ACS aparca la compra de Openchip, firma de chips IA

ACS aparca su entrada en Openchip: qué hay detrás de la decisión

ACS ha paralizado las negociaciones para adquirir una participación de referencia en Openchip & Software Technologies, la firma catalana que diseña chips avanzados para inteligencia artificial, centros de datos y computación de altas prestaciones. "Lo hemos estado mirando y hemos apoyado el proyecto, pero ahora mismo no estamos", aseguran fuentes cercanas al grupo que preside Florentino Pérez.

El frenazo no es un no definitivo. Según las mismas fuentes, ACS se queda "en la barrera" por falta de visibilidad sobre cuestiones administrativas y de permisos que Openchip debe desbloquear, y deja la puerta abierta a retomar conversaciones en el futuro. A comienzos de julio trascendió el interés del grupo por tomar entre el 40% y el 51% del capital.

Para un founder de deep tech, la lectura es incómoda y útil a la vez: cuando un industrial cotizado se sienta a negociar el control de una startup, lo que evalúa no es solo la tecnología, sino la capacidad de la empresa de cerrar frentes regulatorios y administrativos. Esos trámites son parte del activo.

¿Y esto cómo se aplica en tu negocio?

Dueños de negocio de Latinoamérica y España usan un agente de IA para ganar más y recuperar su tiempo. El Kit «tu mano derecha con IA» te muestra cómo en un video de 11 minutos, con una ficha para armar el tuyo. CAR está cerrada por ahora; al anotarte, te avisamos cuando abra.

👥 Quiero el Kit →

¿Qué es Openchip y por qué el Estado pone 115,77 millones?

Openchip nació en 2021 como iniciativa conjunta del grupo de ingeniería catalán GTD Innovation & Technologies y el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS). Al cierre de 2025, los fundadores controlaban el 53,64% y el BSC-CNS el 46,36%; este último está participado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (60%), la Generalitat de Cataluña (30%) y la Universitat Politècnica de Catalunya (10%).

Su actividad es el diseño de semiconductores de alto rendimiento bajo modelo fabless: diseña y comercializa, pero no fabrica. Emplea a unas 300 personas, la mayoría en la sede de Barcelona, con delegaciones en Italia, Polonia, Francia, Alemania e Irlanda, según La Vanguardia. Desde la primavera preside la compañía Tobías Martínez, ex consejero delegado de Cellnex.

El hito técnico llegó en el verano: la compañía culminó el desarrollo de BER10, su primer chip soberano europeo gestado en España. Según Revista Cloud Computing, se trata de un procesador RISC-V de 64 bits con cuatro núcleos de alto rendimiento y tecnología de fabricación Gate-All-Around por debajo de los dos nanómetros. La arquitectura RISC-V es abierta: nadie tiene que conceder una licencia a Openchip para diseñar sobre ella, lo que reduce la dependencia de proveedores externos.

La ronda de 250 millones que aún no cierra

El dinero público es el otro protagonista. El Consejo de Ministros aprobó a finales de junio inyectar 115,77 millones de euros a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), dependiente del Ministerio para la Transformación Digital. La operación, sujeta a una serie de cláusulas suspensivas, dará al ente público el 16,54% del capital y previsiblemente se materializará este mes de noviembre o, en todo caso, antes de concluir el año.

Unos días antes, la Generalitat de Cataluña aprobó tomar el 5% de Openchip con la conversión en acciones de parte de los créditos de 35 millones de euros concedidos a través de la Consejería de Economía y Finanzas y de la sociedad Avançsa. El vencimiento de esos préstamos estaba fijado para noviembre de este año, pero en julio se alargó hasta diciembre de 2027.

Todo esto se enmarca en una ronda con un importe objetivo de alrededor de 250 millones de euros. Con la SETT garantizada y ACS fuera de la ecuación, la compañía trabaja ahora en obtener financiación adicional principalmente de inversores privados. Entre sus atractivos figuran las deducciones fiscales monetizables derivadas de las ayudas para I+D recibidas. Antes, en la convocatoria de 2023 del PERTE Chip, Openchip ya había recibido 111 millones de euros, dentro del proyecto UNICO reservado para los Proyectos Importantes de Interés Común Europeo (IPCEI).

Sumando piezas, Xataka cifra el apoyo público acumulado en torno a los 262 millones de euros y sitúa la valoración implícita de la compañía cerca de los 700 millones, una referencia fijada en buena parte por esas mismas operaciones. El control público directo —Estado y Generalitat— supera el 20% del capital.

¿Qué significa esto para tu startup?

Tres lecciones que aplican más allá del silicio.

