Lilly Chen: de monja a levantar US$25M para gobiernos

¿Quién es Lilly Chen y qué hace FSH Technologies?

Lilly Chen dejó la secundaria a los 16 años para ordenarse como monja budista. Hoy, a los 30, dirige FSH Technologies, una startup con sede en Filadelfia que construye software para gobiernos y que acumula US$25 millones en financiamiento total.

Para un founder, el dato relevante no es la anécdota: es que Chen construyó una empresa de software B2B para el sector público —el mercado más lento, más burocrático y, por eso mismo, uno de los menos disputados por startups— sin haber tenido nunca una idea de negocio clara al inicio.

Su historia arranca con una enfermedad. A los 16, Chen había sido hospitalizada varias veces por enfermedad de Graves, un trastorno autoinmune, y su familia dependía del seguro público de salud en Estados Unidos. Su madre, que siempre fue espiritual, propuso algo radical: mudarse a China y convertirse en monjas. Chen se ordenó primero en Estados Unidos y pasó unos seis meses en un monasterio rural en China, dentro de un período de aproximadamente dos años como monja.

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La vida allí era simple: se levantaban a las 3 de la mañana a meditar, cultivaban su comida, limpiaban y acarreaban agua. No había electricidad. "Fue lo más importante que aprendí como monja: cómo escuchar a otras personas", contó Chen a Business Insider.

De un monasterio sin internet a Colorado College

Sin diploma de secundaria, Chen volvió a Estados Unidos y se educó a sí misma en casa. En una feria de universidades en su biblioteca pública confundió una mesa marcada "CC" con la de un community college: era Colorado College, una pequeña universidad de artes liberales. Una mujer allí le pidió que rindiera el ACT y le enviara su puntaje. Chen obtuvo 36, el máximo posible, y fue admitida sin diploma.

Se graduó en 2019 con doble especialización en matemáticas y economía. En el camino jugó Dota 2 de forma profesional y llegó a enfrentar a los bots de OpenAI, su primer contacto con la tecnología que después ayudaría a entrenar como ingeniera.

Trabajó en infraestructura para entrenar modelos de IA en Facebook (hoy Meta). Renunció poco después del 6 de enero de 2021, cuando, mientras seguía una reunión interna por videollamada y la cobertura del asalto al Capitolio en otra pantalla, concluyó que no podía seguir trabajando en una big tech.

¿Cómo se financia una startup sin una idea definida?

Chen se fue sin plan. Un contacto a través de Envision, un acelerador liderado por estudiantes y enfocado en fundadores no tradicionales, la conectó con Contrary, el fondo que respaldó a Ramp y Anduril Industries. Contrary le escribió su primer cheque en 2021, antes de que existiera un producto.

Ese es el punto que más debería interesar a un founder que busca capital: Chen no vendió una idea, vendió una motivación. Explicó con honestidad qué problema quería resolver y por qué. El inversor de Contrary que la respaldó entonces, Jason Chen, hoy es el director de operaciones (COO) de la compañía.

FSH tomó su forma actual en 2024. La compañía anunció en agosto de 2026 US$25 millones en financiamiento total: una Serie A de US$20 millones liderada por Lachy Groom —inversor temprano en Figma, Notion, Ramp y Lattice— con Acrew Capital como co-líder y la participación de Operator Partners, Contrary, Cooley y varios inversores ángeles. Antes había levantado una semilla de US$5 millones liderada por Contrary, con Acrew Capital, General Catalyst, Scribble Ventures y Basis Set Ventures. Chen contó a Crunchbase que la Serie A se armó en aproximadamente una semana.

¿Por qué el software para gobiernos es un mercado poco disputado?

FSH apunta a un mercado que la propia compañía cifra en US$160.000 millones en tecnología para gobiernos estatales y locales en Estados Unidos. Es un segmento enorme y poco cíclico, pero históricamente evitado por startups por una razón simple: vender al sector público es lento.

