El récord global: US$9,4 billones y el regreso del crédito privado
La deuda externa de las economías de ingresos bajos y medios cerró 2025 en US$9,4 billones, un récord, tras crecer 5,5%: el mayor salto anual desde 2021 y casi cuatro veces el 0,5% de crecimiento promedio anual registrado entre 2022 y 2024, según el International Debt Report 2026 del Banco Mundial. Para un founder en América Latina, la cifra importa menos por su tamaño que por lo que anticipa: dinero más disponible, pero más caro, y gobiernos con menos margen para gastar.
El motor del aumento fue el regreso de los acreedores privados. Las emisiones de bonos de entidades públicas crecieron 35%, hasta US$251.000 millones, su nivel más alto en cinco años, y la deuda total con acreedores privados subió 5,2%, hasta US$5 billones, después de crecer apenas 0,6% en 2024.
«El acceso al financiamiento internacional ha mejorado, pero el precio de ese financiamiento no», advirtió Haishan Fu, economista en jefe de estadísticas del Banco Mundial. Los países de ingresos bajos y medios, agregó, «están pidiendo más préstamos, pagando más y, en muchos casos, dejando menos para el desarrollo a largo plazo».
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👥 Quiero el Kit →Conviene tener presente un detalle metodológico: la estadística de deuda externa incluye obligaciones públicas y privadas frente a no residentes. No equivale, por tanto, a la deuda pública de los gobiernos.
¿Dónde aumentó más la deuda externa en América Latina?
Guatemala registró el mayor crecimiento porcentual entre las 15 economías latinoamericanas y caribeñas analizadas: 18,2%, hasta US$31.997 millones. Argentina quedó segunda, con 16,1% y US$261.653 millones, seguida de Paraguay (14,5%; US$34.300 millones) y Colombia (13,8%; US$255.956 millones). El Salvador también creció a dos dígitos (11,7%), mientras que Brasil y México reportaron alzas de 8,7% y 7,9%.
- Guatemala: US$31.997 millones (+18,2%)
- Argentina: US$261.653 millones (+16,1%)
- Paraguay: US$34.300 millones (+14,5%)
- Colombia: US$255.956 millones (+13,8%)
- El Salvador: US$27.926 millones (+11,7%)
- Brasil: US$659.803 millones (+8,7%)
- México: US$645.042 millones (+7,9%)
- Perú: US$94.270 millones (-0,2%)
- Haití: US$827,5 millones (-12,7%)
Los 15 países de la muestra acumularon US$2,19 billones, y Brasil, México, Argentina y Colombia concentraron el 83,2% de ese monto. El ranking cambia cuando se miran los incrementos en dólares: Brasil sumó US$52.809 millones y México US$47.227 millones, por delante de Argentina (US$36.284 millones) y Colombia (US$31.039 millones). Perú y Haití fueron los únicos que redujeron sus saldos.
Ese contraste es la primera lección del informe: el porcentaje mide la velocidad del endeudamiento, el monto absoluto mide el peso. Un país pequeño que crece 18% sigue debiendo mucho menos que una economía grande que crece 8%.
¿Por qué la relación con las exportaciones importa más que el saldo?
El monto de las obligaciones no refleja por sí solo su peso sobre una economía. El Banco Mundial también compara los saldos con las exportaciones y el ingreso nacional bruto (INB). Ahí el mapa se reordena.
Colombia presentó la mayor relación entre deuda externa y exportaciones de los 15 países, con 315%: su saldo equivalía a más de tres veces el valor de sus exportaciones anuales. Le siguieron Argentina (234%), El Salvador (227%), Honduras (190%) y República Dominicana (178%). En el otro extremo, México registró 86% y Perú, 87%.
Cuando la vara es el INB, El Salvador encabezó la lista con 82%, seguido de Nicaragua (76%) y Paraguay (72%). Y en el servicio de la deuda, que comprende los pagos de capital e intereses, El Salvador volvió a liderar frente a las exportaciones, con 79%, por delante de Colombia (45%), Brasil (39%) y Argentina (30%). México, con uno de los mayores saldos de la región, presentó una relación de apenas 10%.
La lectura práctica: una economía con deuda alta pero exportaciones fuertes puede sostener el pago; una con deuda moderada y exportaciones débiles, no. «Las consecuencias van más allá de los balances de los gobiernos, ya que las vulnerabilidades de la deuda no son simplemente una preocupación financiera», señaló Fu.
Financiamiento más disponible, pero al costo más alto desde 1989
El informe atribuye parte del aumento mundial a la recuperación del crédito privado, pero las condiciones siguen siendo exigentes para los países de menores ingresos. Los elegibles para financiamiento de la Asociación Internacional de Fomento (IDA) pagaron una tasa promedio de 8,2% sobre nuevos compromisos con acreedores privados, el nivel más alto desde 1989, y un cupón promedio de 9,4% en nuevas emisiones de bonos, según Anadolu Agency. La brecha entre el crédito privado y el oficial para esos prestatarios se amplió a 5,5 puntos porcentuales, frente a 3,4 puntos una década antes.
