Intel compra Classiq por US$2.200M y entra en cuántica

Intel compra Classiq: la mayor adquisición de la historia en computación cuántica

Intel acordó adquirir la startup israelí de software cuántico Classiq, una operación que Globes cifra en US$2.200 millones y que, según ese medio, es la mayor adquisición registrada hasta hoy en el sector cuántico. El anuncio se hizo el lunes y el cierre está previsto para el primer semestre de 2027, sujeto a aprobaciones regulatorias.

Para un founder de deep tech, el dato relevante no es el monto: es que por primera vez una gran tecnológica estadounidense compra tecnología cuántica. Hasta ahora las operaciones del sector las hacían jugadores especializados, sobre todo IonQ. Que Intel entre con chequera cambia la referencia de valuación para todo el ecosistema.

¿Qué compró Intel exactamente?

Classiq no fabrica hardware. Desarrolla un sistema operativo para computadoras cuánticas: una plataforma que traduce modelos funcionales de alto nivel en circuitos cuánticos optimizados, sin que el desarrollador tenga que dominar el diseño de circuitos.

Antes de levantar capital, que el negocio sea rentable

Quien invierte mira primero si el negocio vende y deja margen. En CAR dueños de negocio trabajan eso entre pares y con ayuda de IA.

👥 Entrar a la lista de espera

Según SiliconANGLE, la compañía se describe a sí misma como "el Microsoft de la computación cuántica". Su software es agnóstico al tipo de qubit y al hardware subyacente, así que funciona sobre máquinas de iones atrapados, superconductores, fotones, nanotubos de carbono o los qubits de espín de silicio que Intel viene desarrollando desde 2015.

Intel lo dijo en su comunicado: la combinación de la plataforma de Classiq con su tecnología de qubits de espín de silicio y su capacidad de fabricación la convierte en un proveedor de soluciones cuánticas de pila completa, capaz de sumar QPUs (unidades de procesamiento cuántico) a un portafolio que ya incluye CPUs, GPUs y ASICs.

"Unir fuerzas con Classiq transforma el Grupo de Computación Cuántica de Intel en un negocio de computación cuántica de pila completa", dijo el CEO de Intel, Lip-Bu Tan.

¿Cuánto pagó Intel y por qué el número varía según la fuente?

Acá conviene ser preciso, porque las cifras difieren:

  • Globes reporta que Intel anunció la compra por US$2.300 millones, pero que el efectivo en caja de Classiq reduce el precio efectivo a US$2.200 millones.
  • SiliconANGLE y DatacenterDynamics publican US$2.200 millones.
  • Calcalist habla de US$2.300 millones en efectivo y acciones.

Más allá del decimal, el dato duro que sí es consistente: según SiliconANGLE, es la segunda mayor adquisición en la historia de Intel, solo detrás de los US$15.300 millones que pagó por Mobileye en 2017. Y según Globes, supera las dos operaciones cuánticas más grandes anteriores: la compra de Oxford Ionics por parte de IonQ por cerca de US$1.000 millones y la venta de Quantum Circuits a D-Wave por US$550 millones.

El detalle que casi nadie mira: el CEO de Intel ya era inversor

Lip-Bu Tan, hoy CEO de Intel, fue uno de los primeros inversores de Classiq. Participó en su Serie B de US$33 millones en febrero de 2022 y volvió a entrar en la Serie C de US$110 millones en mayo de 2025, según SiliconANGLE. En total, la startup levantó algo más de US$200 millones desde su fundación en 2020.

Ese dato explica bastante del deal. No es una apuesta a ciegas de un conglomerado sobre una tecnología lejana: es un inversor que conoce la compañía desde adentro y que ahora la integra a su propia hoja de ruta.

Classiq fue fundada por Nir Minerbi, Amir Naveh y Yehuda Naveh —padre e hijo, CTO y CPO respectivamente—. Yehuda Naveh dirigía antes el programa de computación cuántica de IBM en Israel, según Calcalist. La empresa participó además en Intel Ignite, el programa de aceleración de la propia Intel.

¿Quiénes ya usan Classiq? La lista de clientes es el argumento de venta

El punto más fuerte de Classiq no es la tecnología en abstracto, sino que ya tiene clientes corporativos pagando por ella. Según Globes y SiliconANGLE:

  • BMW desarrolló con la plataforma software de simulación de dinámica vehicular, para modelar autos con componentes de distintos materiales y reducir pruebas físicas costosas.
  • HSBC construyó un algoritmo cuántico para detección de fraude.
  • Intesa Sanpaolo creó una aplicación para cotizar opciones en plazos más cortos y mejorar la rentabilidad por transacción.
  • La lista comercial incluye además a Citibank, Deloitte y Rolls Royce, más de 600 clientes académicos —entre ellos laboratorios del MIT y el UCL— y, según Calcalist, organizaciones como el Hospital Ichilov y el Banco de Israel.

