La "universalización" de la IA que en realidad no llega a todos
El ensayo parte de un concepto del geógrafo brasileño Milton Santos: la universalización perversa. Santos, fallecido 20 años antes del lanzamiento de ChatGPT, lo acuñó para describir cómo el capitalismo global conecta mercados y tecnologías en apariencia, mientras produce grandes desigualdades y concentra recursos en una minoría.
El patrón se repite con las IAs generativas. Un estudio conjunto de la Organización Internacional del Trabajo y el Banco Mundial, citado por Infobae en agosto de 2026, estima que entre el 26% y el 38% de los empleos de América Latina y el Caribe están expuestos a la IA generativa, que entre el 8% y el 14% podrían mejorar su productividad con ella, y que entre el 2% y el 5% enfrentan riesgo de automatización completa. Pero el dato que cambia la conversación es otro: alrededor de 17 millones de empleos que podrían beneficiarse con la IA encuentran obstáculos por la brecha digital y de infraestructura. La IA no "llega a todos"; llega a quienes ya estaban conectados.
El Digital Education Outlook 2026 de la OCDE confirma la misma fractura desde el aula: el 37% del profesorado de secundaria ya usa IA en su trabajo y el 57% cree que aporta en planificación y recursos, pero el 72% teme su impacto en la integridad académica. Y lo más revelador: el informe habla de una segunda brecha digital, que ya no se mide en acceso sino en capacidad de uso efectivo. La herramienta amplifica lo que el alumno ya sabe hacer o lo vacía, según cómo se integre.
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La segunda pregunta del ensayo apunta a la autonomía. El autor rescata el concepto de Phármakon de Bernard Stiegler: la tecnología es veneno y antídoto a la vez; el resultado depende del uso. Es una posición intermedia que reconoce la ambivalencia sin caer en el maniqueísmo.
Pero en la vereda opuesta está Éric Sadin, filósofo francés que acaba de publicar "El desierto de nosotros mismos" (Caja Negra, 2026). En entrevista con El Periódico de España, en abril de 2026, Sadin afirma sin rodeos que la IA "debería haberse prohibido desde el principio" y advierte sobre un "pseudolenguaje necrosado" statistical, sin vitalidad. Si empezamos a hablar como ChatGPT, argumenta, acabaremos pensando en sus términos. Todos iguales.
La evidencia reciente empieza a darle la razón a quienes sostienen que la estructura del sistema no es neutral. En marzo de 2026, un jurado de California declaró a Meta y Google responsables del diseño adictivo de Instagram y YouTube en menores; semanas antes, otro jurado había condenado a Meta en Nuevo México a pagar US$375M por explotación sexual infantil en sus plataformas. Según Información, en agosto de 2026 comenzó en Oakland el juicio federal donde una treintena de estados piden sanciones de hasta US$200.000M — una cifra equivalente a los ingresos totales de Meta en 2025. Los demandantes sostienen que notificaciones, scroll infinito y validaciones con "me gusta" fueron diseñados deliberadamente para mantener conectados a los usuarios, incluso a costa de su salud mental.
Lo que está en juego, dice el autor citando a Sadin, ya no es filosofía: es economía política. La productividad por encima de cualquier ética.
Frotarse con el mundo: la alerta de Benasayag
El ensayo cierra con una imagen del filósofo argentino Miguel Benasayag: el pensamiento no ocurre en el cerebro, ocurre cuando nos frotamos con el mundo, cuando un sentir se extiende desde el dedo meñique hasta las orejas. Si la máquina no puede hacerlo, ahí —en el contacto, en lo que se siente— es donde tenemos que poner la atención.
Es la misma dirección que apunta Sadin al describir la estandarización del lenguaje: los modelos generativos funcionan por correlación estadística de lo que ya existe; reproducen. El humano, en cambio, habla en modo indeterminado —nadie sabe qué va a decir en los próximos segundos, y eso es la prueba de que hablar es un acto creativo permanente. Subir ese lenguaje a una máquina implica, según su lectura, renunciar a la facultad que nos hace singulares.
El autor, docente en la Institución Universitaria Digital de Antioquia, lo cuenta con una anécdota reveladora: una estudiante cursaba tres carreras de forma simultánea y le explicó que la IA le facilitaba las cosas. Al revisar sus trabajos comprobó que estaban entregados de forma completamente acrítica por herramientas generativas. "Maximizamos procesos, aumentamos la productividad —escribe—, pero ¿a qué costo? ¿Qué tanto estamos aprendiendo?"
Qué significa esto para tu startup
La pregunta filosófica tiene traducción directa en decisiones de producto, equipo y estrategia. Tres movimientos que un founder puede aplicar esta semana:
- Audita qué decisiones de tu negocio estás delegando a la IA. La regla operativa del Phármakon de Stiegler no es "usar" o "no usar", sino recuperar la pregunta: cuando una IA te propone una copia, un plan de marketing o un roadmap, ¿entiendes lo suficiente del problema para cuestionar la respuesta? Si no, no estás decidiendo: estás aprobando outputs sin entenderlos.
- Diseña con "lenguaje vivo", no con plantillas. Sadin advierte que el pseudolenguaje de los modelos se está homogeneizando en publicidad, discursos políticos y notas corporativas. Si tu marca suena igual que tres competidores, perdiste. Trabaja con redactores que entiendan la singularidad de tu voz —y úsalos para construir los prompts y la estrategia, no solo para "revisar" lo que la IA escupa.
- Mide productividad y aprendizaje por separado. La OCDE confirma el patrón: cuando se retira la herramienta, los beneficios en rendimiento se evaporan o se revierten. En tu equipo, define KPI de resultado (entregables) y de competencia que se queda (qué sabe hacer tu gente dentro de seis meses). Si los primeros suben y los segundos bajan, no estás escalando: estás subcontratando el pensamiento a un costo que aparecerá en la próxima crisis.
La invitación final del texto —pasar de la pasividad de la inseguridad a la alerta de la intranquilidad— sirve también para founders: no se trata de rechazar la IA ni de abrazarla sin condiciones, sino de frotarse críticamente con ella cada vez que toca una decisión que debería seguir siendo tuya.
Fuentes
- Frotarnos con el mundo: reflexiones humanas frente a la inteligencia artificial - Al Poniente (fuente original)
- Éric Sadin, filósofo crítico de la IA: "Deberíamos haberla prohibido desde el principio" - El Periódico
- El desierto de nosotros mismos - Eric Sadin - Aporrea
- Meta, ante su juicio más decisivo por el supuesto carácter adictivo de Instagram y Facebook - Información
- Meta amplía las restricciones de menores a todo el mundo después de la condena en California - WWWhat's new
- Google y Meta, condenadas por el diseño adictivo de sus apps que engancha a menores - COPE
- Entre la IA y el empleo: TecPrize 2026 pone el foco en la brecha de habilidades de América Latina - Infobae
- OCDE analiza el impacto de la IA generativa en su informe Digital Education Outlook 2026 - Interempresas
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