BATTIA levanta 7,8 millones para reciclar baterías sin masa negra
BATTIA, la startup deeptech guipuzcoana especializada en reciclaje avanzado de baterías de vehículo eléctrico, ha cerrado una financiación de 7,8 millones de euros del programa Renocicla, impulsado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (Idae) dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, con fondos NextGenerationEU. A esa cifra se suman 350.000 euros de la Fundación DeepTek y el apoyo institucional de Kutxa Fundazioa, la Diputación Foral de Gipuzkoa, Spri y Bic Gipuzkoa, según la nota de prensa recogida por Interempresas.
La compañía, creada en 2025 como spin-off de los centros tecnológicos Ceit y Tekniker, prevé levantar su primera planta de reciclaje en Gipuzkoa en 2029 y abrir una fase de expansión y diversificación entre 2031 y 2035. Su propuesta ataca uno de los cuellos de botella más sensibles de la transición eléctrica europea: recuperar materiales críticos sin pasar por la llamada masa negra (black mass), el polvo triturado que hoy concentra la mayor parte del reciclado mecánico.
¿Qué hace diferente a BATTIA?
El proceso que está desarrollando BATTIA combina robótica avanzada, inteligencia artificial e hidrometalurgia sostenible para desmontar el paquete de batería (pack-to-CRM) y separar directamente litio, cobalto, níquel y manganeso como sales o precursores, sin generar masa negra como producto intermedio.
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👥 Construir en la comunidadLa promesa es concreta:
- Mayor recuperación por celda. Al evitar el triturado masivo, se reduce la pérdida de material fino y se mejora la pureza de las sales recuperadas.
- Menos residuos peligrosos. El black mass se clasifica desde el 9 de noviembre de 2026 como residuo peligroso en la UE según la Decisión Delegada (UE) 2025/934, lo que restringe su exportación fuera de la OCDE.
- Trazabilidad y autonomía europea. Cada kilogramo de litio o cobalto que se recupera dentro de la UE deja de depender de envíos a refinerías asiáticas.
Según la compañía, el cofundador y CEO Álvaro Campuzano Resume así la tesis: «transformar conocimiento científico en capacidad productiva y desarrollar desde Gipuzkoa soluciones que permitan recuperar materiales críticos y reforzar la circularidad de la cadena de valor de las baterías en Europa».
Por qué importa ahora: el reloj regulatorio y de mercado
La ronda de BATTIA no llega en el vacío. Tres dinámicas empujan el modelo de negocio:
- Masa negra como residuo peligroso. Desde el 9 de noviembre de 2026, la UE prohíbe prácticamente la exportación de black mass a países no OCDE. Esto encarece el envío a Asia y mejora la economía unitaria del reciclaje intraeuropeo.
- Déficit de capacidad europea. Según el European Council on Foreign Relations (ECFR), la capacidad hidrometalúrgica europea de reciclaje es inferior a 3.000 toneladas anuales, alrededor de una sesentava parte de la de China, y la UE necesitará capacidad para tratar 120.000–135.000 toneladas de black mass al año hacia 2030.
- Objetivo regulatorio. El Critical Raw Materials Act europeo plantea que al menos el 25% del consumo anual de materias primas estratégicas provenga del reciclaje para 2030, un umbral que hoy está lejos de cumplirse: según el ECFR, siete de veintiséis minerales clave de la transición se reciclan a tasas de apenas 1–5% en la UE.
En paralelo, el mercado global de baterías para EV proyecta pasar de US$103.040 millones en 2026 a US$168.950 millones en 2035, con un CAGR de 5,6%, según MarketsandMarkets (junio de 2026). Más parque rodante significa más baterías que, en 7–10 años, llegarán al final de su vida útil.
Cómo se posiciona frente a otros recicladores europeos
BATTIA entra en un club todavía corto de competidores. En el radar europeo aparecen nombres como la belga Umicore (referente histórico en hidrometalurgia), la alemana Cylib y la también alemana Tozero, y la noruega Hydrovolt (joint venture de Norsk Hydro y Northvolt). Todos operan con variantes de pretratamiento mecánico más refino hidrometalúrgico. La diferencia de BATTIA es que intenta saltarse el paso de la masa negra y llegar directo a sales de litio, cobalto, níquel y manganeso con un proceso de desmontaje robótico autónomo, apalancándose en la I+D de Ceit y Tekniker.
Esa es la palanca que la separa de los modelos clásicos: si el black mass deja de poderse exportar barato, los recicladores que dependen de venderlo a refinerías externas verán su margen comprimido. Los que consigan cerrar el ciclo dentro de Europa con materiales vendibles a gigafactorías y OEM tendrán una ventaja estructural.
Las cartas de interés que ya tiene BATTIA
La nota de prensa recoge que la startup trabaja con cartas de interés de varios actores de la cadena de valor, entre ellos la fábrica de Mercedes-Benz en Vitoria, además de empresas de gestión de residuos y fabricantes de baterías. El encaje es lógico: Vitoria es uno de los polos industriales de componentes de automoción del norte de España y un punto natural de recogida de packs al final de su vida útil.
Esa tracción industrial temprana es señal de que el modelo pack-to-CRM no es solo un proyecto de laboratorio: ya hay OEMs y gestores preguntando cuándo podrían entregar material.
¿Qué significa esto para tu startup?
Si estás construyendo algo en cleantech, movilidad o cadena de suministro de baterías, hay tres lecturas accionables:
- Apunta a fondos públicos europeos como Renocicla, LIFE o Innovation Fund. Son convocatorias no dilutivas que pueden cubrir entre el 30% y el 70% del CAPEX industrial. BATTIA es un caso de manual: 7,8 millones de euros no dilutivos (NextGenerationEU vía Idae) + 350.000 euros de coinversión privada + apoyo institucional vasco.
- Diseña tu modelo para el escenario regulatorio 2026–2030. Trata la masa negra como restricción, no como variable libre. Si tu tecnología depende de exportar black mass a Asia, tu tesis se debilita el 9 de noviembre de 2026. Diseña procesos que entreguen sales o precursores aceptados por gigafactorías europeas.
- Convierte centros tecnológicos en tu vía de entrada. Ceit y Tekniker son la prueba de que la vía spin-off desde un centro de investigación vasco es un atajo real para deeptech industrial: I+D madura + patentes + acceso a talento + credibilidad institucional. En España, mirar el ecosistema BRTA (Basque Research and Technology Alliance) puede acelerar años el camino.
La lección macro: el reciclaje de baterías europeas ya no es un nicho ESG, es infraestructura crítica. La próxima ronda de cleantech con base industrial va a parecerse mucho a BATTIA, no a una app.
Fuentes
- BATTIA obtiene 7,8 millones para recuperar materias primas de baterías eléctricas — Interempresas
- Power up: How EU-Africa cooperation can drive Europe's battery recycling future — ECFR
- How Europe's Waste Could Supply Over Half of Critical Material Demand — IPS News
- EV Battery Market worth $168.95 billion by 2035 — MarketsandMarkets via Yahoo Finance
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