al lado.

👥 Probar 7 días

Daily Shot: Tu ventaja táctica

Lo que pasó en las últimas 24 horas, resumido para que tú no tengas que filtrarlo.

Suscríbete para recibir cada mañana la curaduría definitiva del ecosistema startup e inversionista. Sin ruido ni rodeos, solo la información estratégica que necesitas para avanzar:

  • Venture Capital & Inversiones: Rondas, fondos y movimientos de capital.
  • IA & Tecnología: Tendencias, Web3 y herramientas de automatización.
  • Modelos de Negocio: Actualidad en SaaS, Fintech y Cripto.
  • Propósito: Erradicar el estancamiento informativo dándote claridad desde tu primer café.

📡 El Daily Shot Startupero

Noticias del ecosistema startup en 2 minutos. Gratis, todos los días.

Share to...