1. El capital público es un socio con condiciones, no un cheque gratis. La Generalitat blindó con un derecho de veto cualquier traslado de la sede fuera de Cataluña y se sentó en el consejo de administración; la SETT entra con cláusulas suspensivas que hay que cumplir antes de ver el dinero. Si vas a levantar con fondos públicos (SETT, CDTI, ENISA, PERTE o fondos europeos), negocia desde el principio qué derechos de gobierno cedes y cuánto tarda realmente el desembolso. Un expediente administrativo abierto puede enfriar a un inversor industrial, como ocurrió aquí con ACS.

2. En deep tech, el calendario es el producto. Openchip apunta a una producción comercial en torno a 2028, y su plan industrial estima inversiones cercanas a los 500 millones de euros para desplegar toda la infraestructura, según Xataka. Eso implica años de caja negativa antes del primer ingreso relevante. Si tu startup tiene ciclos largos, no diseñes la ronda para 18 meses de runway: estructúrala por hitos técnicos verificables —tape-out, silicio funcional, primer cliente en producción— y comunícala así a los inversores.

3. Un cliente institucional puede ser tu primer mercado. La propia compañía reconoce que su siguiente objetivo es desarrollar su primer producto específico para centros de datos. En paralelo, participa en el ecosistema europeo DARE, coordinado por el BSC, que reúne a 38 socios de 13 países y cuya primera fase cuenta con hasta 120 millones de euros de financiación europea, según Revista Cloud Computing. Compras públicas, supercomputación e infraestructuras críticas son entornos donde la procedencia del hardware pesa tanto como el rendimiento bruto. Para una startup hispanohablante de hardware, ese es un canal de entrada realista: menos glamour que el mercado global, pero con presupuesto y con tolerancia a la falta de madurez comercial.

El contexto: Europa diseña poco de los chips que consume

La Unión Europea conserva aproximadamente un 9% del mercado mundial de semiconductores, muy lejos del objetivo del 20% para 2030 que se fijó la Comisión, según Revista Cloud Computing. Ese hueco explica que un proyecto como Openchip reciba apoyo público sostenido y que un gigante de infraestructuras como ACS se interesara por él.

ACS no es un actor cualquiera en este terreno. El grupo desarrolla centros de datos y tiene presencia creciente en toda la cadena que rodea a estas infraestructuras: redes, plantas de semiconductores, generación y almacenamiento de energía y minerales críticos. El año pasado acordó asociarse con BlackRock para potenciar su plataforma de centros de datos, bautizada como Coravel, con foco en Estados Unidos, Australia y Europa. Y en la gigafactoría europea de Móra la Nova (Tarragona) comparte accionariado con lo público y lo privado: ACS, Telefónica y Banco Santander tienen un 15,67% cada uno, Multiverse Computing un 4%, la SETT un 47,99% y la Generalitat un 1%.

La decisión de aparcar Openchip llega, además, en un contexto en el que las incertidumbres en torno a la IA se han multiplicado a nivel global. ACS presentará su estrategia renovada el 12 de noviembre, en su Día del Inversor.

Conclusión

Openchip tiene lo que casi ninguna startup europea de chips consigue: silicio funcional, respaldo público de más de 260 millones de euros y una arquitectura libre sobre la que construir sin pedir permiso. Lo que todavía no tiene es el examen que de verdad importa: clientes comerciales, pruebas independientes de rendimiento y un coste de producción competitivo.

El frenazo de ACS no invalida el proyecto, pero sí envía una señal a todo el ecosistema: en hardware profundo, la tecnología abre la puerta y la ejecución administrativa y comercial decide quién entra. Para un founder, la pregunta útil no es si Openchip lo logrará, sino qué de su estructura —capital paciente, hitos técnicos verificables y clientes ancla institucionales— puedes replicar en tu propio sector.

Fuentes

¿Y esto cómo se aplica en tu negocio?

Dueños de negocio de Latinoamérica y España usan un agente de IA para ganar más y recuperar su tiempo. El Kit «tu mano derecha con IA» te muestra cómo en un video de 11 minutos, con una ficha para armar el tuyo. CAR está cerrada por ahora; al anotarte, te avisamos cuando abra.

👥 Quiero el Kit →

Daily Shot: Tu ventaja táctica

Lo que pasó en las últimas 24 horas, resumido para que tú no tengas que filtrarlo.

Suscríbete para recibir cada mañana la curaduría definitiva del ecosistema startup e inversionista. Sin ruido ni rodeos, solo la información estratégica que necesitas para avanzar:

  • Venture Capital & Inversiones: Rondas, fondos y movimientos de capital.
  • IA & Tecnología: Tendencias, Web3 y herramientas de automatización.
  • Modelos de Negocio: Actualidad en SaaS, Fintech y Cripto.
  • Propósito: Erradicar el estancamiento informativo dándote claridad desde tu primer café.

📡 El Daily Shot Startupero

Noticias del ecosistema startup en 2 minutos. Gratis, todos los días.

Share to...