El inventario ‘por si acaso’ llega para quedarse
‘Las interrupciones son la nueva norma. Ya no son la excepción. Por lo tanto, hay que planificarse para las interrupciones.’ Así resumió Rubén Ramírez, jefe de servicios a inquilinos de la división Industrial y Logística para las Américas de CBRE, el giro estratégico que está reconfigurando el inmobiliario industrial en Estados Unidos. Lo expuso el jueves 20 de agosto en Las Vegas, durante el panel ‘Navegando por la cadena de suministro moderna’ organizado por CREDA, capítulo del sur de Nevada, junto a John Kirkman, director sénior gerente y líder de asesoría en cadena de suministro de CBRE.
El mensaje central: las empresas están dejando atrás el modelo ‘justo a tiempo’ (JIT) —que minimiza el inventario almacenado para reducir costos— y adoptan un enfoque ‘por si acaso’ (JIC) que prioriza acumular existencias de seguridad frente a interrupciones. No es una moda: la absorción de almacenes cercanos a puertos en lo que va de 2026 tocó su mínimo en 15 años, según los datos presentados por Ramírez en la mesa redonda.
Por qué las empresas dejan atrás el inventario ‘justo a tiempo’
JIT dominó la logística durante décadas porque optimizaba costos: comprar lo necesario, justo cuando se necesitaba, en inmuebles cercanos a puertos y entradas de importación. Kirkman explicó que esa lógica gestiona costo, pero no protege contra la volatilidad — y el entorno dejó de cooperar.
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👥 Unirme a la comunidadLos motores del cambio, según el panel:
- Volatilidad comercial e incertidumbre arancelaria.
- Crisis globales como la pandemia de COVID-19.
- Congestión portuaria y retrasos en envíos.
- Cierre del Estrecho de Ormuz, mencionado como caso de disrupción de ruta.
- Presiones inflacionarias.
El momento bisagra fue 2021-22: en plena pandemia se sumaron 500 millones de pies cuadrados a la demanda industrial neta nueva. ‘Esa absorción no tuvo que ver con el comercio electrónico. Fue sobre inventarios, sobre stock de seguridad, sobre el viraje a por si acaso’, sostuvo Ramírez. Y ese ciclo está regresando.
El costo oculto de no tener buffer
Kirkman lo planteó sin rodeos: el riesgo del modelo JIT es que ‘estás expuesto’ cuando la red se interrumpe. El mayor ganador durante la pandemia fue quien tenía exceso de inventario disponible, aunque su posición financiera pareciera pobre en el corto plazo. ‘El stock de seguridad protege los ingresos. Garantiza que, cuando ocurran eventos disruptivos, tengas inventario a la mano — piezas, productos terminados o productos en proceso’, explicó.
En el modelo JIC, el riesgo se desplaza: el costo aumenta de forma ‘dramática’ comparado con una estrategia de mantenimiento mínimo. La mayoría de las empresas operará en un punto intermedio, pero el centro de gravedad se mueve hacia JIC. Y los números son concretos: los centros de distribución JIC están agregando entre 15% y 25% más de pies cuadrados que un escenario JIT para el mismo rendimiento.
Los nuevos epicentros logísticos: del puerto al centro de EE.UU.
El inventario JIC necesita estar más cerca del consumo, no más cerca del barco. Eso reordena el mapa. Mercados del centro del continente como Columbus (Ohio), Kansas City (Missouri) y Dallas emergen como epicentros y hubs de distribución. Las empresas pasan de uno o dos grandes hubs costeros o del interior a tres o cuatro centros regionales.
Esta redistribución impacta directo en decisiones de founders con producto físico: la pregunta deja de ser ‘¿dónde está el puerto más barato?’ y se convierte en ‘¿dónde está mi cliente y qué tan rápido puedo reabastecerlo aunque se caiga un eslabón?’.
Qué cambia en los edificios industriales: specs, energía y automatización
El cambio de modelo redefine las especificaciones técnicas del warehouse moderno, según la presentación de CBRE:
- Densidad de potencia tres a cinco veces mayor que el estándar tradicional.
- Alturas libres de 36 pies para maximizar almacenamiento vertical.
- Infraestructura de edificios inteligentes: fibra óptica y computación en el borde.
Adaptar propiedades existentes a ese estándar, advirtió Kirkman, no es ‘poner un poco de lápiz labial’, sino ‘cirugía mayor’.
La energía se volvió la restricción principal. Tarifas, órdenes de emergencia, centros de datos y colas de interconexión controladas cada vez más por capital privado — que, según Kirkman, ‘ciertamente no tiene en mente los mejores intereses del consumidor común’ — cambiaron la conversación. La selección de sitios pasó de ‘transporte, mano de obra e incentivos’ a ‘¿cuánta energía necesitas? ¿En qué parte del país hay energía?’.
Además, la automatización crece: empresas cierran centros en una zona para abrir instalaciones automatizadas en otras. Menos empleados no significa menor costo: los técnicos que operan la tecnología cobran más que los empacadores que reemplazan, y Estados Unidos enfrenta una escasez masiva de mano de obra técnica que las propias empresas privadas intentan resolver capacitándola por su cuenta.
Qué significa esto para tu startup
Si vendes producto físico — DTC, e-commerce, SaaS con hardware, marketplaces, food & beverage, moda —, este cambio no es ajeno: define tus costos operativos durante los próximos años. Tres movimientos concretos:
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Reescribe tu ecuación de inventario. Si tu proveedor depende de una sola ruta o puerto, modelá un escenario de interrupción de 30 a 60 días y calculá el costo de oportunidad. En muchos casos, mantener un stock de seguridad extra financia su propio costo con el ingreso que protege. Kirkman lo dice en otra clave: ‘buffer stock protege los ingresos’.
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Pensá en hubs regionales, no en un solo mega-almacén. El modelo de tres o cuatro centros regionales se alinea con tiempos de entrega competitivos para clientes en múltiples zonas. Para startups hispanas con mercado en EE.UU., evaluar partners logísticos con huella multi-región puede ser más estratégico que negociar la mejor tarifa en un solo puerto.
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Audita tu dependencia energética y técnica. Si vas a escalar operaciones propias o con un 3PL, sumá a tu checklist la capacidad eléctrica del sitio y el acceso a técnicos calificados — dos variables que, según CBRE, hoy definen dónde sí y dónde no conviene expandirse.
La transición de JIT a JIC no significa abandonar la eficiencia: significa reconocer que, en una década marcada por interrupciones, el inventario dejó de ser un costo a minimizar y pasó a ser un ingreso a proteger.
Fuentes
- Las empresas cambian el inventario ‘justo a tiempo’ por existencias de reserva regionales (fuente original)
- Las Vegas panel tackles the new rules of industrial real estate (versión en inglés)
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