Las cámaras Flock comparten datos de 250 agencias sin permiso
Mountain View, California, descubrió que Flock Safety había compartido datos de matrículas con más de 250 organismos policiales —incluidos federales e ICE— sin autorización ciudadana, realizando 600.000 búsquedas en un solo año. La empresa activó funciones de "búsqueda nacional" y "búsqueda en todo el estado" en cámaras municipales sin informar a la ciudad, operando durante 17 meses consecutivos hasta su desactivación el 5 de enero de 2026.
Para founders de GovTech y ciberseguridad, este caso representa una lección crítica: la tecnología más avanzada colapsa cuando falla la gobernanza de datos. La confianza del cliente B2G (business-to-government) se construye con transparencia, no con funcionalidades ocultas.
¿Qué está pasando con Flock Safety en 2026?
Flock Safety es una startup estadounidense de vigilancia que desarrolló un sistema de cámaras con reconocimiento automático de matrículas (ALPR). Instaladas en vecindarios y ciudades, estas cámaras capturan y almacenan datos de todos los vehículos que pasan frente a ellas, creando una base de datos masiva de movimientos ciudadanos sin orden judicial ni consentimiento individual.
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👥 Unirme a la comunidadLa propuesta inicial era ayudar a comunidades a resolver crímenes mediante tecnología accesible. Sin embargo, desde principios de 2025, al menos 30 ciudades han cancelado sus contratos con Flock, incluyendo Flagstaff (Arizona), Eugene (Oregón), Santa Cruz (California), Los Altos Hills y East Palo Alto. El patrón es claro: no se trata de casos aislados, sino de un efecto contagio impulsado por presión comunitaria organizada.
El proyecto de activismo digital DeFlock mantiene un mapa interactivo con más de 77.000 lectores de matrículas con IA registrados en Estados Unidos, evidenciando la saturación del mercado de vigilancia automatizada. Will Freeman, organizador en Colorado y responsable de DeFlock.org, señaló a NPR que prevé que más ciudades abandonen Flock, confirmando que el debate ya no es técnico, sino social y político.
El fallo sistémico: gobernanza de datos, no código
Lo revelador del caso Flock es que el problema principal no son vulnerabilidades técnicas de software (no hay CVEs específicos reportados para Flock en 2026), sino un fallo sistémico de gobernanza de datos. En Mountain View, se descubrieron dos incidentes críticos:
Una configuración de "búsqueda nacional" activada en una cámara en la intersección de las carreteras Charleston y San Antonio, aparentemente sin informar a la ciudad. Esta configuración infringiría la ley SB 34 de California de 2015, que prohíbe compartir datos de lectores de matrículas con entidades federales o de otros estados.
Una función independiente de "búsqueda en todo el estado" activa en 29 de las 30 cámaras de la ciudad desde la instalación inicial, funcionando durante 17 meses hasta que Mountain View la detectó y desactivó el 5 de enero de 2026.
A través de esa herramienta, más de 250 organismos que nunca habían firmado acuerdos de datos con Mountain View realizaron aproximadamente 600.000 búsquedas en un solo año, según el periódico local Mountain View Voice, que descubrió el problema tras presentar una solicitud de acceso a registros públicos.
Uso indebido documentado: inmigración y acoso
La controversia se intensifica cuando se examina el uso real de estos sistemas. Una investigación encontró más de 4.000 casos donde la policía realizó búsquedas en nombre de fuerzas federales de inmigración, violando la ley SB 34 de California. En San José, la policía registró más de 261.000 búsquedas en el sistema ALPR en poco más de un año —casi 700 búsquedas diarias—, todas sin orden judicial.
Casos documentados en LinkedIn y reportes de activistas revelan que el sistema ha sido explotado para acoso ilegal (stalking) por agentes policiales, utilizando el acceso privilegiado para rastrear movimientos de personas sin causa legítima. Este tipo de abuso transforma una herramienta de seguridad pública en un mecanismo de vigilancia indiscriminada.
En agosto de 2025, el propio CEO de Flock reconoció que la empresa había llevado a cabo programas piloto no revelados con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (NSI), inflamando aún más la controversia sobre transparencia en el financiamiento y uso de estos sistemas.
¿Qué significa esto para tu startup?