Chen lo vivió en carne propia. La empresa facturó menos de US$100.000 en su primer año, y al momento de la entrevista con Crunchbase tenía apenas ocho o nueve empleados. Ese es el costo real de entrada en GovTech: los contratos tardan, y el equipo tiene que aguantar sin ingresos mientras aprende cómo compra el Estado.

Su tesis de producto es que el problema de fondo no es la interfaz. Permisos, licencias, solicitudes de subsidios y trámites administrativos son lentos porque la información vive en departamentos separados y porque actualizar un sitio web requiere aprobaciones de múltiples actores, incluidos responsables de políticas, comunicación y el equipo de TI. Poner un chatbot encima de ese sistema, argumenta Chen, deja el problema intacto.

FSH sí usa IA —reconocimiento óptico de caracteres, traducción y búsqueda en lenguaje natural— pero como una herramienta dentro del software, no como un agente que gestiona un proceso completo. Es una distinción útil para cualquier founder que esté evaluando dónde insertar IA en un producto B2B: la IA resuelve una tarea, no reemplaza el entendimiento del flujo.

¿Cómo compite una startup contra Accenture?

En las licitaciones públicas, FSH se cruza con frecuencia con consultoras como Accenture. Chen afirma que las ha ganado. La diferencia que ella marca es de incentivos: FSH no cobra horas facturables ni tiene vendedores o consultores; todo el equipo construye.

El argumento es directo: en un modelo de facturación por hora, un proyecto lento es más rentable que uno rápido. El sector público, además, es adverso al riesgo y prefiere nombres conocidos, algo que Chen reconoce abiertamente. Su apuesta es que los resultados se vuelvan difíciles de ignorar.

Los casos que la compañía cita son concretos: Pittsburgh Public Schools cambió de proveedor después de que una vulnerabilidad de seguridad expusiera datos de estudiantes; Buffalo hizo lo mismo tras años con un sistema que dejó de dar abasto. Y cuando un cambio en la ley tributaria de Filadelfia dejó a miles de pequeñas empresas debiendo un nuevo impuesto municipal, FSH levantó en un mes un programa de soporte que alcanzó a más de 1.000 negocios en 13 idiomas, la mayoría presentando por primera vez.

¿Qué significa esto para tu startup?

Tres lecciones que se pueden aplicar sin ser monja ni ex-Meta:

  • Vende el problema, no el producto, cuando aún no tienes producto. Chen convenció a Contrary de invertir en 2021 sin una idea definida. Si estás en fase pre-seed, un relato honesto sobre el problema que te obsesiona puede valer más que un deck con proyecciones inventadas.
  • Elige mercados aburridos con presupuesto grande. El software para gobiernos no genera titulares, pero mueve cientos de miles de millones al año y tiene menos competencia startup que el SaaS para marketing. La lentitud del ciclo de venta es la barrera que te protege de la competencia.
  • Presupuesta el ciclo de venta largo. FSH facturó menos de US$100.000 en su primer año. Si tu cliente es el sector público, tu runway tiene que contemplar 12 a 24 meses antes de cerrar contratos significativos.

¿Cómo se construye cultura sin quemar al equipo?

La experiencia en el monasterio también moldeó cómo Chen gestiona. Es escéptica de la cultura startup que celebra dormir en la oficina o trabajar jornadas extremas como prueba de compromiso. Considera que buena parte de ese comportamiento es performativo, sobre todo cuando sacrifica el descanso que las personas necesitan para trabajar bien.

Su lema interno es "slow is smooth and smooth is fast": pensar despacio y ejecutar rápido. En la práctica, eso significa entender primero a las personas, los departamentos y los procedimientos detrás de un servicio público antes de intentar mejorarlo.

Para un founder, el mensaje es que la velocidad no se logra acelerando todo, sino eligiendo qué se piensa despacio. En un mercado donde el error de producto cuesta un contrato de varios años, entender el sistema completo —"ser el estanque, no el pez", como le enseñó el monje principal— es la ventaja competitiva.

Chen resume su propio camino con una frase que vale para cualquier fundador que no encaja en el molde: "Definitivamente terminas encontrando tu propio camino si te mantienes siendo raro".

Fuentes

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