El dato que marca el cambio de época
En 2022, el 58,1% de las empresas andaluzas consultadas no tenía previsto implantar ninguna tecnología asociada a la inteligencia artificial a corto plazo. En 2025, ese porcentaje se había reducido al 25,6%. Lo cuenta el informe El impacto de la inteligencia artificial en las empresas andaluzas, coordinado por la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), firmado por Francisco Javier Melero Rus y María del Mar Fuentes Fuentes y financiado por la Consejería de Economía, Hacienda y Fondos Europeos. La diferencia resume, mejor que cualquier cifra, el punto de inflexión: la pyme andaluza ya no se pregunta si adoptará IA, sino cuándo, dónde y con qué recursos podrá hacerlo.
¿Qué tecnologías quieren incorporar las empresas andaluzas?
La pregunta ahora es el qué, no el si. La IA generativa lidera el interés: el 37,5% de las compañías la señala como la tecnología que más planea incorporar en el próximo año. Le siguen los chatbots (29,6%), las soluciones de big data (19,3%) y, empatados, los sistemas predictivos y la automatización robótica de procesos (RPA), con un 16,5% cada uno. Las herramientas capaces de generar textos, imágenes o respuestas conversacionales han desplazado, en apenas tres años, a las prioridades que encabezaban el ranking de 2022.
Dónde se mete primero la IA (y dónde no entra)
La IA no entra por igual en la organización: lo hace por las puertas donde el resultado se ve rápido. Entre las empresas que ya implantaron alguna tecnología, el 65,6% la aplica en administración y gestión y el 60% en marketing y ventas. Frente a 2022, su presencia en administración creció 17 puntos porcentuales, y en gestión de personal pasó del 21,7% al 33,9%. La transformación avanza más por las oficinas que por las cadenas de producción o la logística: el estudio detecta incluso una reducción del porcentaje de implantación en aprovisionamiento, almacenamiento y transporte.
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El beneficio más claro está en la eficiencia. Dos de cada tres empresas que incorporaron IA consideran que influyó "bastante" o "mucho" en sus procesos, con una puntuación media de 3,7 sobre 5, la única categoría que supera el 3,5. Algo más de la mitad aprecia mejoras en innovación de procesos (50%), otro 50% en calidad y un 48% en capacidad de adaptación al mercado. Pero hay un matiz relevante: las empresas de 2025 valoran el resultado por debajo de lo que lo hicieron las participantes del estudio de 2022. Los autores lo atribuyen a una mayor experiencia y a una rebaja de expectativas. La IA no perdió valor: perdió parte del resplandor que trae lo nuevo.
La barrera que cambió: del precio al talento
El cambio más llamativo no está en las tecnologías elegidas, sino en lo que impide adoptarlas. En 2022, el coste económico era la principal barrera. Tres años después, queda en segundo plano: entre las empresas que en 2025 no tienen intención alguna de implantar IA, el 46,3% cita el coste, pero un porcentaje casi idéntico —el 44,9%— apunta a la falta de personal especializado o con formación. El cuello de botella pasó de la capacidad de comprar tecnología a la capacidad de decidir qué comprar y cómo integrarlo. El informe habla de una "notable carencia de formación en IA tanto a nivel directivo de las empresas, como en las etapas universitarias y preuniversitarias", un problema especialmente acusado en las pymes.
Comprar sin saber: el modelo de adopción externa
El 90,2% de las empresas usuarias asegura haber recurrido a personal propio, pero esa cifra convive con una dependencia creciente de lo externo: el 63% adquirió licencias, el 55% contrató consultoras y el 40,1% colaboró con otras empresas. Frente a 2022, la compra de licencias subió 48,1 puntos y la contratación de consultoría, 32,4 puntos. El modelo reduce la barrera de entrada —permite acceder a capacidades avanzadas sin construirlas desde cero—, pero introduce nuevas dependencias: procesos sensibles que descansan en plataformas cuyo funcionamiento no se comprende del todo. La financiación sigue descansando en las propias compañías: cerca de la mitad calcula dedicar hasta el 5% de su facturación anual, y otro 22% entre el 5% y el 10%.
