Cómo funciona el VS-9: la hidroala que hace «volar» al ferry
En una reciente demostración en el East River, el periodista de TechCrunch subió a bordo del VS-9, una embarcación de unos 30 pies (unos 9 metros) construida por la startup Vessev, para evaluar de primera mano qué se siente al pasar de navegar a «casi volar». El viaje salió del Brooklyn Marina hacia Governors Island, en Nueva York.
A simple vista, el VS-9 parece un catamarán convencional. La diferencia está bajo el casco: dos estructuras con forma de ala que cortan el agua y, al ganar velocidad, levantan la embarcación. Compuertas submarinas controladas por computadora mantienen la navegación suave y estable. El foil delantero absorbe la mayor parte de la sustentación, mientras que el trasero aporta cerca del 20%, según explicó a TechCrunch el cofundador y CEO de Vessev, Eric Laakmann.
Esa transición —pasar de empujar contra el agua a planear sobre ella— es casi imperceptible para el pasajero. Laakmann lo resume así: «Ya estamos volando». El periodista, en cambio, lo describe más como «ir en un auto deportivo» que como despegar. Para una embarcación eléctrica, donde cada kilovatio-hora cuenta, eliminar el contacto del casco con la superficie marca la diferencia entre un negocio viable y uno que no lo es.
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👥 Unirme a la comunidad¿Qué cambia frente a un barco eléctrico convencional?
Los barcos de este tamaño suelen empezar a golpear el agua al acelerar, lo que dispara el consumo. Un hidroalo invierte la lógica: a mayor velocidad, menos resistencia, porque el casco deja de empujar agua y pasa a «volar» sobre las alas sumergidas. La consecuencia directa es mayor autonomía por batería y una navegación notablemente más silenciosa.
Hay un límite operativo claro. El VS-9 necesita aproximadamente 2,5 pies (0,75 metros) de agua libre para que las olas no golpeen el casco. Cuando el oleaje supera ese umbral, el viaje se vuelve incómodo y la eficiencia cae. En palabras de la propia empresa recogidas por TechCrunch, los hidroalos no son solución para mar abierto, pero encajan muy bien en lagos, ríos y bahías.
Vessev también decidió producir internamente su motor eléctrico —lo aloja en el foil trasero— para no depender de terceros y mantener costes bajo control. La única pieza que no fabrican son las baterías, que Laakmann considera ya «comoditizadas».
El contexto: por qué el transporte marítimo busca reinventarse
El VS-9 no llega en el vacío. El transporte por agua es uno de los sectores más difíciles de descarbonizar por la física de mover cascos pesados por un medio denso, como recuerda WIRED. La presión regulatoria y el envejecimiento de las flotas están empujando a operadores y ciudades a experimentar con nuevas tecnologías.
Algunos casos de referencia:
- Harbor Charger (Nueva York): el primer ferry híbrido-eléctrico público del estado. Costó US$33 millones, fue diseñado por Elliott Bay Design Group y construido en Conrad Shipyard. Transporta 1.200 pasajeros y 30 vehículos, es un 66% más rápido que el ferry anterior —el Lt. Samuel S. Coursen, con casi 70 años— y recorta al menos 600 toneladas de CO₂ al año, con un ahorro estimado de US$200.000 anuales en combustible, según datos publicados por WIRED.
- San Francisco Bay Ferry: prepara para principios de 2027 el primer ferry 100% eléctrico de alta velocidad para pasajeros en EE.UU., con capacidad para 150 personas, en una ruta de 8 minutos entre el Ferry Building y Treasure Island. El programa cuenta con un grant federal de US$55 millones para cinco embarcaciones y una meta de flota cero emisiones en 2035.
- Candela P-12 (Estocolmo): ferri eléctrico con hidroalas que, según WIRED, reduce el consumo energético hasta un 80% al levantar el casco de fibra de carbono por encima de los 16 nudos. Se ha probado en Washington D.C. como posible solución para el Potomac.
- Ellen (Dinamarca): ostenta el récord mundial del trayecto más largo cubierto por un ferry eléctrico de pasajeros con una sola carga: 22 millas náuticas entre las islas de Ærø y Als, ahorrando unas 2.250 toneladas de CO₂ al año con energía eólica.
- Artemis Technologies: lanzará el ferry de pasajeros EF-24, y su director para Norteamérica, David Tyler, presentará en noviembre en la conferencia FERRIES 2026 de Marine Log (Seattle, 10-11 de noviembre) las lecciones operativas de los programas de demostración.