El colapso de confianza en Flock Safety ofrece lecciones accionables para founders de GovTech, ciberseguridad y cualquier startup que maneje datos sensibles:
1. Privacidad por diseño no es opcional
Integra protocolos de privacidad y cumplimiento normativo desde el día uno, no como parche posterior. Flock prometía seguridad comunitaria, pero su arquitectura de datos permitía compartición no autorizada. Para tu startup:
- Documenta explícitamente qué datos recopilas, con quién los compartes y bajo qué condiciones
- Implementa controles de acceso granulares con auditoría en tiempo real
- Notifica proactivamente a clientes sobre cualquier cambio en configuraciones de compartición de datos
2. La transparencia es tu ventaja competitiva
En un mercado saturado de 77.000 dispositivos de vigilancia, la diferenciación ya no es técnica, sino ética. Startups que ofrezcan mayor transparencia y cumplimiento de privacidad tienen espacio para captar clientes que huyen de proveedores cuestionados:
- Publica informes de transparencia periódicos (qué datos, quién accede, cuántas búsquedas)
- Permite que clientes municipales auditen configuraciones de forma independiente
- Establece comités de ética con participación ciudadana para proyectos de vigilancia
3. El riesgo legal supera al riesgo técnico
Para startups de ciberseguridad, el caso Flock demuestra que la falta de protocolos de acceso y la compartición no autorizada son riesgos legales y de reputación mayores que las vulnerabilidades técnicas tradicionales. Un CVE se parchea; la confianza perdida, no.
Acciones concretas para implementar esta semana:
- Revisa tus acuerdos de procesamiento de datos (DPA): ¿Permiten compartición con terceros sin consentimiento explícito? Si es así, renegocia inmediatamente.
- Implementa logging de acceso completo: Cada consulta a tu base de datos debe quedar registrada con usuario, timestamp y propósito. Esto te protege ante auditorías y demuestra diligencia debida.
El efecto contagio: 30 ciudades y contando
Desde el inicio de 2025, el rechazo a Flock Safety se ha expandido geográficamente. Ciudades como Los Altos Hills rescindieron su contrato en enero tras preocupaciones sobre ICE. Santa Cruz rompió relaciones alegando el aumento de tensiones con agencias de inmigración. East Palo Alto y el condado de Santa Clara están reconsiderando activamente la continuidad de sus contratos.
En San José, la EFF (Electronic Frontier Foundation) publicó un editorial exigiendo el fin del sistema de vigilancia Flock para proteger a comunidades de inmigrantes. La organización señaló que al menos 75 agencias policiales de California compartían registros fuera del estado en 2023, a pesar de promesas de proveedores y prohibiciones legales claras.
Este patrón de cancelaciones representa un cambio cultural más amplio: la paciencia pública con la tecnología de vigilancia sin supervisión está agotándose. Para founders, la señal es clara: los contratos B2G requieren legitimidad social, no solo eficiencia técnica.
Competencia y oportunidad de mercado
La vigilancia automatizada está dominada por Flock Safety, pero la creciente resistencia ciudadana está abriendo espacio para competidores que prioricen transparencia. Aunque el mercado muestra saturación de dispositivos, la demanda de alternativas éticas está emergiendo.
Para startups de GovTech, esto representa una oportunidad: desarrollar soluciones que integren ciberseguridad de datos y privacidad por diseño desde el inicio, evitando la rescisión de contratos por crisis de confianza. El caso Flock demuestra que la tecnología sin gobernanza es insostenible a largo plazo.
Conclusión
El caso de Flock Safety en 2026 no es una historia sobre fallos de IA o vulnerabilidades de código, sino sobre lo que ocurre cuando una startup escala sin integrar gobernanza de datos en su ADN. 30 ciudades han cancelado contratos, 600.000 búsquedas no autorizadas fueron expuestas, y 4.000 casos de uso indebido documentados revelan el costo real de la opacidad.
Para founders hispanohablantes en GovTech y ciberseguridad, la lección es directa: la confianza del cliente B2G se construye con transparencia radical, no con funcionalidades ocultas. En un ecosistema donde 77.000 dispositivos de vigilancia operan sin supervisión adecuada, tu diferenciador competitivo puede ser precisamente lo que Flock omitió: privacidad por diseño, auditoría independiente y respeto por el consentimiento ciudadano.
Fuentes
- Flock cameras track more than your license plate, and they're spreading fast
- Las cámaras Flock compartieron datos de matrículas sin permiso
- Treinta ciudades rompen con Flock Safety y el debate sobre la vigilancia con IA entra en una nueva fase
- San José puede proteger a los inmigrantes poniendo fin al sistema de vigilancia Flock
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