Qué es Meteoric y por qué quiere borrar nubes sobre plantas solares
Meteoric Technologies es una startup fundada en 2026 por dos ingenieros de la University of Cambridge e integrante de la promoción Summer 2026 de Y Combinator. Su propuesta, según TechSpot, consiste en desplegar flotas de decenas o cientos de drones autónomos hacia nubes bajas y medias —entre 1 y 5 kilómetros de altura— para modificar sus gotas sin usar productos químicos, reducir su reflectividad y dejar pasar más radiación hacia los paneles solares.
El dato que más ha llamado la atención: según el modelo de pérdidas por nubosidad del equipo, el sistema podría aumentar la generación anual entre un 10% en algunas regiones de EEUU y hasta un 30% en NYISO, con un valor estimado de US$5.000 a US$28.000 por megavatio instalado sin construir infraestructura nueva, tal como recoge TechSpot citando al CEO.
La física detrás de la idea (y por qué no es ciencia ficción)
El concepto tiene un antecedente científico real. Las nubes cubren buena parte del cielo en latitudes medias y, según datos publicados por la propia Meteoric y recogidos por TechSpot, las capas bajas y medias de cielo cubierto bloquean entre el 73% y el 82% de la radiación solar incidente. Modificar el tamaño o la distribución de las gotas cambia las propiedades ópticas de la nube y, con ello, cuánta luz refleja o deja pasar.
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👥 Unirme a la comunidadEl cofundador y CEO, Mete Karslioglu, trabajó precisamente en este campo durante su etapa en Cambridge en proyectos de marine cloud brightening, es decir, en aumentar la reflectividad de las nubes con pulverizadores de agua de mar. La apuesta de Meteoric es la contraria: reducir esa reflectividad para que llegue más luz al suelo.
El precedente técnico existe desde hace décadas. La American Meteorological Society y la World Meteorological Organization, según el repaso de TechSpot, documentan métodos como sembrar hielo seco desde aviones o propano líquido desde tierra para niebla superenfriada, o el uso de sales higroscópicas, calentamiento del aire y lavado por helicóptero para niebla cálida. El problema, recuerda la WMO, es que estos métodos suelen ser demasiado caros o poco prácticos a escala. Ahí es donde Meteoric quiere diferenciarse.
Qué dice la prueba del 13% (y por qué conviene leerla con cautela)
La cifra experimental más concreta que la compañía ha hecho pública es un 13% de disipación parcial de una nube artificial en una cámara de pruebas. El propio artículo de Xataka advierte de que la documentación pública no detalla qué magnitud se está midiendo exactamente, qué tamaño tenía la cámara, cuántas pruebas se hicieron ni cuál fue la incertidumbre del resultado.
El salto del 13% al 30% tampoco sale de una planta real, sino de las propias estimaciones de la compañía sobre tipos de nubes modelizados. En su web y en su presentación de Y Combinator, los fundadores atribuyen esas cifras a un modelo propio de pérdidas por nubosidad. Para una startup en etapa semilla, es razonable vender un techo teórico; para un founder que evalúa invertir en el sector, es clave distinguir entre una métrica de laboratorio, una simulación y un resultado de campo.
El coste por hora, la baza diferencial
El segundo argumento fuerte de Meteoric es económico. La compañía compara, según TechSpot, los US$30 a US$60 por hora que atribuye a sus drones eléctricos con más de US$2.000 por hora de una aeronave convencional dedicada a modificación meteorológica. A esa diferencia hay que sumarle un matiz que Xataka recuerda: la empresa todavía no ha publicado cuántos aparatos harían falta para tratar una planta concreta ni durante cuánto tiempo tendrían que operar.
La pregunta operativa, por tanto, no es solo cuánto cuesta cada dron volando, sino cuál es el coste total por megavatio-hora recuperado una vez que se multiplica el enjambre por las horas de vuelo y se compara con el ingreso marginal de la energía extra generada.