El hidroalo deja de ser un experimento de laboratorio y empieza a tener tracción comercial en rutas urbanas donde la distancia corta y el oleaje contenido hacen viable la tecnología.
Vessev: la startup detrás de la hidroala
Vessev es una empresa de deep tech marino con sede en Auckland, Nueva Zelanda. En agosto de 2026 cerró una Serie A y follow-on por US$19 millones, según el comunicado reproducido por Yahoo Finance. La ronda fue liderada por Blackbird Ventures —inversor temprano de Canva— y contó con la entrada de GD1 y Rypples, junto a los inversores existentes K1W1 (inversor temprano de Rocket Lab), Icehouse Ventures (inversor temprano de Halter), Shasta Ventures y NZVC, más varios angels.
El capital está destinado a:
- Acelerar la producción en serie del VS-9.
- Expandir el equipo comercial global.
- Avanzar en la plataforma de software y telemetría a bordo.
- Desarrollar embarcaciones más grandes.
- Abrir la posibilidad de fabricar en Estados Unidos.
El primer cliente comercial en EE.UU. es FlyTahoe, un operador de transporte sostenible sobre el agua en Lake Tahoe, California. La región recibe más de 15 millones de visitantes al año y registra hasta 20.000 viajes diarios en vehículo entre la costa norte y la sur, una congestión que la startup apunta a aliviar moviendo personas por el lago en lugar de por carretera. La demostración neoyorquina del VS-9 se inscribe en una gira de presentaciones en NYC, Navy Yard (Washington D.C.) y Lake Tahoe.
A medio plazo, Laakmann no descarta vender la tecnología como kits de hidroala para que otros astilleros diseñen sus propias embarcaciones alrededor del sistema, un movimiento que recuerda a cómo las plataformas de software terminan licitando el core a terceros.
¿Qué significa esto para tu startup?
Aunque Vessev opere en un vertical muy específico, hay tres patrones que cualquier founder puede llevarse:
- Verticales «aburridos» son donde están las rondas grandes. Transporte marítimo urbano, logística portuaria, flotas industriales: sectores con poca prensa pero con problemas físicos que la electrónica y el software pueden resolver. La eficiencia energética de un hidroalo o de un ferry híbrido ya mueve millones en ahorros operativos; ese es el pitch que cierra rondas como la de Vessev.
- Construye el componente crítico, externaliza el commoditizado. Vessev fabrica su motor eléctrico —el core tecnológico— y compra baterías. La regla se replica en hardware: identifica qué pieza define tu ventaja y produce lo demás fuera.
- El modelo platform-as-a-kit puede ser el segundo movimiento. Si logras que tu tecnología impulse una primera flota propia, el siguiente paso es licenciarla o venderla como kit. Pensar desde el día uno en cómo otros adoptarán tu core acelera la escalabilidad y multiplica la superficie de mercado.
Acciones concretas:
- Audita los costes energéticos de tu operación. Si dependes de flotas, logística o transporte, modela cuánto ahorras cambiando de combustible o electrificando. El caso del Harbor Charger —US$200.000 anuales y 600 toneladas de CO₂— es un benchmark útil para dimensionar la oportunidad.
- Identifica tu «foil» tecnológico. ¿Cuál es la pieza no comoditizada que define tu producto? Concentra ahí propiedad intelectual y capacidad de fabricación; compra el resto.
- Diseña con un horizonte de plataforma. Aun si hoy vendes un producto físico, pregúntate qué parte de tu tecnología podría licenciarse o venderse como kit a otros integradores.
Conclusión
El VS-9 de Vessev no es un capricho futurista: es una respuesta concreta a un problema físico —arrastrar cascos por agua— con una tecnología —el hidroalo— que tiene más de un siglo, pero que ahora se combina con propulsión eléctrica, control por software y datos de telemetría. El resultado es un vehículo más eficiente, más silencioso y potencialmente más barato de operar en las rutas urbanas donde los ferries tradicionales tienen sentido. Para founders de cualquier sector, la lección es que las grandes oportunidades en eficiencia suelen esconderse en industrias físicas que el software daba por terminadas.
Fuentes
- Vessev built an electric ferry that almost flies — TechCrunch
- Vessev Enters U.S. Market With $19 Million Series A — Yahoo Finance / PR Newswire
- So Long, ‘Ferrynoia.’ Green Maritime Technology Is Here — WIRED
- FERRIES 2026: Artemis returns with real-world lessons on hydrofoiling electric ferries — Marine Log
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