Para un founder, esa lista es la lección: en deep tech, tener clientes reales antes de tener la tecnología madura es lo que te vuelve adquirible. El propio Minerbi lo dijo en Calcalist: "Odio el término deep tech porque suele usarse como atenuante, como si dijera: no tenemos ingresos y no necesitamos clientes".

¿Quién compite con Classiq en software cuántico?

El rival más obvio es IBM, que desarrolló Qiskit, una plataforma también agnóstica al hardware. Globes señala que Qiskit llegó después de que el sistema israelí ya tenía tracción en la comunidad académica, pero que la marca de IBM pesa fuerte entre clientes que buscan un proveedor seguro.

Otro competidor es Horizon Quantum Computing, que según Globes levantó US$22 millones. Y Nvidia eligió un camino distinto: no desarrolla su propia computadora cuántica y comercializa CUDA Quantum como puente entre sus GPUs y sistemas de terceros.

El contexto de mercado ayuda a dimensionar la apuesta: Globes ubica a Israel entre los cinco países con más empresas cuánticas y más inversión privada del sector, y registra 17 adquisiciones cuánticas desde 2022, de las cuales nueve fueron de IonQ.

El riesgo que nadie en Intel quiere repetir

Globes es directo: Intel acumula adquisiciones en Israel —Habana Labs por US$2.000 millones, Mobileye por US$15.300 millones, Granulate por US$650 millones— y la mayoría no terminó bien. Granulate, de hecho, fue cerrada y sus empleados despedidos.

Por eso el deal tiene una condición explícita: Classiq se convertirá en el centro global de desarrollo de computación cuántica de Intel, operado desde Israel. Según Calcalist, Intel tiene unos 70 empleados trabajando en tecnologías cuánticas y suma los 140 de Classiq. Minerbi afirmó que reportarán a la organización del CTO y que Intel se comprometió a preservar la cultura de startup y la identidad israelí del equipo.

¿Qué significa esto para tu startup?

1. La ventana de salida del deep tech se está abriendo. Durante años, el consejo para founders de hardware y ciencia profunda fue "construye, que la salida llega en 10 años". Con esta operación, una tecnológica del tamaño de Intel paga US$2.200 millones por una empresa de software cuántico fundada en 2020. Si trabajas en deep tech, revisa tu narrativa: los compradores estratégicos ya están mirando el sector, y lo que compran es la capa que hace usable el hardware, no el hardware en sí.

2. Construye la capa de abstracción, no solo el motor. Classiq ganó porque resolvió un problema de usabilidad: nadie sabía cómo comunicarse con una computadora cuántica. Ese patrón se repite en IA, robótica y biotech. Pregúntate qué parte de tu tecnología es hoy inaccesible para un usuario no experto y convierte esa fricción en tu producto.

3. Los clientes corporativos valen más que el paper. El argumento que convenció a Intel fue una cartera con BMW, HSBC, Citibank y Rolls Royce. Si tu startup es pre-revenue y profunda, consigue al menos un piloto pagado con una empresa grande: es la señal que un adquirente lee antes que cualquier benchmark técnico.

4. Cuidado con la integración post-adquisición. El historial de Intel en Israel muestra que comprar no es integrar. Si estás negociando una salida, negocia por escrito la autonomía del equipo y el rol del centro de desarrollo, como hizo Classiq.

Conclusión

Intel no está comprando una computadora cuántica: está comprando el sistema operativo que hace que las computadoras cuánticas sirvan para algo. Con US$2.200 millones sobre la mesa, el mensaje para el ecosistema es que la capa de software —la que traduce tecnología compleja en algo usable— ya tiene precio de mercado. Para los founders hispanohablantes en deep tech, la lectura es doble: hay compradores estratégicos activos, y lo que están buscando no es el laboratorio, sino el producto que sale de él.

Fuentes

Antes de levantar capital, que el negocio sea rentable

Quien invierte mira primero si el negocio vende y deja margen. En CAR dueños de negocio trabajan eso entre pares y con ayuda de IA.

👥 Entrar a la lista de espera

Daily Shot: Tu ventaja táctica

Lo que pasó en las últimas 24 horas, resumido para que tú no tengas que filtrarlo.

Suscríbete para recibir cada mañana la curaduría definitiva del ecosistema startup e inversionista. Sin ruido ni rodeos, solo la información estratégica que necesitas para avanzar:

  • Venture Capital & Inversiones: Rondas, fondos y movimientos de capital.
  • IA & Tecnología: Tendencias, Web3 y herramientas de automatización.
  • Modelos de Negocio: Actualidad en SaaS, Fintech y Cripto.
  • Propósito: Erradicar el estancamiento informativo dándote claridad desde tu primer café.

📡 El Daily Shot Startupero

Noticias del ecosistema startup en 2 minutos. Gratis, todos los días.

Share to...