La brecha LLM: usan ChatGPT pero no saben qué hay debajo
Aquí aparece la distancia más significativa del informe. Tres de cada cuatro empresas creen que aplicaciones como ChatGPT, Gemini o Copilot serán de uso común. Sin embargo, el 43,4% de las personas encuestadas no conoce el término LLM —los grandes modelos de lenguaje que sostienen esas herramientas— y solo el 4,3% afirma que sabría explicar cómo funcionan. Esa brecha no es solo cultural: toca la confidencialidad de los datos, los derechos de propiedad intelectual, la fiabilidad de las respuestas y la responsabilidad sobre una decisión automatizada. Un LLM (Large Language Model) es el tipo de modelo de inteligencia artificial entrenado con grandes volúmenes de texto para entender y generar lenguaje; por eso ChatGPT, Gemini o Copilot pueden mantener conversaciones y redactar documentos. Saberlo cambia lo que una empresa está dispuesta a delegar en esas herramientas.
Lo que preocupa a las empresas (y lo que no debería preocupar)
Las principales inquietudes no giran en torno a una destrucción de empleo. La seguridad preocupa "bastante" o "mucho" a casi el 75% de las empresas; la privacidad y la difusión de información errónea, a dos de cada tres. Cuestiones con consecuencias jurídicas importantes —propiedad intelectual, sesgos algoritítmicos, ética, responsabilidad— quedan en un segundo nivel, algo que el estudio relaciona con una formación todavía insuficiente. Tampoco predomina una visión catastrofista: el 40% no considera en absoluto que la IA amenace su futuro, y el 50% rechaza que permita reducir plantilla. La expectativa principal no es sustituir trabajadores, sino aumentar la productividad y redefinir las competencias que se necesitarán.
¿Qué significa esto para tu startup?
Lo que muestra el informe CEA es un patrón que se repite fuera de Andalucía. Según el II Barómetro de la IA y el talento en España elaborado por NTT Data junto a ISDI y publicado por El Español en abril de 2026, el 60% de las empresas españolas no tiene un plan para integrar IA, y la madurez media se sitúa en 2,78 sobre 5; la definición estratégica alcanza 3,46, pero el rediseño organizativo apenas llega a 2,30. El estudio Pulse AI 2025 de UVE GROUP e IPMARK (febrero de 2026) va en la misma dirección: solo el 3% de las empresas españolas ha puesto en marcha un plan de formación completo en IA y más del 20% no tiene ningún programa. A escala global, Microsoft estimaba en mayo de 2026 un uso de IA del 17,8% entre la población en edad de trabajar, con una brecha de 12,1 puntos entre el Norte y el Sur global. La conclusión es incómoda: el cuello de botella ya no es comprar herramientas, sino construir el conocimiento que las sostiene.
Tres acciones concretas que puedes tomar esta semana:
- Audita qué sabe tu equipo, no solo qué usa. Antes de comprar otra licencia, pregunta a cinco personas de tu organización qué es un LLM y qué riesgos ven al subir datos de clientes. Si la mayoría no sabe responder, la formación va antes que la herramienta.
- Separa "usar IA" de "integrar IA". El Pulse AI 2025 encuentra que siete de cada diez empresas españolas ya consideran la IA prioritaria, pero solo una de cada cinco tiene a alguien liderando realmente su integración. Nombra a un responsable con poder de decisión y objetivos medibles, no un comité ornamental.
- Mide el retorno en un solo flujo, no en toda la empresa. El camino más rápido al valor es rediseñar un flujo existente con IA embebida (administración, marketing, atención al cliente), en lugar de lanzar programas transversales. El estudio CEA muestra que es exactamente donde ya están los resultados: 65,6% en administración, 60% en marketing y ventas.
La pyme andaluza —y, por extensión, la española— parece haber entendido que no puede quedarse fuera de la IA. El reto ya no es convencerla de probarla: es ayudarla a incorporarla con conocimiento, seguridad y criterio de retorno.
Fuentes
- La inteligencia artificial ya está en las empresas andaluzas, pero no el conocimiento para manejarla (fuente original)
- La gran brecha de la Inteligencia Artificial en España no es tecnológica, es organizativa — Pulse AI 2025, UVE GROUP + IPMARK
- La inteligencia artificial explota pese a la falta de talento y el 60% de las empresas todavía no sabe cómo integrarla — II Barómetro NTT Data + ISDI
- How SMEs Unlock Greater Value From AI — Forbes Technology Council (datos OECD)
- Microsoft Report: Global AI Use Rises as Adoption Gap Continues to Widen
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