El pacto de IA con errata bajo la firma del presidente
El martes, el presidente Donald Trump y líderes de las principales empresas de inteligencia artificial presentaron un documento llamado «Joint Commitment on Frontier Responsibilities», un compromiso voluntario para implementar controles y medidas de seguridad en el desarrollo de modelos frontera. La foto del acuerdo firmada y publicada por el presidente en Truth Social tiene un detalle que se viralizó de inmediato: «United States» aparece escrito como «Unites States», justo debajo de la firma presidencial, según reportó el periodista Matt Novak de Gizmodo, citado por TechCrunch.
El error ortográfico contrasta con el resto del documento, donde los nombres de los demás firmantes y de sus empresas están escritos correctamente. El lapsus se ha convertido en símbolo de la falta de revisión de un acuerdo que pretende sentar las bases de la autorregulación de una industria valorada en billones de dólares.
Qué dice realmente el acuerdo
El texto completo, difundido por el New York Post, lleva por título «White House Accord on Super Intelligence» y está firmado por Trump, Mark Zuckerberg (Meta), Elon Musk (SpaceX, Tesla, xAI), Dario Amodei (Anthropic), Sundar Pichai (Google), Jensen Huang (Nvidia) y Greg Brockman (OpenAI). En él, las compañías se comprometen a cuatro capas de control:
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👥 Aplicarla en la comunidad- (1) Controles internos robustos para monitorizar capacidades y alineación de los modelos durante entrenamiento y despliegue, en áreas como ciberseguridad, bioseguridad y amenazas químicas.
- (2) Un equipo interno que garantice el funcionamiento de controles, monitorización y detección.
- (3) Asociación con un auditor o evaluador externo independiente.
- (4) Designación de un comité independiente del consejo de administración para supervisar y recibir reportes.
El documento es voluntario y «moralmente vinculante», según las propias palabras de Trump. No establece consecuencias legales ni regulatorias para quienes lo incumplan, aunque abre la puerta a «codificar estos pasos en leyes o regulaciones» más adelante.
La orden ejecutiva que renombra «AI» como «superintelligence»
En la misma jornada, Trump firmó una orden ejecutiva que ordena a todas las agencias federales dejar de usar el término «artificial intelligence» y sustituirlo por «superintelligence» o «SI», según reportó The Next Web. La medida afecta a cartas, comunicados de prensa, sitios web, informes y documentos de política. El asesor científico Michael Kratsios tiene 60 días para redactar una definición legal que el Congreso pueda considerar.
La propuesta nació de una encuesta en Truth Social en la que, según la orden, el 65% de más de 50.000 votos eligió «Super Intelligence» frente a «Superior Intelligence», tras afirmar Trump que el término «artificial» sonaba «fake» durante su discurso en la Asamblea General de la ONU. DW recordó que el nombre «artificial intelligence» fue acuñado en 1955 por John McCarthy para el taller de Dartmouth, donde el término solo significaba «hecho por humanos».
Expertos como Pedro Domingos, profesor de la Universidad de Washington, critican el cambio: «Si quieres maximizar el rechazo contra la IA, renómbrala Superior Intelligence», dijo a DW. Y recuerdan que en la investigación, «superintelligence» describe máquinas que superan a sus creadores, algo que muchos de los propios firmantes del pacto reconocen como aún lejano.
Quién estaba en la mesa y quién faltó
La lista de asistentes confirmada por Axios, recogida por Anadolu Agency, incluyó a 31 participantes: el vicepresidente JD Vance, el secretario del Tesoro Scott Bessent, el secretario de Comercio Howard Lutnick, la jefa de gabinete Susie Wiles y el presidente de la Cámara de Representantes Mike Johnson, además de los CEOs de tecnología: Jeff Bezos (Amazon), Elon Musk (Tesla), Satya Nadella (Microsoft), Lisa Su (AMD), Hock Tan (Broadcom), Jensen Huang (Nvidia), Mark Zuckerberg (Meta), Sundar Pichai (Google), Dario Amodei (Anthropic) y Alex Karp (Palantir). Sam Altman no asistió: estaba en San Francisco en la conferencia anual de OpenAI.
El almuerzo sirvió también para presentar America.gov, una plataforma federal con IA para ayudar a los ciudadanos a acceder a servicios del gobierno.
¿Qué significa esto para tu startup?
Más allá del error ortográfico, hay tres señales concretas que un founder hispanohablante debería mirar.
1. La autorregulación es la ruta preferida, pero el péndulo puede moverse. El propio acuerdo reconoce que «con el tiempo puede tener sentido codificar estos pasos en leyes o regulaciones». En una encuesta de Public First recogida por DW, alrededor de la mitad de los encuestados en seis países (EEUU, Canadá, Francia, España, Alemania y Reino Unido) apoyan una pausa en el desarrollo de IA. El senador Bernie Sanders ya presentó un proyecto para prohibir permanentemente el desarrollo de «superinteligencia artificial» no controlable. Si operas con modelos frontera o vendes a grandes clientes, conviene que documentes desde hoy tus controles internos: el coste de improvisar cuando llegue una regulación dura es muchísimo mayor.
2. «Superintelligence» como término legal es ruido, pero el branding sí importa. Aunque pocas empresas adoptarán «SI» en sus materiales, la conversación pública sobre el nivel de capacidad de los modelos se intensifica. Una encuesta CNN/SSRS recogida por DW indica que cerca de nueve de cada diez estadounidenses están más preocupados que entusiasmados con que la IA supere la inteligencia humana. Si tu producto usa modelos avanzados, prepárate para preguntas más frecuentes sobre seguridad, explicabilidad y límites. Invierte una hora en redactar una página de seguridad y un resumen de una sola página que puedas enviar a clientes enterprise y a procurement.
3. Acción concreta: audita tu stack antes de que te auditen a ti. El acuerdo pide cuatro capas de control que cualquier startup puede implementar en versión light: monitorización de prompts y outputs, registro de incidentes, revisión por un equipo o asesor externo, y un comité (puede ser informal) que reciba reportes. No necesitas un auditor Big Four; basta con documentar quién revisa qué, con qué frecuencia y qué pasa cuando algo falla. Esa misma documentación será tu mejor defensa si mañana un cliente enterprise te pide un SIG (System and Organization Controls) o un cuestionario de IA.
El detalle que se recordará
La errata «Unites States» en un documento firmado por los CEOs más poderosos del sector ya circula como meme en redes y como ejemplo de la distancia entre la pompa del anuncio y la calidad de la ejecución. Pero detrás del ruido hay un acuerdo que, por blando que sea, fija por primera vez un lenguaje común entre los principales laboratorios estadounidenses sobre cómo deberían auditarse los modelos frontera. Para un founder, el mensaje práctico es simple: la conversación sobre seguridad y control de la IA ya no es opcional, y los costos de prepararse ahora son mucho menores que los de adaptarse después.
Fuentes
- Pledge signed by President Trump and top AI leaders misspells the United States – TechCrunch (fuente original)
- Trump’s ‘morally binding’ artificial intelligence pledge signed by tech leaders — read in full – New York Post
- ‘Super Intelligence’: Is Trump right to rename AI? – DW
- First a gulf, then a lake, now a technology. Trump orders US agencies to call AI ‘super intelligence’ – The Next Web
- Trump hosts top tech executives, officials for White House AI lunch – Anadolu Agency
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