No ocurre lo mismo con los países de ingreso medio que se financian a través del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF): pagaron 5,5% promedio en nuevas emisiones de bonos, por debajo del 5,8% de 2024.
El servicio de la deuda de los países de ingresos bajos y medios alcanzó US$1,4 billones en 2025, con un incremento de 1,9%: el quinto aumento anual consecutivo. Entre 2022 y 2025, estas economías pagaron US$436.100 millones más por el servicio de sus obligaciones de lo que recibieron en nuevo financiamiento. Reuters reportó además que los pagos globales de intereses ya habían alcanzado un récord de US$415.400 millones en 2024 y que las tasas de la deuda en bonos se acercaron al 10%, aproximadamente el doble que antes de 2020.
El tipo de cambio también distorsiona las cifras. Según el Banco Mundial, la depreciación del dólar explicó el 28,2% del incremento de US$301.800 millones de la deuda externa pública y con garantía pública, por la conversión de obligaciones denominadas en otras monedas.
The Guardian puso nombres a esa presión: el Banco Mundial destacó préstamos recientes de Laos a una tasa de 11,5%, de la República del Congo a 13,88% y de Kenia a 9,2%. El mismo informe vincula las cargas de deuda con la seguridad alimentaria: los shocks globales tienen más impacto en la disponibilidad de alimentos en los países muy endeudados. El Reino Unido, que presidirá el G20, prepara una iniciativa sobre deuda y encargó al ex primer ministro Gordon Brown evaluar cambios al régimen global.
¿Qué significa esto para tu startup?
Nada de esto es macroeconomía abstracta. La deuda externa de un país se traduce, tarde o temprano, en el costo del capital que tú pagas y en el tamaño del mercado al que vendes.
1. Revisa en qué moneda te endeudas. El propio informe muestra que el efecto de conversión de monedas explicó el 28,2% del aumento de la deuda pública y con garantía pública. Si tus ingresos son en moneda local y tu deuda en dólares, cualquier movimiento del tipo de cambio golpea tu margen sin que hayas vendido menos. Antes de firmar venture debt o una línea de crédito en dólares, modela el escenario de una depreciación del 15% y mira si el flujo de caja aguanta.
2. Anticipa menos espacio fiscal. El Banco Mundial advierte que los altos pagos de intereses reducen el espacio para el gasto en infraestructura e inversión social, las áreas más críticas para el crecimiento de largo plazo, según recogió El País. Si vendes al sector público, prepárate para presupuestos más ajustados y ciclos de pago más largos. Diversificar hacia clientes privados y exportadores deja de ser una opción y pasa a ser una defensa.
3. Mira dónde se abre la demanda. Presión fiscal más costo de capital alto es una combinación que empuja a las empresas a comprar eficiencia: software B2B que reduce costos operativos, fintech de crédito para pymes que no califican en la banca tradicional, y tecnología para sectores con ingresos dolarizados. El Banco Mundial recuerda que la región concentra la mitad de las reservas mundiales de litio y un tercio del cobre, dos cadenas donde el capital extranjero sigue entrando.
4. No asumas que el dinero barato volvió. El crédito privado regresó a los mercados emergentes y las emisiones de bonos públicos crecieron 35%, pero el propio informe señala que los costos de endeudamiento siguen históricamente elevados. Para un founder, eso significa que la ronda o la línea de crédito que negocies este año se parecerá más a la de 2025 que a la de 2021.
Conclusión
El International Debt Report 2026 deja una foto incómoda para América Latina: la región no lidera el récord global en términos absolutos, pero cuatro de sus economías —Guatemala, Argentina, Paraguay y Colombia— están entre las que más rápido se endeudaron en 2025. Brasil y México, con los mayores saldos, cargan con la mayor parte del monto. Y Colombia, El Salvador y Argentina aparecen entre los países donde la deuda pesa más frente a lo que exportan.
Para un founder, el mensaje es de gestión, no de pánico. El financiamiento internacional está disponible otra vez, pero es más caro y más sensible al tipo de cambio que hace cuatro años. Las startups que atraviesen mejor este ciclo serán las que tengan ingresos en moneda dura o clientes que no dependan del presupuesto público, y las que modelen su deuda con el mismo rigor con que modelan su crecimiento.
Fuentes
- Bloomberg Línea (fuente original)
- Hurriyet Daily News
- Anadolu Agency
- The Guardian
- Reuters vía Yahoo Finanzas
- El País
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