Quién compite en el cielo (y en qué se diferencia)
Meteoric no es la única startup que mete drones dentro de las nubes. Rainmaker, una compañía del sur de California fundada en 2023 y respaldada con más de US$50 millones, utiliza drones y software de monitoreo meteorológico para sembrar nubes con yoduro de plata y provocar precipitación, según una nota reciente recogida por Yahoo News a partir de The Independent. En una prueba en la península de Kenai, en Alaska, afirma haber generado unos 19 millones de galones de agua en tres horas y ya tiene contratos con estados del oeste de EEUU.
La diferencia de enfoque importa: Rainmaker añade agua al sistema (lucha contra sequías), Meteoric quiere quitar reflectividad para que llegue más luz. Ambos comparten el mismo cuello de botella regulatorio y de percepción pública, y ambos se apoyan en drones como plataforma barata y desplegable.
El muro regulatorio: FAA, espacio aéreo y vuelo en enjambre
En Estados Unidos, la Part 107 de la FAA regula las operaciones comerciales con drones de menos de 55 libras (unos 25 kilos). Xataka recuerda que esa normativa impone límites sobre altura, vuelo en línea de visión del piloto, proximidad a las nubes y número de aeronaves que un piloto puede controlar a la vez. Un enjambre de decenas o cientos de drones que debe subir entre 1 y 5 km y penetrar dentro de las nubes choca de frente con varias de esas reglas.
La propia FAA contempla exenciones para algunos de esos límites, pero obtenerlas exige demostrar seguridad, redundancia y coordinación con el control aéreo. Para una startup en etapa YC, ese frente regulatorio puede consumir más tiempo y capital que el propio desarrollo técnico.
¿Huracanes? El precedente STORMFURY invita a prudencia
Meteoric no se esconde en el largo plazo: su objetivo declarado es reducir la intensidad de tormentas severas y huracanes. El historial en este campo no acompaña. Entre 1962 y 1983, el programa estadounidense Project STORMFURY intentó modificar ciclones tropicales con siembra de nubes; investigaciones posteriores pusieron en duda que las reducciones de viento observadas fueran consecuencia real de la intervención y no de la evolución natural de los propios huracanes, como recuerda Xataka. La WMO mantiene hoy que no existe evidencia generalmente aceptada de que estos ciclones puedan modificarse, y advierte que las tecnologías que prometen efectos a gran escala suelen carecer de base científica sólida.
Para un fundador del sector clima, esa advertencia no es un detalle: condiciona de entrada qué tipo de inversores, seguros y reguladores aceptarán siquiera hablar del tema.
Qué significa esto para tu startup
Si trabajas en energía, climatech o infraestructura crítica, el caso Meteoric deja tres lecciones prácticas, más allá de si la tecnología acaba funcionando o no.
- Modelar la variabilidad meteorológica como una palanca, no como un coste fijo. En una planta solar madura, las pérdidas por nubosidad son un porcentaje relevante del revenue esperado. Aunque la solución de Meteoric no llegue a comercializarse, el dato de que las nubes pueden representar entre un 73% y un 82% de pérdida de radiación, según TechSpot, debería entrar en tus hojas de cálculo como una variable sobre la que alguien va a empezar a ofrecer producto.
- Mirar el cielo con ojos de SaaS. La propuesta de Meteoric es, en esencia, un servicio que se cobra por hora de vuelo y por MW recuperado. Si tienes una operación solar expuesta a nubosidad estacional, vale la pena hacer un modelo de unit economics: ¿cuánto pagarías por un 10% extra de generación al año frente al coste de un seguro meteorológico o de un sistema de almacenamiento?
- No subestimes el coste regulatorio de operar en el espacio aéreo. Si tu startup planea usar drones más allá del alcance visual, en enjambre o en altitudes no habituales, mapea desde el día uno los permisos, las exenciones y los tiempos de la autoridad aérea local. En LATAM, la normativa es heterogénea y suele ser más laxa, lo que puede ser una ventana de pilotaje real antes que en mercados maduros.
Fuentes
- Una startup quiere despejar nubes con enjambres de drones: promete hasta un 30% más de generación solar
- Startup wants to use autonomous drone swarms to clear clouds and boost solar farm output — TechSpot
- Cloud seeding start-up uses drones to generate 19 million gallons of water in Alaska — Yahoo News / The Independent
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